Política

Reforma del BCRA: el Gobierno explora un plan B para destrabar la disputa por la remoción de autoridades

La iniciativa regresó a Diputados con modificaciones del Senado. El Gobierno analiza alternativas para sostener su propuesta original: ¿DNU, una nueva ley o un veto parcial?

Victoria Urruspuru

La reforma de la carta orgánica del Banco Central (BCRA) abrió una nueva negociación dentro del oficialismo. Después de que el Senado modificara el mecanismo para asignar y remover a las autoridades de la entidad, algo que no fue bien recibido en Diputados, el Gobierno comenzó a explorar alternativas para resolver una diferencia que amenaza con complicar el avance de su proyecto.

El punto de conflicto es la mayoría necesaria para remover a los integrantes del directorio del Banco Central y qué Cámaras del Congreso deben intervenir en esa decisión. Mientras el proyecto original establecía que se necesitaban dos tercios de los votos de los miembros presentes de ambas cámaras, el Senado introdujo una modificación para que la remoción requiera una mayoría absoluta y que la decisión quede exclusivamente en manos de la Cámara alta, tal cual como rige actualmente.

La modificación fue parte de las negociaciones que encabezó Patricia Bullrich, jefa de los senadores violetas, y permitió que la iniciativa avanzara en el Senado. Sin embargo, al tratarse de un cambio sobre el texto aprobado por Diputados, el proyecto regresó a la Cámara baja para su revisión.

Reforma del BCRA: el desafío de Menem en Diputados

En Diputados, el oficialismo buscará una alternativa que mantenga la intervención de ambos cuerpos sólo para la remoción de las autoridades del Banco Central, y con una mayoría absoluta tal como se aprobó en Senado. El objetivo es evitar que esa potestad quede concentrada exclusivamente en la Cámara alta, como ya establece el régimen actual.

El problema es que, para insistir con el texto original frente a los cambios introducidos por la Cámara alta, el oficialismo necesita reunir dos tercios de los votos de los miembros presentes (esta es la cifra con la que los senadores lo aprobaron). El presidente de Diputados, Martín Menem, cuenta con un grupo de aliados parlamentarios más sólido, pero no puede extenderlo mucho más allá de esos números y, por ende, no tiene garantizado los dos tercios.

Las alternativas que evalúa el Gobierno

Ante las dificultades para resolver la controversia en el Congreso, el oficialismo ya comenzó a explorar distintos caminos. Una posibilidad es aceptar la ley tal como regrese del Senado y modificar posteriormente el esquema de remoción mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).

Otra alternativa consiste en aceptar los cambios de la Cámara alta y avanzar después con una nueva ley que vuelva a modificar ese mecanismo. Incluso, está sobre la mesa la posibilidad de un veto parcial.

Las opciones todavía forman parte de las conversaciones políticas ni se descartan. Ante todo, buscan evitar que la discusión por un artículo termine condicionando el avance de la reforma más amplia de la Carta Orgánica del Banco Central.

El dictamen de mayoría aprobado en Diputados, que reúne la iniciativa del Poder Ejecutivo y otros proyectos, contempla cambios sobre las funciones y operaciones del BCRA, las restricciones al financiamiento del Estado y el tratamiento de las utilidades de la entidad. La controversia por la remoción de sus autoridades se convirtió, sin embargo, en uno de los principales puntos de negociación para destrabar su recorrido legislativo.

La tensión entre el Congreso y la Casa Rosada

La discusión también expone una demanda política dentro del oficialismo. En las reuniones políticas de cada martes en Balcarce 50, Menem y Bullrich comparten información sobre sus negociaciones parlamentarias y las estrategias que buscan desplegar para avanzar con los proyectos.

En las últimas semanas, y tras el polémico capítulo sobre discapacidad del Presupuesto 2027, Bullrich hizo público un reclamo para que esa dinámica de intercambio sea recíproca y que la Casa Rosada también informe con anticipación qué iniciativas pretende enviar al Congreso y cuáles son sus objetivos políticos.

El planteo refleja una tensión sobre la coordinación entre el Poder Ejecutivo y sus principales interlocutores legislativos. Mientras el oficialismo busca sostener una agenda parlamentaria ambiciosa, la discusión por el BCRA vuelve a mostrar que los acuerdos no dependen únicamente de los votos disponibles, sino también de la negociación entre los actores que deben conseguirlos.

El Gobierno lanzó retiros voluntarios para 20.000 empleados públicos

La medida del Gobierno busca seguir achicando el Estado.
  • El anuncio. Lo informó Federico Sturzenegger en su cuenta de X. El Decreto 1023/26 lleva su firma, junto a la del presidente Javier Milei y a la del jefe de Gabinete, Diego Santilli.
  • El alcance. Unos 20.000 empleados públicos de diferentes áreas de la administración son elegibles para participar, si así lo desean.
  • Restricciónes. Para evitar una puerta giratoria quienes participen no pueden volver a la administración o deben devolver el dinero previamente.