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Economía

Con la economía estancada, el Gobierno acelera la compra de dólares y se aferra a mantener la paz cambiaria

El BCRA lleva comprados casi US$ 16.000 millones este año. Con una economía en el freezer, la apuesta oficial es que el dólar sea el ancla del modelo

Leandro Gabin

Con la economía estancada, un riesgo país en 700 puntos y una inflación que sigue corriendo por encima del 1,5% mensual, el Gobierno se aferra a mantener congelado, quizás, el único ancla del modelo: el cambiario. El BCRA continúa comprando dólares a pesar de que, históricamente, a esta altura del año, debería adquirir menos. La sorpresa positiva. Las adquisiciones alcanzan US$ 15.800 millones en 2026, equivalentes al 93% del escenario más optimista para todo el año. Solo en octubre, las compras ya suman aproximadamente US$ 1.210 millones.

El equipo económico viene hablando justamente de eso. Sobre el final de la semana, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, volvió a marcar la cancha sobre la idea oficial de que será imposible una corrida cambiaria en 2027. “Tenemos superávit comercial récord, exportaciones en cantidades a niveles récord y un Banco Central comprando dólares a niveles récord. Tenemos una munición para el año que viene que supera los US$ 120.000 millones. Olvídense de la inestabilidad para el año que viene", repitió en un evento llevado a cabo en la Bolsa de Comercio.

Incluso la fuerte suba del petróleo juega a favor de Argentina. El Brent promedió US$ 106 por barril en octubre, frente a US$ 91 durante el tercer trimestre. Según estimaciones de Grit Capital, esa diferencia podría generar US$ 180 millones adicionales por mes en exportaciones de crudo.

Compras del BCRA y las reservas

"En el segundo semestre la oferta de dólares no cayó, lo que cambió fue cuánto quedaba para el BCRA frente a la decisión de fijar el dólar por debajo de $1530, vendiendo la cobertura que haga falta (Dollar Linked) y asegurando manejar en simultáneo el dólar, la tasa y la expectativa de devaluación", dice la consultora Eco Go.

Después de comprar US$ 2.162 millones en julio, las compras bajaron a US$ 768 millones en agosto y a US$ 473 millones en septiembre, pero en octubre ya suman US$ 1.200 millones, más del doble que en todo septiembre, con un promedio del 16% del volumen operado en MAE después de haber comprado sólo el 3% en todo septiembre.

"Sin acceso al mercado de dólares desde mediados de agosto, la compra de dólares del BCRA dejó de verse reflejada en un aumento en las reservas netas, que siguen acumulando US$ 8.800 millones frente a compras que ya suman US$ 15.495 millones desde que arrancó el año", advierte Eco Go.

Dólar pierde contra la inflación

Lo cierto es que Economía acelera la compra de divisas para armarse un colchón hacia el 2027. Además, sin acceso a los mercados, el programa financiero de Luis Caputo luce algo exigido y dependiente de la compra de dólares por parte del BCRA.

Se produce, además, en un momento en el que el tipo de cambio no se mueve. El dólar es el gran perdedor del año: sube solo 5% contra una inflación que llega al 23,6%. Caputo quiere que el tipo de cambio se quede en el freezer y sea el, quizás, único ancla en serio de la economía mirando las elecciones. Se sabe, una crisis cambiaria eyecta gobiernos y el superávit fiscal no tracciona votos.

La apuesta del dólar quieto busca tapar la economía estancada. La actividad económica creció apenas 0,1% mensual desestacionalizado en agosto, tras la fuerte caída de 2,8% de julio. En la comparación interanual retrocedió 1,7% y el crecimiento acumulado entre enero y agosto se redujo a 1,2%, frente al 1,7% registrado hasta julio.

La inevitable recesión

"El rebote casi nulo vuelve más exigente el cierre del año y ubica en 1% anual como un techo de crecimiento para 2026", remarca la consultora Invecq. "Así, la recesión técnica -dos trimestres consecutivos de caída- está prácticamente asegurada", advierte.

Invecq incluso explica que una expansión cercana al 1% anual (el consenso del mercado ahora para todo el año) requeriría un rebote de 2,5% en septiembre y luego subas de 0,6% mensuales durante el último trimestre del año.

"En cambio, si entre septiembre y diciembre la actividad crece a un ritmo promedio de 1% mensual, el crecimiento anual alcanzaría 0,7%. Por lo tanto, incluso un crecimiento anual modesto en torno al 1% anual (en línea con el arrastre que dejó 2025) exige que en el cuarto trimestre se corte la dinámica recesiva de manera contundente", sostiene.

Cómo la ve JP Morgan

Incluso desde Wall Street están preocupados por el flojo nivel de actividad. JP Morgan alertó que "la incapacidad de la actividad económica para revertir rápidamente el descenso de julio refuerza lo que señalamos hace un mes: los shocks idiosincrásicos en la oferta, por sí solos, parecen insuficientes para explicar la magnitud de la desaceleración".

"Tal como planteamos el mes pasado, el patrón de avance y retroceso que caracterizó la actividad durante la primera mitad del año parece haberse intensificado en el tercer trimestre de 2026, con un balance de riesgos a corto plazo que se inclina aún más hacia la baja", dice el mayor banco del mundo.

Para JP Morgan, el dato de actividad de agosto introduce riesgos a la baja para la previsión de crecimiento del PIB de 2026, que sitúa en el 1,5% interanual. "Es probable que el consumo privado solo experimente una recuperación modesta, a menos que se produzca una recalibración del marco de políticas actual", remarcó el JP Morgan.

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