La paz entre la secretaria General, Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, llegó a su fin tras los resultados de las elecciones en Brasil. La tregua entre ambos se mantiene, pero desde el sector del estratega libertario aprovecharon el triunfo de Flávio Bolsonaro para volver a exponer las diferencias de La Libertad Avanza (LLA).
Quien lo dejó en evidencia fue uno de los vicepresidentes de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Agustín Romo. El legislador aprovechó la victoria del candidato brasileño y de los dirigentes que lo acompañaron para ponderar el proceso de selección de esos candidatos en detrimento de la política tradicional.
Santiago Caputo volvió a la carga contra Karina Milei
"En Brasil varios jóvenes profesionales que se hicieron famosos por su activa militancia en redes sociales a favor de Bolsonaro acaban de ganar gobernaciones, bancas de diputados y senadores. Fueron los más votados en sus distritos contra los políticos tradicionales. Interesante", escribió en la red social X.
El mensaje de Romo, uno de los generales de Las Fuerzas del Cielo, el espacio que se referencia en Santiago Caputo, fue claro. Apuntó a la histórica pelea que ese sector mantiene con Karina Milei, el titular de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, por el armado libertario.
Santiago Caputo aprovechó la elección en Brasil para volver a la carga contra Karina Milei.
La Libertad Avanza de nuevo al rojo vivo tras la elección en Brasil
En otras palabras, Romo reivindicó que en las listas de LLA tengan lugar los dirigentes que vienen de las bases libertarias tradicionales, por encima de los "políticos tradicionales" que incorporó el esquema de los Menem en su expansión por las provincias.
El momento elegido no es casual. Esta semana, los gobernadores comenzarán a desfilar por la Casa Rosada para cerrar los frentes de 2027, y el oficialismo ya avisó que está dispuesto a bajar candidaturas y resignar lugares en las nóminas para conseguirlo. "No importa si tenemos dos legisladores más o un intendente más", habían dicho los negociadores. Los lugares en las listas son, justamente, la moneda de esos acuerdos.
Karina Milei tomó nota de la avanzada de Santiago Caputo
El mensaje no cayó bien dentro del karinismo. No hubo respuesta, pero tomaron nota, sobre todo porque se trató de la primera vez en meses que desde Las Fuerzas del Cielo tomaron la iniciativa en la pelea interna.
Santiago Caputo aprovechó la elección en Brasil para volver a la carga contra Karina Milei.
El contraste con el último episodio es elocuente. Cuando la detención de Fernando Cerimedo desactivó la acusación que pesaba sobre Caputo por la filtración de los audios de Diego Spagnuolo, ese mismo sector eligió celebrar puertas adentro. "Sumamos un poroto en un momento clave. No vamos a hacer nada para romper la tregua", habían dicho entonces a El Observador.
La tregua por las PASO, todavía en pie
Ese acuerdo de convivencia nació de una necesidad concreta: suspender las PASO para allanar la reelección de Javier Milei. Fue, en su momento, la tregua más sólida de todas, con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, como conciliador y con el giro de Lule Menem hacia los acuerdos con los gobernadores como punto de inflexión.
La lógica que la sostiene sigue vigente. "Lo único que importa es suspender las PASO para poder tener un mejor escenario para que reelija (Javier) Milei", explicaban por entonces en el despacho presidencial. El problema es que ese objetivo está cada vez más cerca, y con él, el fin del disciplinador que ordenó la interna durante todo el año.
Brasil, el espejo en el que cada sector se mira
La paradoja es que el disparador fue una elección que el propio Presidente pidió apoyar. Milei ordenó que todo el oficialismo respaldara a Bolsonaro para "seguir construyendo un espacio de derecha regional", y cada sector leyó el resultado a su manera. Para Las Fuerzas del Cielo, fue la prueba de que la militancia digital puede ganarle a la política tradicional.
En el karinismo, en cambio, el armado territorial sigue siendo la prioridad, y la mesa de comunicación de campaña ya quedó en manos de Shariff Menem, sin Caputo. La discusión de fondo es la misma de siempre: quién arma las listas de 2027. La diferencia es que, esta vez, la abrieron los que hasta ahora habían elegido callar.