Entretenimiento masivo, turismo en alza: así se dinamiza la economía de un destino
El Gobierno de la Ciudad trabaja para que cada gran evento sea la puerta de entrada a todo lo que Buenos Aires tiene para ofrecer
El Gobierno de la Ciudad trabaja para que cada gran evento sea la puerta de entrada a todo lo que Buenos Aires tiene para ofrecer
El turismo atraviesa una evolución que redefine constantemente la forma de viajar y de vivir un destino. Lo que antes analizamos de manera aislada como turismo deportivo, musical o cultural, hoy se fusiona bajo un fenómeno de mayor alcance: el turismo de entretenimiento. Cuando una competencia deportiva, un festival internacional o un gran show convocan a multitudes, la verdadera ganadora de la jornada es la ciudad que los recibe. Estos acontecimientos son los motivos perfectos para poner en marcha toda la cadena de valor turística, traccionando la ocupación hotelera, el consumo gastronómico y las industrias culturales, más allá de las temporadas tradicionales.
Sin dudas, esta transformación se consolida año a año. La dinamización de un destino ya no depende exclusivamente de sus atractivos clásicos ni de las temporadas altas. Hoy, la oferta turística articulada con los grandes eventos de entretenimiento es la estrategia clave para romper con la estacionalidad y generar un flujo económico significativo.
El impacto de esta agenda en Buenos Aires se apoya en datos concretos: representa cerca del 15% de los visitantes totales de la Ciudad. El poder de atracción de los grandes eventos musicales es indiscutible. Festivales como Creamfields, Buenos Aires Trap y Ultra no solo convocan a miles de turistas, sino que generan un impacto económico de miles de millones de pesos y dinamizan la economía local creando más de 15.000 empleos directos e indirectos.
Esa oferta se potencia con grandes hitos culturales de proyección internacional, como el Mundial de Tango, y con competencias y exhibiciones de alcance global, como la carrera callejera de Franco Colapinto –con más de 600.000 asistentes–, la Media Maratón —con 7.000 corredores internacionales—, o el Abierto de Polo, sostenidos por una infraestructura de 18 estadios de gran capacidad que nos ubica primeros en el ranking mundial, por encima de sedes como Londres o San Pablo.
Esta infraestructura se complementa con un ecosistema de entretenimiento y servicios de primer nivel, respaldado por una conectividad aérea estratégica para nuestros principales mercados emisores —como Brasil, Estados Unidos, Uruguay, Chile y España— y por nuevas conexiones que abren oportunidades en mercados de enorme potencial.
Un claro ejemplo es el de China, un mercado que tuvo un aumento del 60% gracias a la puesta en marcha, en diciembre de 2025, de la ruta de China Eastern que conecta Shanghái con Buenos Aires. Además, a partir de diciembre, la aerolínea pasará de dos a cuatro frecuencias semanales, demostrando que la gestión del sector privado es fundamental para el desarrollo de un destino.
Acompañar este volumen de demanda requiere una visión que supere la función del anfitrión tradicional. Implica planificar, modernizar la infraestructura y medir con precisión el retorno de cada inversión para potenciar al sector privado. Un ejemplo claro son las obras de puesta en valor en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, una inversión pensada para que la Ciudad vuelva a albergar grandes competencias internacionales como el MotoGP en 2027, además de avanzar en las condiciones para volver a recibir a la Fórmula 1 y seguir fortaleciendo nuestro posicionamiento internacional.
Tal como impulsa el jefe de Gobierno, Jorge Macri, trabajamos para que cada gran evento sea la puerta de entrada a todo lo que Buenos Aires tiene para ofrecer. El visitante que nos elige busca una experiencia integral: desde recorrer íconos como el Mirador Obelisco, los circuitos del Bus Turístico o nuestros barrios históricos, hasta disfrutar de una cartelera teatral de referencia global y de una identidad cultural única. Todo esto se complementa con una oferta gastronómica de excelencia que abarca la distinción internacional de la Guía Michelin, los 90 Bares Notables, los Restaurantes Icónicos y las pizzerías emblemáticas de la calle Corrientes: un motor impulsado por las inversiones constantes del sector privado que elevan la calidad de nuestras propuestas.
En el marco de la Feria Internacional de Turismo (FIT) y en este Día Mundial del Turismo, el desafío de la gestión pública exige consolidar esta estrategia. Un evento o una competencia concluye al finalizar la jornada; el valor real está en la capacidad de la Ciudad para transformar esa convocatoria en empleo, inversión privada, infraestructura de calidad y desarrollo permanente para todos los porteños.