Milei, el primer presidente argentino que festejó el 4 de Julio en la embajada de Estados Unidos
El mandatario asistió a los festejos por el 250° aniversario de EE.UU. en la residencia del embajador Lamelas, en un gesto sin antecedentes en la diplomacia bilateral.
Javier Milei se convirtió anoche en el primer presidente argentino en participar de una celebración por el aniversario de la independencia de Estados Unidos en la residencia diplomática de ese país. El encuentro, organizado en el Palacio Bosch de Palermo, sirvió como antesala del 4 de Julio y como escenario de un respaldo explícito de Washington a la gestión libertaria, aunque su viaje a la ceremonia central en la Casa Blanca sigue sin confirmarse.
El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, fue el anfitrión del acto y calificó a Milei como un "gran amigo" de la administración de Donald Trump. "Estamos con Argentina codo a codo", dijo el diplomático, quien remarcó que se encuentra en el país para "fortalecer la alianza" entre ambos gobiernos. Antes de su discurso se proyectó un video con un saludo del propio Trump: "Es un honor ser amigos", señaló el mandatario norteamericano en el mensaje.
Un gesto sin precedentes
El dato central de la jornada no fue tanto lo dicho —discursos protocolares, previsibles en su tono— sino la ausencia de antecedentes de un mandatario argentino en un acto de estas características. Según pudo reconstruirse, Milei llegó a la residencia junto a otras autoridades nacionales a las 19.25 y se retiró pasadas las 21, en compañía de su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La convocatoria reunió a una porción significativa del gabinete y de la política nacional: el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recién asumido tras la salida de Manuel Adorni en medio de una investigación por enriquecimiento ilícito; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. También asistieron los gobernadores Rogelio Frigerio y Alberto Weretilneck, los senadores Francisco Paoltroni y Carolina Losada, el asesor presidencial Santiago Caputo y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, acompañado por su esposa, la periodista Belén Ludueña.
Del Poder Judicial participaron el fiscal Carlos Stornelli y los jueces Sebastián Casanello y Julián Ercolini, mientras que del ámbito empresarial se destacó la presencia de Mario Montoto y Juan Neuss. El periodista Joaquín Morales Solá, de LA NACION, también figuró entre los invitados.
La incógnita de Washington
El festejo porteño funcionó, en los hechos, como un sustituto anticipado de la celebración que Trump organiza en Washington para el 250° aniversario de la independencia estadounidense, con un discurso central del republicano previsto ante miles de personas en la Explanada Nacional. Milei fue invitado a esa ceremonia, pero fuentes oficiales confirmaron que su participación todavía no está confirmada. De concretarse, sería su 18ª visita a Estados Unidos desde que asumió la Presidencia.
La duda sobre el viaje se inscribe en un momento de reacomodamiento interno del Gobierno. Milei decidió suspender su presencia en la última cumbre de líderes del Mercosur, celebrada en Asunción, Paraguay, para concentrarse en la gestión y en los preparativos de la jura de Santilli. El recambio en Jefatura de Gabinete se produjo tras la salida de Adorni y buscó, según fuentes oficiales, dar inicio a una nueva etapa de gobierno con foco en reactivar la agenda legislativa.
El costado más distendido de la noche quedó a cargo del entretenimiento: dos tenores interpretaron los himnos de ambos países y, sobre el final, Fátima Florez subió al escenario para cantar New York, New York caracterizada como Liza Minnelli, en reemplazo del grupo Las Primas, cuya presentación había generado expectativa entre los presentes. Milei siguió el espectáculo desde primera fila, en una carpa VIP montada junto al escenario, donde se tomó fotos con buena parte de los asistentes.
La llamada telefónica entre Diego Santilli y Mauricio Macri previo al encuentro del flamante jefe de Gabinete con el presidente Javier Milei generó suspicacias, pero no es más que eso.
El Gobierno autorizó el ingreso de Rincón de Aranda al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El desarrollo prevé desembolsos por U$S 4.521 millones, una producción de 45.000 barriles diarios hacia 2027 y exportaciones por más de U$S 1.200 millones anuales.
Desde la invasión rusa a Ucrania, la geopolítica recupera protagonismo en el mundo. Es lo que no entendió Pedro Sánchez con la invasión de inmigrantes a Ceuta. Y lo que intenta aprovechar Javier Milei con el factor Malvinas. Ambos, enfrentarán elecciones decisivas el año próximo para quedarse en el poder.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.