Ciberataques, terrorismo nuclear y el riesgo de una escalada en Irán
El respaldo manifiesto y fáctico de Irán a los grupos terroristas de Hamas y Hezbollah y sus proxies exponen un riesgo real de escalada. ¿Es posible plantear una hipótesis de terrorismo nuclear?
El Ejército de Israel confirmó el lanzamiento de una ofensiva contra Irán en represalia por el ataque sufrido con misiles el último 1 de octubre. Simultáneamente, se registraron las primeras explosiones en Teherán, en el marco de ataques quirúrgicos contra objetivos militares en Irán, incluidas fábricas de drones y armamento, que podrían haber involucrado instalaciones nucleares. Este tipo de agresiones fue desaconsejado enérgicamente por los Estados Unidos. Cabe recordar que, en abril de 2018, el entonces secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mostró fotos y documentos alegando tener pruebas sobre la existencia de un programa nuclear secreto de la República Islámica de Irán.
El proyecto nuclear de Irán comenzó a fines de los años 50, impulsado por Estados Unidos bajo el programa “Átomos para la Paz”. Pero tras la revolución islámica de 1979 y la llegada del ayatolá Jomeini al poder, el programa quedó bajo la lupa de Occidente. Actualmente, Irán cuenta con varias instalaciones nucleares clave. En 2010, durante una inspección en la planta de Natanz, expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica notaron un fallo inusual en las centrifugadoras utilizadas para enriquecer uranio. La causa fue reveladora: un virus informático. El gusano Stuxnet fue uno de los primeros ciberataques en generar daños físicos reales. Infectó el sistema a través de un USB conectado a una computadora de la red, se propagó internamente y localizó el software que controlaba las centrifugadoras.
El ataque fue quirúrgico. Primero aceleró las máquinas a velocidades peligrosas por 15 minutos y luego las devolvió a su ritmo habitual. Un mes después, las desaceleró por 50 minutos. Estos ciclos se repitieron durante meses, provocando la ruptura de unas 1.000 centrifugadoras: el 20% de la capacidad de la planta quedó inutilizada. Stuxnet aprovechó fallas en el sistema operativo Windows y, entre otras tácticas, utilizó impresoras compartidas para infiltrarse aún más profundo. Su objetivo: interrumpir el proceso de enriquecimiento de uranio y, con ello, el avance del programa nuclear iraní.
El gusano logró sabotear las centrifugadoras de Natanz sin ser detectado: simuló datos normales y desactivó los sistemas de emergencia. Aunque Irán acusó a EE.UU. e Israel, la autoría del ataque sigue sin confirmarse. Hoy, el panorama es alarmante: Irán ha triplicado su producción de uranio enriquecido, superando los niveles necesarios para uso militar. El OIEA advierte que solo resta un paso técnico para alcanzar el 90% de pureza, mientras Teherán restringe el acceso a inspectores y oculta información clave.
Desde que EE.UU. se retiró del acuerdo nuclear en 2018, Irán aceleró su programa atómico. Y este avance ocurre en un mundo cada vez más automatizado, hiperconectado y vulnerable a ciberataques. La transformación digital, impulsada por la IA y la baja de costos tecnológicos, expone a las infraestructuras críticas a nuevas amenazas invisibles: sabotajes, espionaje, operaciones encubiertas. En este nuevo tablero geopolítico, la ciberseguridad es defensa estratégica.
Desde la cooperación nuclear de los '80 hasta la reciente declaración de Irán como "Estado terrorista" por parte del gobierno de Javier Milei, un repaso por las relaciones bilaterales que cambiaron para siempre tras las bombas de 1992 y 1994
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.