Premiemos al microondas por calentar la cena: el absurdo de humanizar la IA
Hay quienes sugieren que debería recibir derechos, casi como si estuviéramos frente a una persona.
Hay quienes sugieren que debería recibir derechos, casi como si estuviéramos frente a una persona.
¿Nos volvimos locos? Esa es la pregunta inevitable al leer que algunos proponen que la inteligencia artificial (IA) —una máquina, una herramienta— debería recibir una parte de los derechos sobre descubrimientos farmacéuticos. No estamos hablando de reconocer el trabajo de un científico, de un investigador que pasó años en un laboratorio. Estamos hablando de atribuirle algo parecido a la autoría o a la propiedad intelectual a un sistema de software que procesa datos, una lámpara sofisticada que se prende cuando la enchufamos. Así de absurdo.
En el mundo del desarrollo de nuevos medicamentos, la IA cumple hoy un papel cada vez más central. Analiza millones de datos, sugiere moléculas prometedoras, planifica ensayos clínicos. Su velocidad y precisión superan a la humana en ciertos aspectos. Pero no hay magia en eso. Esa capacidad proviene del diseño, la programación, la inversión y el entrenamiento que recibió por ingenieros, científicos y empresas. La IA no tiene conciencia, ni intenciones, ni comprensión. No sabe qué hace, ni por qué. No busca curar enfermedades, ni ganar premios. Solo ejecuta operaciones matemáticas complejas. Como una calculadora. Como un telescopio. Como un horno microondas.
Y sin embargo, ya hay quienes sugieren que debería recibir derechos, casi como si estuviéramos frente a una persona. Que deberíamos "reconocer" sus aportes. Que tal vez, en el futuro, deba considerarse una forma de inventora. La discusión parece sacada de una novela de ciencia ficción mal entendida. Porque detrás de esta fantasía no hay otra cosa que una confusión profunda sobre qué es la IA. No es una entidad. No tiene derechos.
Pensémoslo de otro modo: cuando una grúa levanta toneladas de carga, nadie propone que la grúa firme contratos. Cuando un microscopio permite ver una bacteria, nadie dice que el microscopio hizo un descubrimiento. El mérito sigue siendo del ser humano que lo operó, que interpretó los resultados, que tomó decisiones. Pero en el caso de la IA, la fascinación con su capacidad de cálculo nubló el juicio de muchos. El hechizo de que "hace cosas sorprendentes" parece justificar cualquier disparate, incluso el de otorgarle estatus legal.
Lo más inquietante no es que esta idea exista, sino que se debate seriamente. Grandes empresas, universidades y expertos exploran "modelos alternativos" para ver cómo podría una IA ser considerada contribuyente formal en una patente. Como si estuviéramos perdiendo contacto con la realidad.
Tal vez el problema no sea la IA. Tal vez el problema somos nosotros. En nuestra obsesión por amplificarla, por volverla el centro de todo, borramos los límites más básicos entre herramienta y autor, entre medio y fin, entre cálculo y pensamiento. Y en ese extravío, dejamos que la lámpara se lleve el premio por haber iluminado el cuarto.
Las cosas como son
Mookie Tenembaum aborda temas de tecnología como este todas las semanas junto a Claudio Zuchovicki en su podcast La Inteligencia Artificial, Perspectivas Financieras, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.
Aumento de cortes obligatorios. Este proyecto de LLA elevaría las mezclas mínimas un año después de su sanción, llevando el bioetanol del 12% al 15% y el biodiésel del 7,5% al 10%.
Beneficio para el bioetanol. Un 12% del total de bioetanol quedará blindado en partes iguales para la caña de azúcar y el maíz. Beneficia a Tucumán, Salta y Jujuy.
Progresiva desprotección del biodiésel. Para las PyMEs no integradas, la cuota de mercado reservada descenderá gradualmente hasta llegar a un piso del 3% entre 2031 y 2036, compitiendo con las grandes aceiteras. Gracias a este punto se pierden votos.
Conflicto en el Senado. La disputa rompió alianzas. Legisladores de provincias azucareras enfrentan a los de distritos con fuerte producción de biodiésel (Santa Fe, Buenos Aires, San Juan y La Pampa), quienes exigen congelar el cupo PyME en 3% de forma permanente.
Evolución con foco en redes de apoyo. La nueva edición de WE by Endeavor busca conectar a fundadoras con mentores de la red y pares del ecosistema, ofreciendo mentorías 1:1 y cerrando con un Demo Day para dar visibilidad a sus compañías.
Criterios de elegibilidad para las postulantes. La propuesta está dirigida a fundadoras o cofundadoras de todo el país y de cualquier sector que ya tengan su producto validado en el mercado, registren facturación o estén en proceso de ronda de inversión.
Fechas clave para la inscripción. Las emprendedoras interesadas podrán postularse hasta el 25 de septiembre, mientras que las actividades del programa iniciarán formalmente el 6 de octubre.