Javier Milei: de la ambición de liderar la derecha mundial a pilotear la agenda doméstica
En casi dos años de gestión, las giras internacionales fueron una prioridad para el presidente en su objetivo de posicionarse como referente de la derecha mundial.
Los últimos reveses sufridos por el Gobierno, desde los casos de corrupción, sumado a la derrota electoral en Provincia, llevaron a Javier Milei a poner el foco en la agenda doméstica del país. La semana pasada canceló su viaje a Las Vegas para ver el show de Fátima Flórez; ahora bajó también su participación en un evento del partido de derecha español Vox.
En casi dos años de gestión, el Presidente hizo 25 viajes al exterior, incluido el último que realizó la semana pasada a Los Ángeles para exponer ante una audiencia convocada por Michael Milken, un inversor de peso con diálogo directo con la Casa Blanca. La mayoría de estos viajes fueron realizados a los Estados Unidos, seguida por lejos de Italia, país cuya mandataria, Giorgia Meloni, mantiene un estrecho vínculo personal con Javier Milei.
Esta movilizada agenda por el mundo pareciera empezar a desacelerarse. Las últimas semanas del Gobierno son motivo suficiente para que el presidente se distancie de su deseado rol de "líder de la derecha internacional" y vuelva a poner en primer plano los temas internos de la Argentina. La estrategia es clara: replegarse, recortar exposiciones y priorizar evitar controversias que puedan jugarle en contra, en el corto plazo, para las elecciones nacionales de medio término en octubre.
El rol de Milei en la derecha internacional
Desde que asumió su mandato en diciembre del 2023, hay un evidente intento de posicionarlo a Javier Milei como un referente de la derecha a nivel mundial, impulsado principalmente por él mismo, pero también por su círculo de confianza. Las decisiones de las giras que llevó adelante durante estos dos años de gestión tuvieron este objetivo central. Participaciones en conferencias como la CPAC en Estados Unidos, o los encuentros en los cuales fue parte organizados por el partido de derecha español VOX, son una clara muestra de ello.
Sus estrechos vínculos con mandatarios y magnates afines a su ideología política, como Donald Trump, Benjamín Netanyahu y Elon Musk, fueron forjados desde su precandidatura a la presidencia y potenciados una vez que se sentó en el sillón de Rivadavia. También es el caso de sus encuentros con reconocidos intelectuales del centro hacia la derecha, como el historiador británico Niall Ferguson y la cúpula de la Fundación Heritage de Estados Unidos, que fueron incentivados para legitimar internacionalmente las políticas impulsadas por el Gobierno desde un eje intelectual.
El vínculo de la Rosada con la prensa mundial
"Soy el topo que destruye el Estado desde adentro" o "El kirchnerismo va a intentar matarme" fueron algunas de las declaraciones que Javier Milei dio a medios y agencias de noticias internacionales. No es una casualidad que el presidente opte por lanzar estos dardos a periodistas no argentinos; es un intento de generar un impacto mundial con sus dichos. En otras palabras, son titulares diseñados para cruzar fronteras.
Milei elige a medios internacionales para lanzar sus frases más disruptivas porque sabe que la resonancia global lo coloca en un pedestal al que la prensa argentina no llega. The Economist, Bloomberg, y ahora 21News se convirtieron en la herramienta elegida por la mesa chica del presidente: cuanto más disruptivo suena afuera, más eco tiene adentro. Hablarle al mundo es, al mismo tiempo, una forma de presionar y condicionar la conversación política en la Argentina.
Alex Bruesewitz es uno de los principales asesores de Trump en redes sociales. Llegó a la Argentina para participar del Derecha Fest junto a Javier Milei.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.