Espectáculos

Gran Hermano: el teléfono rojo volvió a sonar y generó un cambio radical en el juego, ¿qué pasó?

Santiago del Moro comunicó un cambio en las reglas del juego, estableciendo que la próxima gala de eliminación se decidirá mediante el voto positivo
Redacción

En la noche del lunes, sonó el teléfono rojo dentro de la casa, y Joel corrió para atenderlo. Tras una sirena de alarma, la voz de Gran Hermano ordenó: “Todos al living, todos al living, todos al living”. Los 16 participantes se reunieron en círculo en torno a los sillones, frente al monitor, donde apareció Santiago del Moro con el rostro cubierto por un sobre negro.

Durante la gala, Del Moro anunció que revelaría el contenido de un sobre que cambiaría el juego esa semana. Nombró uno por uno a los participantes para comunicarles lo que sucedería en los próximos siete días.

Ante la expresión de preocupación de Del Moro, los participantes se inquietaron. “Miedo, miedo”, comentaron. El conductor les recordó: “A ustedes yo les dije algo anoche: que el juego cambia, que se tienen que despertar, que no es un hotel 5 estrellas. Muchos entendieron, otros no hicieron metáfora. Y no fue en contra de nadie, obviamente es en cierta manera para tenderles un puente, darles una mano. Ustedes son los que están jugando este juego”.

“Joel, ¿atendiste el teléfono?”, consultó el conductor y al recibir una respuesta positiva, dijo: “Estás nominado”. Y continuó: “Agostina, estás nominada. Alan, estás nominado. Zoe, estás nominada. Martín, estás nominado. Rosina, estás nominada. Denisse, estás nominada. Nicolás, estás nominado. Sabrina, nominada también. Lisandro, estás nominado. Lucía, estás nominada. Emmanuel, estás nominado. Juliana, estás nominada...”, fue diciendo del Moro, informando que todos los jugadores estaban en la placa.

La casa quedó en shock al enterarse de que todos estaban nominados. Del Moro explicó que esa semana, los televidentes decidirían quién permanecería en la casa. La votación sería positiva, y los participantes competirían por un lugar fuera de la nominación en la prueba de liderazgo de hoy, martes. Ganar el liderazgo conllevaría beneficios en esa semana atípica, y el miércoles nominarían a alguien para salir de la placa de nominados.

La noticia generó diversas reacciones entre los participantes, con Furia celebrando la situación y Del Moro alentándolos a jugar el juego sin temor, “Va a ser una placa normal, como siempre, nada más que con más gente. No tengan miedo de jugar el juego, chicos. ¿Cuál es el problema de decir: ‘A mí me conviene o quiero que se vaya tal o cual’? Cuando van a jugar al fútbol entre amigos, antes de meterle un gol a un amigo dicen: ’Che, no te voy a meter un gol ¿porque sos mi amigo’? ¡No! Uno juega una competencia, esto es un juego y la amistad está para afuera. A lo mejor el día de mañana serán grandes amigos. Y de hecho ahí lo están siendo, en este momento. Pero recuerden que están en el contexto de un juego. Se los recalco porque si no pierden el eje”, insistió el conductor. 

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas
  • Acuerdos. El oficialismo modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por Milei para asegurar el respaldo de bloques dialoguistas y dictaminar este martes pasadas las 17. "Es nuestra prioridad", mencionaron del bloque de Diputados.
  • Límites a las sanciones. Se acotaron las prohibiciones dirigidas a proveedores y accionistas de empresas que exploten recursos naturales en las islas sin autorización del Estado argentino.
  • Control parlamentario. El Congreso sumará facultades de supervisión y se creará una Comisión Bicameral de Seguimiento (cuatro diputados y cuatro senadores) a la que el Consejo de Seguridad Nacional deberá reportar sus medidas en un plazo de 48 horas.
  • Cambios en el artículo 111. El mismo reprime con cárcel ciertos actos contra el Estado; se cambió la figura de "desinformación masiva" por la de "campaña de injerencia extranjera", explicitando que no afectará el trabajo periodístico, académico ni diplomático, aunque mantendrá penas de 5 a 12 años de prisión.