Europa no se ha liberado de su dependencia energética y China no tiene autosuficiencia. mientras tanto Estados Unidos ha pasado de ser vulnerable a dominar el tablero global
Estados Unidos ha ganado la partida energética. Europa ha cambiado de proveedor, pero no de condición: sigue dependiendo, ahora más cara, más compleja y con menos control. Lo que nos enseñan la guerra en Oriente Medio y la amenaza de bloqueo del estrecho de Ormuz es tan simple como incómodo: Europa no se ha liberado de su dependencia energética, la ha agravado. La salida del petróleo de Rusia tras la guerra de Ucrania no ha supuesto una emancipación, sino una reconfiguración apresurada. De Moscú a Washington, y de ahí al Golfo. Mientras tanto, Estados Unidos ha pasado de ser vulnerable a dominar el tablero energético global. Hoy no solo se abastece: abastece a otros. Y cuando los precios suben o las rutas tiemblan, tiene margen de maniobra. Europa no. Europa depende, duda y paga.
En poco más de una década, Estados Unidos ha ejecutado una transformación histórica. Gracias a la revolución del shale, ha pasado de producir unos 5 millones de barriles diarios a más de 13 millones, convirtiéndose en el mayor productor mundial. Exporta entre 10 y 11 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados y, desde 2019, es exportador neto de energía. Ese excedente es poder. Poder económico —decenas de miles de millones de dólares anuales procedentes de Europa— y poder estratégico. Estados Unidos puede modular sus exportaciones, reducirlas si los precios suben, redirigir el suministro a su mercado interno y amortiguar el impacto.
Doble dependencia
Europa importa cerca del 90% del petróleo que consume. Antes de 2022 dependía de Rusia para aproximadamente el 25-30% de sus importaciones. La guerra en Ucrania la rompió de forma abrupta y obligó a sustituir millones de barriles diarios en tiempo récord. El resultado no ha sido independencia, sino dispersión. Hoy, Estados Unidos aporta en torno al 20-22% del crudo que consume la Unión Europea, convirtiéndose en su primer proveedor individual. Los productores del Golfo representan en conjunto cerca del 20-25% del suministro europeo. Es decir, Europa ha sustituido una dependencia por otra doble: Washington y Oriente Medio. Y con ello ha añadido un riesgo nuevo: el estrecho de Ormuz.
Europa es más dependiente del Golfo que Estados Unidos, pero no actúa como si lo fuera. No lidera la seguridad de esas rutas ni asume una estrategia proporcional a su vulnerabilidad. A esta ecuación se suma China, cuya situación es aún más frágil. Es el mayor importador de petróleo del mundo y depende del exterior para alrededor del 70-75% de su consumo. Importa más de 10 millones de barriles diarios, y cerca del 40% de ese volumen transita por Ormuz. Su vulnerabilidad es estructural: depende de rutas que no controla y de regiones inestables.
Ventaja estratégica global
A diferencia de Estados Unidos, China no tiene autosuficiencia. Y, a diferencia de Europa, su escala amplifica el riesgo. Esta realidad limita su margen de maniobra y condiciona su política exterior. La idea de una equivalencia estratégica con Estados Unidos choca con un hecho básico: una potencia que no controla su energía no controla su destino.
El contraste final es brutal. Estados Unidos produce, exporta y decide. Europa importa, duda y paga. China depende aún más y evita el conflicto. En geopolítica energética, la combinación de dependencia e indecisión es la forma más pura de vulnerabilidad.
Lo que emerge no es solo un cambio de proveedores, sino un reordenamiento del poder. Estados Unidos no solo ha alcanzado la independencia energética: la ha convertido en influencia, en ingresos y en ventaja estratégica global. Visto en perspectiva, este nuevo equilibrio —una Europa dependiente y desorientada, una China vulnerable y condicionada, y un sistema donde Washington provee, protege y decide— no es casualidad. Es, probablemente, uno de los mayores éxitos estratégicos de Estados Unidos en décadas.
Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.
Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.
Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).
Cártel de Sinaloa (México). Es una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas, que ya ha sido designada como organización terrorista por múltiples países, incluido Estados Unidos.
La Nueva Familia Michoacana (México). Es una organización criminal mexicana que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, con una alarmante expansión regional.
Los Tiguerones (Ecuador). Es un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región.
FARC-EP y EL (Colombia). Son organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda, basadas en la ideología y los principios del marxismo-leninismo y la revolución armada.