Espectáculos

Juana Repetto contó que siempre tuvo sobrepeso y que llegó a los 100 kilos con un embarazo

En un posteo en redes sociales, contó detalles del proceso que atravesó para llegar a su “mejor versión en todo sentido”

Juana Repetto hizo una profunda reflexión respecto de su transformación tanto física como emocional y recordó que tuvo sobrepeso y que en su primer embarazo llegó a los 100 kilos, ante lo cual decidió hacer un cambio y fue así como logró llegar a su “mejor versión”.

“Toda mi vida tuve sobrepeso. En mi primer embarazo superé los 100 kilos. Claramente, no era nada saludable. Una vez que más o menos me acomodé con el nacimiento de mi hijo, llegó el momento de ocuparme también un poco de mí. Así arrancaba mi camino”, expresó en un video donde compartió algunas fotos de los últimos años que mostraron su cambio físico.

Publicó imágenes de su primer embarazo, del nacimiento de Toribio, de sus jornadas de entrenamiento y de cuando estaba esperaba a Belisario, su segundo hijo.

“Que nunca nadie te diga que no podés. Me encontré con mi mejor versión en todo sentido. Quedé embarazada de mi segundo hijo. Esta vez gracias a todo lo aprendido tuve un embarazo mucho más saludable. Y así naturalmente todo se fue acomodando. ¡Se puede!”, concluyó Juana Repetto en el clip que publicó en Instagram.

“Desde que tengo uso de razón, siempre tuve sobrepeso. Pero, en mi primer embarazo me excedí, ya no era saludable e incluso podría haberme traído complicaciones. Cuando nació mi hijo, una vez que más o menos me pude acomodar, llegó el momento de empezar a alimentarme bien, por mí, por mi lactancia y por qué no me sentía bien viéndome así”.

“Y empezó el gran cambio en mi vida, en todo sentido”, continuó. “Empecé a adquirir hábitos saludables en la alimentación y a incorporar actividad física y gracias a eso (y a la terapia) también me empecé a sentir mucho mejor emocionalmente y empecé a salir un poco de la montaña rusa en la que había entrado en el puerperio”.

“Y aquí comienza la mejor versión de mí, sin lugar a dudas. Esta terapia que empecé postparto me estaba haciendo muy bien, me sentía extremadamente feliz con mi bebé y mi rol como madre me tenía totalmente atrapada y entusiasmada. Laboralmente, me estaba yendo muy bien y podía ocuparme de compartir tiempo con mi hijo, de informarme acerca de todo lo que me interesaba respecto de la maternidad y de compartir con otras mujeres y sus bebés”, reparó.

En esta misma línea, agregó: “Mientras tanto seguía mi proceso de cambio para terminar de coronar esta etapa tan espectacular, logrando el gran cambio de mi vida. Me veía y me sentía bien por primera vez en mi vida y si bien hay momentos y uno tiene altibajos como todo el mundo, déjenme decirles que mi versión como madre me trajo esta nueva Juana que llegó para quedarse, pero no solo como madre, lo cual es obvio, sino en todo sentido”.

“¡Se puede! No bajen los brazos y no se queden donde se sientan mal, se puede salir de ahí, se labura y se sale. Se los prometo”, concluyó Repetto.

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas
  • Acuerdos. El oficialismo modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por Milei para asegurar el respaldo de bloques dialoguistas y dictaminar este martes pasadas las 17. "Es nuestra prioridad", mencionaron del bloque de Diputados.
  • Límites a las sanciones. Se acotaron las prohibiciones dirigidas a proveedores y accionistas de empresas que exploten recursos naturales en las islas sin autorización del Estado argentino.
  • Control parlamentario. El Congreso sumará facultades de supervisión y se creará una Comisión Bicameral de Seguimiento (cuatro diputados y cuatro senadores) a la que el Consejo de Seguridad Nacional deberá reportar sus medidas en un plazo de 48 horas.
  • Cambios en el artículo 111. El mismo reprime con cárcel ciertos actos contra el Estado; se cambió la figura de "desinformación masiva" por la de "campaña de injerencia extranjera", explicitando que no afectará el trabajo periodístico, académico ni diplomático, aunque mantendrá penas de 5 a 12 años de prisión.