La huella que Luis Brandoni dejó en la política argentina: el repaso por su faceta radical
Diputado, dirigente sindical, exiliado, candidato. Luis Brandoni no sólo se inmortalizó en el cine, sino también por su paso por la política.
Además de ser uno de los actores más reconocidos de la Argentina, con actuaciones que quedaron inmortalizadas, Luis Brandoni construyó durante décadas un perfil político intenso, explícito y sostenido. Tras fallecer en la madrugada del lunes a los 86 años, se recuerda su marca en la vida pública que fue más allá del escenario y la pantalla.
El actor se encontraba internado en el Sanatorio Güemes, en el barrio porteño de Villa Crespo desde hacía nueve días. Se lo hospitalizó debido a un accidente doméstico que lo dejó bajo atención médica: según el cuadro clínico, sufrió un hematoma subdural en la cabeza en consecuencia de un golpe. La noticia de su fallecimiento se dio a conocer a través de X por Multiteatro.
Referente histórico de la Unión Cívica Radical, diputado nacional, dirigente sindical y una voz filosa en el debate contemporáneo. Brandoni fue de los pocos artistas que no dudaron en asumir costos por sus posiciones, que incluso lo ha llevado a exiliarse temporalmente de Argentina.
Del exilio a la militancia radical
En los años previos al golpe de 1976, Brandoni recibió amenazas de la Alianza Anticomunista Argentina (la Triple A) por su posicionamiento ideológico, que ya era de público conocimiento por ese entonces. Esto lo que lo obligó a exiliarse en México junto a su familia durante alrededor de diez meses. Esa salida forzada marcó su relación con la política.
Al regresar al país, ya en el ocaso de la dictadura, consolidó su acercamiento con Raúl Alfonsín y, así, formalizó su ingreso a la UCR en 1982. Durante su regreso, puso su casa en distintas ocasiones para realizar reuniones clandestinas con el expresidente radical, en tiempos donde la actividad política aún implicaba riesgos concretos.
Con el retorno democrático, esa relación se profundizó: Alfonsín lo convocó como asesor en temas culturales durante su gobierno, y Brandoni pasó a ser parte del entramado político radical.
De actor a dirigente
Su carrera política tuvo hitos concretos. Fue diputado nacional por la provincia de Buenos Aires entre 1997 y 2001, en representación de la UCR. Luego continuó participando activamente en la vida partidaria:
Fue candidato a senador bonaerense en 2005.
También se candidateó como vicegobernador de la provincia de Buenos Aires en 2007, acompañando a Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente.
Y se desempeñó como parlamentario del Mercosur, representando a la Argentina, desde 2023 hasta su fallecimiento.
En paralelo, sostuvo una larga trayectoria gremial: fue secretario general de la Asociación Argentina de Actores durante 11 años. Al dejar ese cargo en 2021, marcó distancia con la conducción del sindicato: “No me representa a mí, ni a otros actores argentinos. Se transformó en la Asociación ‘Kirchnerista’ de Actores”.
Una voz que incomodó al kirchnerismo
En los últimos años, Brandoni se mantuvo activo en el debate público. Siendo un referente de Cambiemos (y luego Juntos por el Cambio) respaldó a Mauricio Macri y se convirtió en un crítico abierto del gobierno de Alberto Fernández, especialmente durante la pandemia, cuando cuestionó la extensión de la cuarentena por el COVID-19.
Fiel a su estilo, no buscó matices ni posiciones intermedias. Opinó, polemizó y sostuvo sus ideas con la misma intensidad con la que construyó sus personajes.
El discurso de Luis Brandoni durante la era Milei
En el cine dejó frases inmortales, tales como “qué miseria, che, qué miseria. Habían tres empanadas de carne para dos personas”, en Esperando la Carroza; todas ellas forman parte de la cultura popular. Pero también dejó definiciones políticas claras, algunas sostenidas durante más de cuatro décadas, que igualmente generaron repercusión en la escena pública.
En 2024, al recibir el Martín Fierro de Platino por su trayectoria, volvió a mostrar esa faceta sin filtros. Recordó su exilio ante una audiencia repleta de personas del mundo del espectáculo y lanzó un mensaje que sintetizó su mirada sobre el país.
“Hubo momentos en los que me tuve que ir de este país por amenazas. Volví con esperanzas y sigo teniendo esperanzas en el país porque la gente no quiere más ladrones por todas partes. Tenemos que ser serios... ¡Serios!”, exclamó. La escena reflejó, una vez más, su capacidad de generar adhesiones y rechazos en partes iguales.
Guillermo Francella, fiel amigo suyo e ideológicamente allegado a él, fue uno de los que se emocionó y aplaudió efusivamente. Brandoni ha hablado mucho de él en su carrera e incluso lo defendió cuando un sector de la izquierda lo criticó por su película reciente 'Homo Argentum'. Muy por el contrario, en ese salón también hubo miradas de desaprobación como las de Nancy Dupláa y Carla Peterson.
Su muerte cierra una trayectoria singular: la de un hombre que, en un país donde muchos prefieren la ambigüedad, eligió siempre decir de qué lado estaba.
Tras un accidente doméstico que derivó en una complicación neurológica, el intérprete de "Esperando la carroza" y "Nada" deja un legado inabarcable que marcó a fuego la identidad rioplatense y un prestigio que sembró también en la escena teatral de España.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.