El paraje de Gándara, en el partido de Chascomús, se consolida como uno de los destinos más cercanos a la Ciudad de Buenos Aires para descubrir en una escapada de fin de semana.
Con una población estable de 20 familias, parte de sus construcciones todavía recuerdan la época en que fue un epicentro regional de la industria láctea de la mano de la Fábrica Gándara. El establecimiento cerró sus puertas de manera definitiva en 2007. Sin embargo, años más tarde, parte de sus instalaciones recuperó actividad con una pulpería que hoy ofrece sabores caseros.
Capilla Nuestra Señora del Rosario en Gándara
¿Cómo es Gandará, el pueblo bonaerense de solo 20 familias?
La historia de Gándara quedó ligada a la empresa que llegó a convertirse en una de las principales industrias lácteas del país. La planta procesaba hasta 600.000 litros de leche diarios y elaboraba productos como yogures, dulce de leche, manteca y helados, además de incorporar innovaciones como el yogur descremado y el envase de un litro.
Durante los años de mayor actividad, Fábrica Gándara llegó a emplear a más de 500 personas, lo que generó un movimiento constante de camiones y trenes. Este desarrollo también permitió que alrededor del complejo se consolidara una comunidad estable, con familias que dependían directa o indirectamente de esa fuente laboral.
La empresa fue adquirida por la multinacional italiana Parmalat en 1998. Luego atravesó una etapa de dificultades que terminó con el cierre de la planta. La pérdida de puestos de trabajo produjo la salida de buena parte de los habitantes y dejó al antiguo centro industrial prácticamente sin actividad.
Entre los vestigios que todavía pueden reconocerse aparecen la estación de tren, las instalaciones abandonadas de la fábrica y otros edificios vinculados con aquella etapa. También se encuentran el Monasterio de San José, diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo, y la Capilla Nuestra Señora del Rosario, construida en 1938.
La transformación comenzó a tomar otro rumbo durante la pandemia, cuando Virginia Costa Soto y su novio Sebastián Cappiello decidieron instalarse allí. Ella había pasado parte de su infancia en la zona y su familia tenía relación con la actividad rural. "Nos vinimos a vivir acá en Gándara en 2020, durante la pandemia", contaron.
La pareja inició primero Refugio El Vergel, un complejo de cabañas orientado al turismo rural. La experiencia les permitió detectar una necesidad entre quienes llegaban al paraje: disponer de un espacio donde detenerse, comer y descansar durante una visita.
La respuesta fue entonces recuperar el antiguo comedor de la fábrica, un lugar que tenía además un vínculo familiar con Costa Soto: sus padres habían trabajado en el establecimiento y el restaurante recibía diariamente a los operarios que no podían regresar a sus casas durante la jornada. Tras varios años de trabajo, el espacio fue restaurado y convertido en la actual Pulpería Gándara.
El emprendimiento abrió sus puertas de manera formal en 2023 y actualmente funciona los fines de semana. La propuesta combina cafetería y cocina rural, con opciones como sándwiches, empanadas, tortas y productos de pastelería, además de desayunos, almuerzos y meriendas.
¿Cómo llegar a Gandará, el pueblo de solo 20 familias que renació gracias a una pulpería rural?
Para llegar a Gándara desde CABA en auto, hay que tomar la Autopista Buenos Aires - La Plata y continuar por la Autovía 2 hacia Mar del Plata. El acceso al paraje se encuentra en el kilómetro 103, antes de llegar a Chascomús.