Sociedad

Universidades y ajuste: los dos consensos que cruzan todas las tribus políticas

Una encuesta nacional revela que el respaldo a las universidades públicas y al Estado mínimo trasciende las fronteras de la grieta política.

Una encuesta nacional de la consultora QSocial, realizada entre el 7 y el 28 de mayo de 2026 sobre una muestra de 1.829 personas, reveló que dos consensos inesperados atraviesan todas las identidades políticas del país: la confianza en las universidades públicas y el respaldo mayoritario a un modelo de Estado mínimo y economía de mercado. Los datos desafían algunas de las narrativas más instaladas en el debate político argentino.

El informe, que QSocial publica bajo el nombre Los nuevos consensos argentinos en su monitor de clima político y social, no busca medir intención de voto sino rastrear valores y preferencias de política pública que se sostienen más allá de la coyuntura electoral. Lo que encontró es una sociedad profundamente dividida en casi todo —y sin embargo capaz de coincidir en algunos puntos fundamentales que ningún espacio político parece haber capitalizado del todo.

La universidad, la excepción que confirma la regla

El panorama general de confianza institucional es sombrío. El Congreso Nacional apenas alcanza el 10% de evaluación positiva. Los partidos políticos llegan al 12%, los sindicatos al 11% y la Justicia al 16%. En ese contexto de descrédito generalizado, las universidades públicas aparecen como una anomalía: el 59% de los encuestados declaró confiar en ellas, un número que las separa por goleada del resto de las instituciones del país.

Entre los votantes del PJ-K, la confianza en las universidades trepa al 89%, lo cual es esperable dado el vínculo histórico del peronismo con la educación pública. Lo que resulta más llamativo es que entre los votantes de La Libertad Avanza ese número llega al 64%, a pesar de que el Gobierno nacional protagonizó durante 2024 un conflicto de alta visibilidad con las casas de estudio por el presupuesto universitario y no abandonó una narrativa crítica sobre su transparencia y gestión. Los votantes del PRO se ubican en el 46% y los independientes en el 44%.

En la práctica, las universidades son la única institución del país que genera confianza mayoritaria —o cercana a ella— en todos los segmentos políticos al mismo tiempo. Las Fuerzas Armadas, que ocupan el segundo lugar en el ranking general con el 37%, generan una división casi perfecta: 67% de confianza entre mileístas y 10% entre votantes del PJ-K.

El liberalismo económico, más allá de Milei

El segundo consenso que emerge de la encuesta es menos cultural y más ideológico, aunque no por eso menos significativo. Cuando se preguntó a los encuestados con qué modelo de Estado se identificaban, el 51% eligió un Estado mínimo que baje impuestos y deje que cada persona progrese por su cuenta aunque los servicios sean privados, frente al 36% que prefirió un Estado presente que garantice servicios públicos aunque eso implique mayor presión fiscal.

Ese 51% no es solo el electorado de Milei. Si bien entre los votantes de La Libertad Avanza la preferencia por el Estado mínimo alcanza el 66% y entre los del PRO el 69%, entre los independientes —el segmento más disputado electoralmente— la opción por el Estado chico llega al 55%. Incluso dentro del peronismo kirchnerista, donde el 71% prefiere el Estado presente, hay un 27% que se inclina por la alternativa liberal, un dato que el propio informe señala como expresión de heterogeneidad interna dentro de ese espacio.

El mismo patrón se repite cuando se pregunta quién genera la riqueza en una sociedad: el 51% señala al sector privado y el 35% al Estado. Entre los votantes del PJ-K, menos de la mitad atribuye la riqueza al Estado, lo que refuerza la imagen de un electorado peronista más diverso en sus convicciones económicas de lo que suelen mostrar sus dirigentes. Entre los independientes, la mirada está dividida casi en partes iguales.

En materia de inserción internacional, el rechazo al proteccionismo es contundente: solo el 23% lo apoya, una posición que aparece concentrada en los segmentos de izquierda. La mayoría prefiere un Estado aperturista (40%) o una posición intermedia (38%). Un matiz relevante: incluso entre los votantes libertarios, el apoyo a la apertura sin restricciones no es unánime. Se dividen casi al medio entre aperturistas puros (48%) y posiciones de centro (51%), lo que sugiere que la coalición gobernante no tiene un mandato claro para una apertura comercial irrestricta.

Una sociedad de acuerdos invisibles

El informe de QSocial identifica otros puntos de convergencia transversal que completan el cuadro. El 66% de los argentinos define una sociedad justa como aquella en que cada uno recibe según su esfuerzo, frente al 26% que prefiere una sociedad donde todos tengan lo mismo. Este consenso meritocrático es dominante en prácticamente todos los segmentos: 95% entre mileístas, 99% en el PRO, 100% en la UCR y 72% entre los independientes. Solo en la izquierda y, parcialmente, en el PJ-K se registran proporciones relevantes que prefieren la igualdad de resultados.

También hay acuerdo amplio —aunque con fracturas en las soluciones— en torno a la seguridad. El 78% considera que las leyes son demasiado blandas con los delincuentes, una percepción que alcanza al 60% del electorado kirchnerista. Donde se abre la grieta es en el remedio: el 54% quiere endurecer penas y el 34% prefiere reducir la desigualdad social, una división que reproduce casi perfectamente las fronteras entre el oficialismo y la oposición peronista.

Lo que ningún sector político logra esquivar es la polarización afectiva. El 51% de los argentinos declara sentir poca o ninguna simpatía por personas con opiniones políticas diferentes. El fenómeno es transversal: 74% entre mileístas, 67% entre votantes del PJ-K, 49% entre los del PRO. El rechazo al otro como persona —no solo a sus ideas— convive con los consensos de fondo que la encuesta detecta, y probablemente explique por qué esos acuerdos raramente se traducen en conversaciones políticas productivas.

Apropiación indebida de los mitos y de las causas nobles

Siempre me pareció miserable la apropiación indebida de los mitos y las causas nobles. Tanto para pararse desde la comodidad de lo masivo, lo nacional y popular, como para ubicarse enfrente, del otro lado de la grieta de la cultura.

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner

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  • Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
  • Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
  • Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
  • Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes
  • Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
  • Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
  • Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
  • La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.