Argentina se consolida como uno de los principales mercados de criptomonedas de América Latina. Según el último informe de Chainalysis, el país registró un volumen de actividad cripto de U$S 88.500 millones entre julio de 2025 y junio de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 15,3%. Con estas cifras, se ubicó en el segundo puesto del ranking regional, únicamente por detrás de Brasil.
El crecimiento argentino se produce en un contexto de expansión de la industria en toda América Latina. Durante el período analizado, la región movilizó unos U$S 593.800 millones en criptomonedas, un 9,8% más que el año anterior, superando el crecimiento promedio mundial que se encuentra alrededor del 4%. Brasil encabezó el ranking con U$S 252.500 millones, seguido por Argentina y México, que registró U$S 77.600 millones. Junto con Venezuela y Colombia, estos cinco países concentraron más del 80% de la economía cripto regional.
Sin embargo, detrás de estos números aparece un fenómeno que distingue al mercado argentino: la creciente utilización de las criptomonedas como una alternativa para acceder a dólares digitales, proteger ahorros y realizar operaciones financieras por fuera de los horarios bancarios tradicionales.
Valor cripto recibido en América Latina entre junio de 2025 y junio de 2026. Fuente: Chainalysis
Argentina y el fenómeno de la dolarización digital
Para Julián Colombo, director de Bitso para Sudamérica, los resultados de Chainalysis reflejan una transformación en la relación de los argentinos con los activos digitales.
"Existe una cultura histórica de ahorro en dólares, que encontró en las criptomonedas una nueva forma de acceder a activos", explicó el ejecutivo en diálogo con El Observador.
En este escenario, las stablecoins —criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable respecto de una moneda tradicional, generalmente el dólar estadounidense— adquirieron un protagonismo creciente. Activos como USDT y USDC permiten mantener saldos digitales referenciados al dólar y realizar transferencias las 24 horas, sin depender de los horarios de las entidades financieras.
La tendencia también se refleja en los datos de las plataformas locales. Según el informe Panorama Cripto en América Latina 2025, elaborado por Bitso, el 71% de las compras de criptoactivos realizadas por sus usuarios argentinos correspondió a stablecoins vinculadas al dólar, frente a un promedio regional del 40%.
"Argentina representa el caso más claro de dolarización digital en la región", destacó Colombo.
La diferencia muestra una particularidad del mercado local: mientras que en otros países las criptomonedas pueden estar más vinculadas a la inversión o la diversificación de activos, en Argentina las stablecoins también responden a una necesidad histórica de ahorro en moneda extranjera.
Uno de los comportamientos más llamativos que observa Bitso está relacionado con el momento del mes en que los usuarios realizan sus operaciones.
Según explicó Colombo, la plataforma registra incrementos recurrentes en la actividad de compraventa de criptomonedas durante los días posteriores al cobro de salarios, un fenómeno que permite observar cómo estos activos comienzan a integrarse a las decisiones financieras cotidianas.
El comportamiento resulta especialmente relevante en una economía donde la inflación y la pérdida de poder adquisitivo impulsaron históricamente la búsqueda de alternativas para preservar el valor de los ingresos.
Aunque Bitcoin continúa ocupando un lugar importante como inversión de largo plazo, los dólares digitales ganaron terreno como herramientas de ahorro y administración del dinero.
Más allá del ahorro: pagos internacionales y empresas
La expansión de las criptomonedas en América Latina también está acompañada por una diversificación de sus usos. Los activos digitales ya no se utilizan exclusivamente para invertir o especular con sus precios: comienzan a ocupar un lugar creciente en las transferencias internacionales, los pagos y las operaciones de empresas que necesitan mover fondos entre países.
De acuerdo con Chainalysis, las stablecoins representaron aproximadamente el 32% del valor de las transferencias cripto transfronterizas de la región, una señal de su creciente utilización como infraestructura financiera.
"Las criptomonedas ya no están asociadas exclusivamente a la compraventa de activos con fines de inversión. Su tecnología permite resolver necesidades vinculadas con los pagos internacionales, el movimiento de fondos y las operaciones tanto de empresas como de profesionales que trabajan con el exterior", señaló Colombo en diálogo con El Observador.
Este cambio también refleja una evolución en el ecosistema regional. Mientras Brasil lidera ampliamente por volumen de operaciones, Argentina se destaca por la utilización de dólares digitales y otros países, como México, encuentran oportunidades en los pagos y las transferencias internacionales.
Para Colombo, la expansión de la industria responde cada vez más a necesidades financieras concretas, independientemente de las fluctuaciones del precio de Bitcoin.
Los resultados de Chainalysis muestran que América Latina continúa ganando protagonismo en la economía de los activos digitales. Y, en el caso argentino, el crecimiento parece estar cada vez más relacionado con la incorporación y adopción de las criptomonedas a la infraestructura y vida financiera cotidiana que con la evolución de sus precios en el mercado.
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