Delfina Chaves estalló de furia por la broma de un periodista: "No voy a entrar en tu juego"
La actriz recibió críticas por no haber concedido entrevistas en su último evento, lo que desencadenó un enfrentamiento con los medios de comunicación
Delfina Chaves retornó al país tras finalizar las grabaciones de la serie "Máxima Zorriegueta" en el extranjero. Durante su llegada, concedió entrevistas a varios medios de comunicación, sin embargo, un incidente con Santiago Sposato, cronista de LAM, dejó en evidencia su malestar. Mientras compartía su experiencia en un evento, el periodista hizo un comentario inapropiado, lo que incomodó a la actriz. De manera firme, Chaves dejó claro que no participaría en provocaciones.
La hermana de Paula Chaves explicó que durante la presentación de su nueva serie "Felices los 6" en Max, junto a Nicolás Furtado, decidió evitar ciertas entrevistas debido a que algunas preguntas le generaban ansiedad. Afirmó haber dedicado mucho tiempo a la prensa, pero el nerviosismo la llevó a evitar ciertas situaciones. “Yo hablé e hice muchísima prensa ese día, para todos los medios”, señaló.
Durante la charla con los periodistas, Chaves resaltó que ciertos medios intentan ponerla en situaciones difíciles y le hacen preguntas que no están relacionadas con su trabajo. “Yo estaba como con un estado mental, con un poco de ansiedad y asustada, y sentía que no estaba fuerte para ciertas preguntas que me hacen sentir incómoda. A veces, te intentan poner en jaque y se naturalizan ciertas cosas y yo no me quiero sentir incómoda. Entonces digo ‘bueno, lo lamento mucho’”.
"Cada uno puede decir lo que quiera y no pretendo que todo el mundo me quiera o que piense buenas cosas de mí. Cada uno tiene la libertad de pensar lo que quiera, y está bien", afirmó, revelando que para evitar ser fotografiada comiendo, tuvo que desechar su comida, un sándwich de jamón crudo y queso.
En ese momento, Sposato hizo un comentario que no fue bien recibido por la artista: "Un sándwich de jamón crudo, se nota que ganás en euros". Delfina lo miró con gesto serio, esbozó una sonrisa irónica y declaró: "Mirá, si vos me haces un chiste para que nos riamos los dos, nos reímos los dos. Si vos querés reírte de mí, eso es otra cosa. Yo no voy a entrar en tu juego", expresó la joven visiblemente molesta.
Es importante recordar que Rodrigo Lussich, en "Socios del espectáculo", expresó su frustración hacia Furtado, el otro protagonista de la serie, quien también se negó a hablar con los medios en el evento. "¿A quién te comiste, Nico Furtado? Gran actor, hizo grandes trabajos. Pero, ¿a quién se comió? Porque la verdad, lo insoportable, lo agrandado, lo forro que estuvo en la presentación de una serie que vino a hacer a Buenos Aires y no dio una nota a nadie. No se explica que seas tan chot..., Furtado. Porque van los medios... ,(...) Los protagonistas de la serie estuvieron muy mal", insistió el presentador uruguayo, sin rodeos.
Delfina realizó un casting y de éste surgió su protagónico. La actriz viajó a los Países Bajos para la presentación del proyecto de tipo biográfico para la prensa.
Ángel de Brito mostró interés por indagar sobre la vida sentimental de la actriz que encarna a Máxima Zorreguieta, mientras que Maite Peñoñori presentó una versión inesperada para su consideración
Acuerdos. El oficialismo modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por Milei para asegurar el respaldo de bloques dialoguistas y dictaminar este martes pasadas las 17. "Es nuestra prioridad", mencionaron del bloque de Diputados.
Límites a las sanciones. Se acotaron las prohibiciones dirigidas a proveedores y accionistas de empresas que exploten recursos naturales en las islas sin autorización del Estado argentino.
Control parlamentario. El Congreso sumará facultades de supervisión y se creará una Comisión Bicameral de Seguimiento (cuatro diputados y cuatro senadores) a la que el Consejo de Seguridad Nacional deberá reportar sus medidas en un plazo de 48 horas.
Cambios en el artículo 111. El mismo reprime con cárcel ciertos actos contra el Estado; se cambió la figura de "desinformación masiva" por la de "campaña de injerencia extranjera", explicitando que no afectará el trabajo periodístico, académico ni diplomático, aunque mantendrá penas de 5 a 12 años de prisión.