Espectáculos

Gran Hermano: Agostina atendió el teléfono rojo y una sanción impactó a toda la casa

El conductor del programa le manifestó a los participantes la sanción que recibirán.
Redacción

Luego de que Agostina Spinelli atendiera el teléfono rojo en la casa, Gran Hermano le pidió que eligiera a un compañero sin darle detalles sobre el motivo. “Hola, tenés que elegir a un compañero y después sabrás para qué. Chau”, afirmó la famosa voz.

Ante esto, Agostina, que esperaba que la llamada tuviera un giro más positivo, decidió elegir a Nicolás Grosman.

 

De esta manera, el conductor del programa les manifestó que como castigo por atender el teléfono, ninguno de los dos podrían participar en la prueba del líder de esa semana, por lo que expresaron su decepción y se abrazaron.

"Yo pensé que era algo más lindo", expresó Agostina, pero Del Moro le respondió: "Y bueno, es lo que toca". Vale destacar que este cambio de reglas generó comentarios y reacciones entre los demás participantes, quienes observaron la situación con asombro.

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas
  • Acuerdos. El oficialismo modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por Milei para asegurar el respaldo de bloques dialoguistas y dictaminar este martes pasadas las 17. "Es nuestra prioridad", mencionaron del bloque de Diputados.
  • Límites a las sanciones. Se acotaron las prohibiciones dirigidas a proveedores y accionistas de empresas que exploten recursos naturales en las islas sin autorización del Estado argentino.
  • Control parlamentario. El Congreso sumará facultades de supervisión y se creará una Comisión Bicameral de Seguimiento (cuatro diputados y cuatro senadores) a la que el Consejo de Seguridad Nacional deberá reportar sus medidas en un plazo de 48 horas.
  • Cambios en el artículo 111. El mismo reprime con cárcel ciertos actos contra el Estado; se cambió la figura de "desinformación masiva" por la de "campaña de injerencia extranjera", explicitando que no afectará el trabajo periodístico, académico ni diplomático, aunque mantendrá penas de 5 a 12 años de prisión.