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El Imperio Romano y los videojuegos, los tópicos guerreros que atraen a los libertarios

Figuras como el asesor presidencial Santiago Caputo o el vocero Manuel Adorni suelen mostrarse afectos a estas temáticas y a sus estéticas

La combinación de la fascinación por el Imperio Romano y los videojuegos dentro de la cultura libertaria plantea preguntas interesantes sobre la conexión entre la historia y la tecnología. Los libertarios, particularmente los jóvenes varones, parecen encontrar en estos intereses una forma de explorar y expresar sus valores, entrelazando el respeto por la antigüedad con la innovación digital en una síntesis que define su identidad contemporánea.

Un ejemplo reciente de estas conductas se observa en Santiago Caputo, quien compartió una foto —posteada en una cuenta de la red social X que se le atribuye— en la que se observa un puñal romano clavado en un libro escrito por el ex jefe de Gabinete, Marcos Peña. Asimismo, Manuel Adorni, reconocido por su fanatismo por los videojuegos, personifica esta dualidad cultural que caracteriza al movimiento libertario. Estos casos ilustran cómo combinan elementos del pasado y el presente para forjar una identidad única.

Pero, ¿de dónde surge esta fascinación de los hombres por el Imperio Romano? El instrumento que utiliza Caputo en su demostración es un cuchillo romano con la inscripción SPQR, acrónimo del latín Senatus Populusque Romanus, que significa "El Senado y el Pueblo Romano", siglas que representan a la ciudad de Roma incluso en la actualidad. Una interpretación rápida podría sugerir el gusto del asesor presidencial por los símbolos de poder y las representaciones guerreras, algo que suele abundar también en la estética de los videojuegos. Una interpretación política de la foto —cuya autenticidad habría sido confirmada por fuentes citadas por la revista Noticias— que exceda una enemistad con Marcos Peña, en cambio, posiblemente entraría en el terreno de la excesiva especulación.

Los hombres y la fijación sobre el Imperio Romano

En una tendencia viral en redes sociales, surgió una pregunta intrigante: "¿Con qué frecuencia piensan los hombres en el Imperio Romano?". Videos en TikTok e Instagram mostraron a hombres sorprendidos y a mujeres riendo ante respuestas variadas. Esta curiosidad fue despertada inicialmente por la influencer Saskia Cort, quien preguntó a sus seguidores qué pensaban los hombres heterosexuales solteros, recibiendo muchas respuestas relacionadas con el Imperio Romano. Los hombres, en general, pensaban en esa cuestión una vez al día o varias veces por semana.

La historiadora Patricia González Gutiérrez ofrece una perspectiva sobre esta fijación. Según ella, el interés masculino puede deberse a la construcción del imaginario colectivo que utiliza el Imperio Romano como símbolo de grandeza histórica. Además, señala que las ideologías conservadoras también usan esta imagen para oponerse a avances sociales y culturales, perpetuando ciertos valores y referencias históricas.

Además, este fenómeno resalta cómo la figura del Imperio Romano se integró en la cultura popular y el pensamiento cotidiano. Para muchos hombres, la grandeza y los logros de Roma representan un ideal de poder y civilización que sigue resonando en sus vidas. González Gutiérrez sugiere que esta fijación puede ser un reflejo del deseo de conectar con un pasado glorioso y con valores tradicionales. En una era donde los cambios sociales y tecnológicos son constantes, pensar en el Imperio Romano ofrece una especie de anclaje histórico y cultural, un recordatorio de un tiempo en que las estructuras y roles eran percibidos como más definidos y estables.

El fenómeno se comentó tanto que "Imperio Romano" se convirtió en un concepto. Las respuestas de los hombres en redes sociales generaron nuevas preguntas sobre los pensamientos recurrentes, demostrando cómo esta época histórica sigue influyendo en la mentalidad contemporánea.

Juegos de guerra, masculinidad y violencia

El vocero presidencial Manuel Adorni, conocido por su rol como analista económico y comunicador, también es un entusiasta de los videojuegos. Su presencia en plataformas como Twitch y su actividad en redes sociales reflejan su pasión por juegos como Counter Strike y Starcraft, que frecuentemente menciona en sus publicaciones.

La fascinación de los hombres por los videojuegos de guerra, disparos, etc. puede parecer contradictoria, dado que estos juegos a menudo representan violencia y conflicto. Sin embargo, ofrecen una combinación de tecnología avanzada, heroísmo y épica que resulta atractiva. Aunque los conflictos armados en la vida real son devastadores y costosos, en el ámbito virtual pueden convertirse en un escenario para explorar y experimentar de manera segura.

Desde la infancia, los hombres estuvieron expuestos a juegos que imitan la realidad, como los autos y armas de juguete. Esta tendencia continúa en la adultez con videojuegos que simulan, por ejemplo, conflictos bélicos. Estos juegos permiten a los jugadores experimentar el desafío y el heroísmo sin las consecuencias reales de la violencia. La tecnología actual logró que los escenarios de estos juegos se asemejen a la realidad, intensificando la inmersión y la atracción por estos enfrentamientos virtuales.

A pesar de la crítica que algunos sectores de la sociedad hacen a la violencia en los videojuegos, la fascinación por los juegos de guerra sigue siendo fuerte. Estos juegos no solo proporcionan una forma de escapismo, sino que también reflejan una parte de la psicología masculina que encuentra en la guerra una narrativa de progreso y desafío.

El legado del Imperio y la era digital

La intersección entre el interés de los libertarios por el Imperio Romano y su atracción por los videojuegos de guerra revela una fascinación compartida por las narrativas de poder y grandeza. En el contexto contemporáneo, esta fascinación se manifiesta en una mezcla de admiración por la antigüedad y la fascinación por la tecnología moderna. El Imperio Romano, con su simbolismo de dominio y estructura, y los videojuegos, con sus representaciones épicas y tecnológicas, ofrecen un terreno común donde se exploran y reafirman ciertos valores.

Para muchos libertarios, estas temáticas no solo representan una conexión con un pasado glorioso, sino también una manera de interactuar con ideales de poder y control en un formato digital que refuerza su identidad y visión del mundo. Así, el vínculo entre el antiguo imperio y el entretenimiento virtual refleja un esfuerzo por encontrar relevancia y significado en un panorama contemporáneo en constante cambio.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.