El viaje del presidente Javier Milei a París de este martes, en el marco de la Argentina Week, tendrá como objetivos secundarios dar por finalizados, o al menos encaminar, dos problemas centrales que el Gobierno: la relación con la senadora Patricia Bullrich y la negociación con los gobernadores por la suspensión de las PASO en 2027.
Las dos discusiones viajarán con la delegación. En la comitiva oficial estarán la secretaria General, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que son los dos protagonistas de cada uno de esos frentes, además de los 12 mandatarios provinciales que compartirán con ellos toda la semana en la capital francesa.
Javier Milei llega a París con dos objetivos claros
La relación entre la Casa Rosada y la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado empeoró en las últimas semanas como consecuencia del fuego cruzado entre ambos sectores. Milei dio la orden de no confrontar con ella y de remarcar que todas sus declaraciones contra el Gobierno estaban consensuadas.
Karina Milei eligió otro camino. Primero le marcó la cancha en la reunión de la mesa política, frente a casi todos los negociadores libertarios, y después comenzó a dar declaraciones públicas para ganar terreno en la pelea por la agenda mediática, un giro notable en una funcionaria caracterizada por el silencio.
Javier Milei llega a París con dos objetivos en la cabeza: la relación con Patricia Bullrich y las PASO.
El pedido a Javier Milei para que contenga a Patricia Bullrich
Bullrich, por su parte, no tiene pensado aflojar en su discusión con la Casa Rosada. Y en la propia delegación hay quienes ven en el viaje una oportunidad. "Hay que aprovechar la distancia más que van a estar Javier (Milei) y Karina (Milei) juntos para convencerlos de que se dejen de hinchar, le ofrezcan a Patricia (Bullrich) la vicepresidencia, y la obliguen a tener que tomar una decisión ahora", le dijo a El Observador un integrante de la comitiva oficial.
La lógica que buscan que los hermanos Milei acepten es que la senadora se vea obligada a aceptar un "mileísmo sin condicionamientos". Otro de los miembros del Gabinete, ante la consulta de este medio, lo definió como "el fin del mileísmo crítico" que pregona la legisladora.
La Libertad Avanza mira marzo como una fecha clave
El apuro tiene una explicación. Bullrich puso sobre la mesa la posibilidad de ser precandidata presidencial en una interna del propio oficialismo si finalmente no se suspenden las PASO, y se fijó marzo del año próximo como plazo para confrontar con el Presidente dentro del esquema de LLA.
Desde hace meses los estrategas presidenciales insisten con cerrarle la candidatura a vicepresidente para contenerla, con un argumento que repiten sin matices: es más peligrosa afuera de LLA que cualquier otro socio, incluido el PRO. El que decidió esperar fue Milei, y mientras ese ofrecimiento no llegue, la senadora conserva la única carta que puede jugar.
Javier Milei llega a París con dos objetivos en la cabeza: la relación con Patricia Bullrich y las PASO.
AFP
La negociación con los gobernadores por la suspensión de las PASO
El otro tema central, que tiene como principal negociador a Santilli, es la suspensión de las internas obligatorias. El ministro coordinador compartirá toda la semana con los mandatarios provinciales que integran la delegación y espera volver de Francia con avances concretos.
La cuestión que por ahora frena las conversaciones son los acuerdos electorales de cara a 2027. "Los votos para suspenderlas están, pero nadie quiere aportarlos sin negociar primero eso y nosotros también tenemos algunos reparos", le dijo a El Observador un integrante del ala karinista.
Javier Milei llega a París con dos objetivos en la cabeza: la relación con Patricia Bullrich y las PASO.
"Hay provincias en donde no nos conviene hacer un acuerdo"
Ese último reparo es el que marca el límite. Como contó este medio, los gobernadores que buscan un "pacto de no agresión" con LLA son más de los que el oficialismo está dispuesto a acordar, un problema inverso al que el Gobierno tenía cuando arrancó la negociación.
"Tenemos que ver caso por caso, porque hay provincias en donde no nos conviene hacer un acuerdo. Especialmente en las del sur del país. Pero está para cerrarlo, necesitamos que se apruebe todo arriba para avanzar", agregó una fuente al tanto de las negociaciones. El cronograma no da margen: la reforma debe llegar al recinto de la Cámara alta en los próximos días y el oficialismo se puso octubre como límite. Cada semana sin cierre mejora la posición de los gobernadores.