Un ex director del FMI estimó que la Argentina podría lograr un nuevo acuerdo por hasta USD 10.000 millones
El ex director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, el argentino-mexicano Alejandro Werner, subrayó la importancia de fondos frescos para atraer inversiones y anticipó cuáles serán los ejes de las negociaciones. "El Gobierno argentino debería pelear por eso", sentenció.
El ex director del Departamento del Fondo Monetario Internacional (FMI) Alejandro Werner estimó que el Gobierno argentino podría negociar un nuevo préstamo por entre USD 8.000 y USD 10.000 millones con ese organismo. "El rango de los recursos frescos en un nuevo acuerdo podría estar entre los 8.000 y 10.000 millones de dólares. Yo creo que el Gobierno argentino debería pelear por eso", sostuvo el ex directivo.
A su criterio, la Argentina necesita "tres cosas" para lograr un nuevo acuerdo con el Fondo: "la primera es dinero fresco, para poder llevar a cabo el retiro del cepo de una manera más acelerada. El segundo punto es reperfilar los vencimientos de deuda anteriores. Y el tercero es tener un marco de política que tenga credibilidad en los mercados y que avale el gran trabajo que está haciendo ya el Gobierno, sobre todo en la parte fiscal".
Para Werner, "el Fondo también quiere que haya un nuevo acuerdo porque obviamente la economía argentina, si bien en los últimos seis meses está en una situación mejor, todavía tiene muchos desequilibrios y muchos temas que resolver para que el país pueda entrar en un curso de crecimiento, desarrollo y creación de empleos, consolidar la baja de inflación hacia un nivel de entre 10% y 30% (anual) en los próximos 24 meses, normalizar aún con cepo la situación cambiaria para luego removerlo y tener una apertura en la cuenta de capitales".
En declaraciones radiales, el ex director del FMI añadió que también es necesario "afinar un poco y pulir el ajuste fiscal, que es el ancla tan importante que tiene este programa, pero que claramente va a necesitar un acuerdo político un poco más amplio que implique tal vez algunos ajustes hacia adelante, con alguna recuperación en pensiones y un poquito más de gastos y de impuestos que el ajuste que se ha dado".
"Finalmente, el punto de mayor tensión probablemente entre el Fondo Monetario y el Gobierno argentino vaya a ser la definición de una política cambiaria y monetaria que permita la transición a esta apertura de la cuenta de capitales y hacia una normalización de una política monetaria que pague tasas de interés reales positivas, que genere una demanda por pesos sustentada en unos precios de mercado que incentiven a tener pesos y no huir a otro tipo de monedas", enfatizó.
También consideró que "hay que entender que la Argentina, para que entren capitales y para que se desarrolle la inversión, necesita mandar señales muy claras de que los inversionistas van a poder retirar su dinero del país".
En ese sentido, aseguró: "es muy importante para la tranquilidad de los mercados que se vea que el Banco Central tiene recursos para apoyar al peso en casos extremos. Una discusión muy compleja entre el Fondo y Argentina va a ser cómo se pueden usar esos recursos, en qué circunstancias se puede intervenir y si todavía queda alguna intención de dolarizar la economía".
"El Fondo no quiere hacer un programa bajo un esquema de tipo de cambio flexible y que luego los recursos se usen para dolarizar. Si el país quiere dolarizar, entonces el diseño del programa tal vez tendría que ser otro", subrayó.
Durante la semana pasada, el directorio ejecutivo del FMI aprobó la octava revisión del programa con Argentina y autorizó el desembolso de US$800 millones.
El ministro de Economía Luis Caputo se refirió a las negociaciones que se llevan adelante con el Fondo Monetario para la firma de un acuerdo que incluya un desembolso que sería utilizado para la salida del cepo cambiario
El Directorio Ejecutivo del organismo brindó una nueva señal de respaldo, y el Gobierno intentará ahora buscar fondos frescos para acelerar la salida del cepo
Así lo expresó Gita Gopinath, subdirectora gerente del organismo, en un comunicado. Señaló que la tasa de interés deberá ser positiva para avanzar hacia una competencia monetaria.
Desaceleración marcada. El IPC de agosto se ubicó en 1,7%, por debajo del 2,1% de julio y el registro más bajo desde junio de 2025. La variación interanual llegó a 33,5% y la acumulada en el año a 21,3%.
Los estacionales, motor de la baja. Los precios estacionales cayeron 0,9%, empujados por bajas en paquetes turísticos y prendas de vestir, compensadas parcialmente por alzas en verduras y frutas. El IPC Núcleo, en cambio, no acompañó la desaceleración y marcó 1,8%, similar a julio.
Vivienda y Educación, las subas más altas. La división de mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,8%), seguida por Educación (2,5%). En el otro extremo, Recreación y cultura no tuvo variación (0%) y Prendas de vestir y calzado bajó 0,6%, su segunda caída consecutiva.
En línea con las expectativas del mercado. El dato coincidió con lo que preveía el REM (1,7%) y con el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, que ya había anticipado la tendencia a la baja.
Festejo oficial. El ministro Luis Caputo destacó que fue la suba más baja para un mes de agosto desde 2017 y remarcó que la media móvil de 3 meses cayó a 1,9%, con cinco bajas consecutivas. Milei celebró el dato en X.
Evolución con foco en redes de apoyo. La nueva edición de WE by Endeavor busca conectar a fundadoras con mentores de la red y pares del ecosistema, ofreciendo mentorías 1:1 y cerrando con un Demo Day para dar visibilidad a sus compañías.
Criterios de elegibilidad para las postulantes. La propuesta está dirigida a fundadoras o cofundadoras de todo el país y de cualquier sector que ya tengan su producto validado en el mercado, registren facturación o estén en proceso de ronda de inversión.
Fechas clave para la inscripción. Las emprendedoras interesadas podrán postularse hasta el 25 de septiembre, mientras que las actividades del programa iniciarán formalmente el 6 de octubre.