La ONU busca reformularse: la elección de un nuevo secretario general
Esta 81. Asamblea será la última para el secretario general de la ONU, António Guterres, que a fin de año dejará el cargo después de diez años, en medio de las críticas a las Naciones Unidas por su ineficacia para resolver las múltiples crisis que azotan al mundo.
Secretario general de la ONU, António Guterres.
AP
La institución, además, enfrenta una situación financiera crítica, por el retraso o impago de contribuciones obligatorias, en particular de Estados Unidos. Esto la llevó a hacer recortes de presupuesto, que implicaron una disminución del 25% de su capacidad operativa.
Para la administración Trump, se trata de "poner a la ONU a dieta". El objetivo es "hacer que recupere su enfoque, que sea más ágil y que vuelva a lo esencial, centrada en la paz y la seguridad", según dijo esta semana un funcionario de la Casa Blanca en una llamada con medios.
En ese contexto, Guterres, un firme defensor del multilateralismo, ha venido convocando a la reestructuración de las instituciones de la ONU, en particular para que reflejen "el mundo de hoy" y se les dé más lugar a las economías emergentes, en lugar de sostener el sistema de Bretton Woods, creado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. "Las realidades económicas, demográficas y geopolíticas de hoy no son las de 1945", dijo en la reciente cumbre de los BRICS en India.
El portugués dejará el cargo sin haber logrado uno de sus objetivos, la reforma del Consejo de Seguridad, prácticamente controlado por los cinco miembros con derecho a veto: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido. Guterres advirtió que la "enorme división geopolítica" y la parálisis en el Consejo de Seguridad han creado un entorno de impunidad, en el que países poderosos desafían el derecho internacional y la Carta de la ONU.
"Muchos países dicen: 'Si las superpotencias pueden violar la ley, ¿por qué nosotros no?'", señaló en una entrevista con la agencia AP. "Y entonces, lo que vemos en todo el mundo son cada vez más situaciones en las que a los países simplemente no les importa. Hacen lo que quieren, sabiendo que habrá impunidad total", aseguró.
La expectativa para muchos es que la elección de un nuevo secretario general de la ONU dé un nuevo impulso a la institución. El organismo incentivó la candidatura de mujeres, para que por primera vez haya una secretaria general, y enfatizó la importancia de la diversidad regional, siguiendo una tradición de rotación geográfica no escrita que sugiere que el puesto debería recaer en un representante de Latinoamérica en este ciclo.
Rafael Grossi, director del OIEA, es uno de los candidatos a secretario general de la ONU
El nombre del elegido o la elegida será definido antes de fin de año. En la última votación no vinculante de este viernes en el Consejo de Seguridad, que se realiza a puertas cerradas, la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan encabezó los apoyos, seguida de la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, o del argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
"Coordinación global" para la IA
La advertencia de un investigador de Anthropic de que la inteligencia artificial podría provocar el fin de la humanidad antes del fin de la década reabrió la semana pasada el debate sobre los peligros de la IA e incluso el CEO de la compañía, Darío Amodei, hizo un llamado a que las empresas avancen de manera más lenta y cautelosa en el desarrollo de esta tecnología.
Por eso, Guterres dijo esta semana que la "coordinación global es indispensable" y que el tema de la regulación de la IA será abordado en la Asamblea General de la ONU.
"La inteligencia artificial tiene un potencial enorme para acelerar el desarrollo sostenible, mejorar el aprendizaje, fortalecer los sistemas de salud, impulsar la resiliencia climática y mucho más", afirmó el secretario general en conferencia de prensa. "Pero un número creciente de quienes la desarrollan están dando la voz de alarma, advirtiendo que el avance se está produciendo más rápido que nuestra comprensión de los riesgos", señaló, en declaraciones recogidas por la agencia AFP.
La próxima semana, al margen de la Asamblea, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, se presentará ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para hablar del tema. El gobierno de Trump también organizará un evento sobre IA en Nueva York el próximo miércoles, al que fueron invitados varios países. El presidente estadounidense, de todos modos, dijo esta semana que las preocupaciones sobre la IA eran "un engaño", como la "estafa del calentamiento global".
Una IA descontrolada fue identificada por Guterres como una de las "tres amenazas existenciales", junto a la crisis climática y el aumento de las desigualdades. Después de que el hemisferio norte atravesara un verano marcado por olas de calor históricas y fenómenos meteorológicos extremos, el secretario general presidirá el miércoles una reunión sobre acción climática, seguida de una jornada dedicada al aumento del nivel del mar, una amenaza existencial para naciones insulares.
La presencia latinoamericana, de Lula a Milei y Orsi
Tal como establece la tradición, Lula da Silva será el próximo martes el primer mandatario en tomar la palabra después de Guterres y el presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman. El presidente brasileño viajará a Nueva York en medio de la campaña electoral para los comicios del 4 de octubre, en los que buscará su cuarto mandato. En Estados Unidos podría cruzarse con su rival, el senador de derecha Flávio Bolsonaro, aliado de Trump.
"Voy a la reunión de la ONU para tener una charla con Trump y decirle: no se meta en las elecciones de Brasil", dijo Lula esta semana durante un acto de campaña en Ceilandia, un barrio popular de Brasilia. Aunque no hay una bilateral prevista, ambos mandatarios podrían cruzarse en los pasillos de Naciones Unidas, como ocurrió el año pasado. Tras el cruce, Trump dijo que habían tenido una "química excelente".
Entre los líderes latinoamericanos que hablarán ante la ONU están también el argentino Javier Milei, que dará su discurso el miércoles al mediodía. El mandatario participará además en conferencias académicas, reuniones con economistas y empresarios, y mantendrá actividades vinculadas a la comunidad judía en Nueva York.
El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, dará su discurso el jueves. Según adelantó esta semana a la prensa, su idea es hablar sobre la necesidad de la solución pacífica de las controversias, de la importancia del multilateralismo, "una necesidad para Uruguay", y de la defensa de las libertades y los regímenes democráticos. Durante su viaje tiene previsto también mantener un encuentro con los presidentes de Paraguay, Santiago Peña, y de Bolivia, Rodrigo Paz, en el marco del Urupabol, un mecanismo tripartito de coordinación regional.
Yamandú Orsi en el Consejo de Ministros del viernes 26 de junio
Foto: Dante Fernández/ FocoUy
En la Asamblea General debutarán los nuevos presidentes de Perú, Keiko Fujimori, y de Chile, José Antonio Kast. También asistirá el ecuatoriano Daniel Noboa. El que no estará será el nuevo mandatario de Colombia, Abelardo de la Espriella, que será sustituido por su vicepresidente, José Manuel Restrepo Abondano. Tampoco estará la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y en su lugar hablará el canciller, Roberto Velasco Álvarez. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, tomará la palabra en nombre de su país, en medio de la tensión con la administración Trump.
Los conflictos globales: de Irán a Ucrania
La crisis desatada en Medio Oriente tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en febrero contra Irán, que sacudió la economía global a raíz de los problemas en el suministro de combustibles, será sin duda uno de los temas del encuentro de Naciones Unidas de este año. La delegación iraní, incluido el presidente Masud Pezeshkian, fue autorizada a viajar a territorio estadounidense para la cumbre.
El que no podrá asistir, una vez más, será el presidente palestino Mahmud Abbas, al que EEUU le denegó la visa. En su lugar, lo hará por videoconferencia tras un acuerdo de la Asamblea General. Se espera que las amenazas al frágil plan de paz en Gaza y la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania también estén en la agenda de esta semana.
La guerra en Ucrania, que se prolonga desde hace cuatro años y medio, también ocupará un lugar destacado, mientras Kiev y Moscú intensifican sus ataques aéreos de largo alcance, con numerosas bajas. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, hablará en Nueva York el miércoles y se espera que participe en una reunión del Consejo de Seguridad sobre el conflicto.
La polémica por Netanyahu en Nueva York
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estará en Nueva York el jueves. Su presencia se vio rodeada de polémica, después de que el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, amenazara con cumplir con una orden de detención de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra, que Estados Unidos no reconoce.
Netanyahu dijo que no estaba preocupado y que pensaba viajar a la Asamblea General de la ONU, además de acusar a Mamdani de "fomentar odio".
El alcalde ha cuestionado duramente la respuesta israelí en Gaza a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que calificó de "genocidio" y dijo que el premier israelí no era bienvenido y era un "criminal de guerra". Mamdani admitió luego que no tenía autoridad legal para arrestarlo.
"Mi administración revisó todas las vías disponibles conforme a la ley aplicable para determinar si la ciudad de Nueva York podría ejecutar la orden de arresto de la Corte Penal Internacional si Benjamin Netanyahu viniera aquí", dijo en un video publicado en X. "Está claro que no tenemos la autoridad legal independiente para hacer cumplir esta orden. El Gobierno federal, sin embargo, sí la tiene, y hago un llamado para que se una a la CPI y ejecute esta orden", apuntó.
Trump, de todas formas, aseguró que Netanyahu, un estrecho aliado de su gobierno, "no será arrestado de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia".