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¿Cómo será el protocolo para derribar aeronaves hostiles durante la visita del papa León XIV a la Argentina?

El esquema contempla la participación del Comando Conjunto Aeroespacial, que coordinará las medidas con la ANAC.

El Gobierno nacional autorizó este miércoles el derribo de aeronaves hostiles que representen una amenaza durante la visita del papa León XIV a la Argentina.

La disposición establecida mediante el Decreto 1334 firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Defensa, Carlos Presti, tendrá carácter excepcional y se aplicará únicamente ante situaciones que configuren una amenaza concreta para las personas o los objetivos estratégicos.

La normativa establece un régimen especial entre el 8 y el 11 de noviembre

"A los efectos de la presente medida, se considera acto hostil el ataque armado o la utilización, o amenaza inminente de utilización, del vector incursor como arma contra la vida de las personas, los intereses vitales de la Nación u objetivos de valor estratégico, verificada mediante indicios objetivos tales como el empleo de armamento, o el mantenimiento, luego de las advertencias, de una trayectoria, altitud o velocidad compatibles con el ataque a un objetivo determinado", detalló el texto en un tramo del Considerando.

¿Cómo funcionará el operativo de seguridad por la visita del papa León XIV a la Argentina?

La normativa amplía las Reglas de Protección Aeroespacial y establece un régimen especial entre el 8 y el 11 de noviembre, inclusive. Durante esos días habrá restricciones en dos zonas del espacio aéreo vinculadas con las actividades previstas en Buenos Aires y Córdoba.

El esquema contempla la participación del Comando Conjunto Aeroespacial, que coordinará las medidas con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). El objetivo es proteger los lugares donde se desarrollarán las actividades del pontífice y garantizar la seguridad ante la presencia de autoridades nacionales y extranjeras y las concentraciones de público previstas en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.

La declaración de hostilidad estará a cargo del comandante conjunto aeroespacial, el almirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare, quien deberá comunicar la decisión al titular de Defensa y a los responsables del operativo. Para autorizar el empleo de armamento, el ministro Carlos Presti tendrá que dar su aprobación expresa. Esa facultad será indelegable.

El incumplimiento de una instrucción del control aéreo no habilitará automáticamente la destrucción de un avión. Antes deberán agotarse las instancias de identificación, interceptación, advertencia y orden de aterrizaje.

¿Cómo será el protocolo para derribar un avión?

La disposición establece condiciones particulares para las aeronaves civiles. En esos casos, el uso de la fuerza solo estará permitido ante un ataque armado o una amenaza inminente y cierta contra la vida de las personas que no pueda neutralizarse mediante otros procedimientos. Si un avión civil desobedece las instrucciones, la respuesta deberá limitarse a interceptarlo y ordenarle que aterrice.

El alcance del decreto también distingue las amenazas externas de las situaciones protagonizadas por aeronaves de origen nacional. Estas últimas continuarán bajo las disposiciones de la Ley de Seguridad Interior, que contempla el empleo de elementos de combate de las Fuerzas Armadas de manera excepcional y ante una declaración previa del estado de sitio.

En cuanto al tránsito aéreo, el Comando Conjunto Aeroespacial podrá establecer distintos niveles de control según la gravedad de cada irregularidad. El primero contempla la coordinación con los servicios de navegación para desviar vuelos civiles fuera de las áreas afectadas cuando resulte posible. En una segunda instancia, esos servicios podrán quedar bajo subordinación directa del mando militar.

Carlos Presti, ministro de Defensa

El nivel de mayor intervención permitirá despejar el espacio aéreo de aeronaves civiles para habilitar la operación exclusiva de medios militares. En ese escenario, las autorizaciones de vuelo quedarán sujetas al control de tránsito aéreo militar y a las restricciones que determine el comando.

La ANAC deberá instrumentar las limitaciones necesarias y brindar el apoyo requerido por la conducción militar. Por último, el decreto establece que los gastos del operativo se afrontarán con partidas presupuestarias del Ministerio de Defensa correspondientes al Ejército, la Fuerza Aérea y el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

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