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En genética, lo raro depende de dónde estés

Un equipo del Institut Pasteur de Montevideo y de la Facultad de Medicina de la Udelar, liderado por Lucía Spangenberg y Víctor Raggio, publicó en Orphanet Journal of Rare Diseases los resultados del primer programa de medicina genómica para enfermedades raras del Uruguay.

Rosario "Charo" Cestau

Todos los años llegaban a una oficina en Cambridge, Massachusetts, unas setenta carpetas. Eran propuestas de investigación en enfermedad renal y competían por diez becas de cincuenta mil dólares al año. Casi todas venían del norte.

Contarlas era parte de mi trabajo. Genzyme, la biotecnológica donde trabajaba entonces, había creado el programa GRIP (Genzyme Renal Innovations Program) en 2001, y si bien no era parte explícita de mi tarea, noté un desbalance y lo empecé a revisar de cerca. Año tras año las propuestas venían de Estados Unidos, Japón, Canadá y Europa. El resto del mundo, sencillamente, casi no aparecía. La respuesta no era el talento. Era el termociclador, necesario para amplificar y estudiar fragmentos de ADN, que costaba igual que un auto. Eran los reactivos que además de carísimos exigían meses de trámites aduaneros para llegar al laboratorio. La biología molecular tenía un costo de entrada altísimo, y ese costo variaba según el punto del mapamundi.

El mismo mapa había ordenado, unos años antes, el Proyecto Genoma Humano. Los centros que secuenciaron el primer genoma humano estaban en Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Francia, Alemania y China. Ninguno en América Latina, no por exclusión premeditada sino por el enorme precio de entrada. No olvidemos que, en 2001, cuando se publicó el primer borrador del genoma humano, secuenciarlo completo costaba unos 95 millones de dólares. Hoy cuesta alrededor de 500.

En mayo de 2008, ya reinstalada en Latinoamérica, recibí uno de los mails más memorables de mi vida profesional. Entre los ganadores de ese año se anunciaba al segundo latinoamericano en obtenerlo y al primer hispanohablante: el uruguayo José Luis Badano, del Institut Pasteur de Montevideo. Había vuelto el año anterior desde Baltimore para montar un laboratorio en un instituto que tenía un año de vida. Trabajaba sobre ciliopatías, enfermedades causadas por fallas en la cilia, un apéndice celular que funciona como una pequeña antena y le permite a la célula sensar lo que ocurre afuera. Ese mail todavía lo tengo guardado.

Casi dieciocho años después, un equipo del Institut Pasteur de Montevideo y de la Facultad de Medicina de la Udelar, liderado por Lucía Spangenberg y Víctor Raggio, publicó en Orphanet Journal of Rare Diseases los resultados del primer programa de medicina genómica para enfermedades raras del Uruguay. Doscientos tres pacientes del sistema público. Ciento setenta y dos exomas, veintinueve genomas, once estudios de ADN mitocondrial. Casi todos, niños.

El programa arrancó con un acuerdo del BID entre Uruguay y Corea, un financiamiento binacional gestionado por Hugo Naya, responsable de la Unidad de Bioinformática del instituto desde su apertura en 2006. Con eso se transformó la famosa odisea diagnóstica de la que ya hemos hablado, reduciendo tiempos y costos para llegar a un diagnóstico.

Cuando un laboratorio busca la causa genética de una enfermedad rara, lo primero que hace es descartar. Toma las miles de variantes que encuentra en un paciente y saca de la lista las frecuentes en la población, porque algo que tiene mucha gente difícilmente explique algo que tiene casi nadie. Para decidir qué es frecuente, se consulta una base de datos internacional.

Este equipo hizo lo que casi nadie hace: construyó su propia base de datos con las frecuencias de su propia gente.

Encontró que, entre las variantes que las bases globales clasifican como raras, entre un 15% y un 20% eran, en Uruguay, comunes. Esto no es un detalle técnico. Si el ADN de un paciente del Cono Sur se manda a estudiar afuera, contra una base donde no está representado, una variante que acá es común puede volver informada como de significado incierto. O peor, señalada como sospechosa solo porque nadie la había visto antes. La misma muestra, leída en dos lugares distintos, puede devolver dos respuestas distintas.

¿A qué se debe esto? A que la población uruguaya, estimada sobre una submuestra de 76 pacientes del estudio, mostró una composición de 69% de ancestros europeos, 22,6% indígena y 8,4% africana. El uruguayo promedio, como tal, no existe en ninguna base de datos del hemisferio norte. La definición de frecuente depende de dónde estemos parados, y a quién estemos mirando.

Con ese filtro puesto, el programa llegó a un diagnóstico definitivo o probable en el 46% de los casos. En más de la mitad de ellos cambió algo concreto en el manejo clínico: un seguimiento enfocado en determinados órganos, un riesgo que puede anticiparse, y el tamizaje en cascada, que implica estudiar a un pariente, e incluso conversar sobre riesgos antes de un embarazo.

En Uruguay los estudios genómicos todavía no están incluidos en la canasta básica de prestaciones, y el acceso depende de proyectos de investigación, de filantropía o del bolsillo de la familia. No es una particularidad uruguaya. En la región ni siquiera hay acuerdo sobre qué es una enfermedad rara: algunos países adoptaron el umbral europeo de menos de uno cada dos mil, otros usan umbrales propios, y varios no tienen definición oficial. Es difícil dar cobertura universal a lo que todavía no se terminó de definir.

Un segundo trabajo del mismo grupo, publicado en enero, encuestó a 64 familiares y 56 médicos. Si bien el diagnóstico definitivo lleva en promedio dos años y medio, un tercio de las familias esperó más de cinco. En Uruguay, un exoma cuesta entre 300 y 800 dólares, y casi la mitad de los hogares se endeuda para afrontarlo.

Han pasado casi veinte años desde la revisión de las setenta carpetas en Genzyme y el dinero para investigar enfermedades raras se sigue repartiendo desde el norte. Eso no ha cambiado. Lo que sí cambió es quién lo reparte.

En julio, Anthropic, la empresa de inteligencia artificial que desarrolla Claude, abrió una convocatoria específica para enfermedades genéticas raras: hasta cincuenta mil dólares en créditos de uso de su modelo, por seis meses, en dos carriles, investigación básica por un lado y biotecnológicas en etapa temprana por el otro. El plazo cerró el 2 de agosto. En su anuncio, Anthropic nombró lo que todavía falta: datos, infraestructura diagnóstica, y acceso y geografía.

Acá seamos precisos: no son dólares, son créditos. No pagan un secuenciador, un coordinador de estudio, o la validación clínica que convierte un resultado interesante en evidencia. Pagan tiempo de máquina, pero el cuello de botella que describe el equipo uruguayo, revisar variante por variante hasta decidir cuál explica el cuadro clínico de un paciente, es de los pocos que sí se destraban con eso.

Que estas herramientas ya funcionan no lo probó una empresa, lo probó una madre. Helene Cederroth fundó la Wilhelm Foundation en Suecia después de perder a tres de sus cuatro hijos por una enfermedad que, a la fecha, sigue sin diagnóstico. El “Undiagnosed Hackathon” que impulsó junto a su marido reúne durante cuarenta y ocho horas a clínicos, genetistas y bioinformáticos alrededor de pacientes y sus familias. En el primero, en el Karolinska, cuatro de cada diez familias que llevaban años sin respuesta salieron con un diagnóstico, publicado después en Nature Genetics. El quinto es en Singapur, en septiembre. Cuando hablamos hace unas semanas me dijo una frase que se me quedó grabada: “No soy una persona de la inteligencia artificial, soy una madre buscando respuestas”.

Hoy un equipo en Montevideo continúa construyendo una base de datos genómicos que no existe en ningún otro lado. Además, crece sola, cada vez que entra un paciente nuevo, y su publicación e ingreso a bases globales, las mismas utilizadas para desarrollar medicamentos, contribuirá a que sean más representativas de todos.

Genzyme ya no existe, fue adquirida en 2011 y el programa de becas GRIP se discontinuó hace años. El Institut Pasteur de Montevideo, en cambio, sigue, y con él los laboratorios que se fundaron en aquellos años. Definitivamente, el talento está.

NOTA: la imagen de esta columna fue generada con asistencia de inteligencia artificial. La investigación de fuentes y la verificación de datos contaron con el apoyo de herramientas de IA, bajo revisión y validación final de la autora.

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner

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  • Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
  • Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
  • Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
  • Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes

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  • Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
  • Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
  • Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
  • La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios

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HCDN
  • Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
  • Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
  • Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
  • Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
  • Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
  • Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).

Argentina declaró "terroristas" a cinco organizaciones internacionales vinculadas al crimen y al narcotráfico

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  • Cártel de Sinaloa (México). Es una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas, que ya ha sido designada como organización terrorista por múltiples países, incluido Estados Unidos.
  • La Nueva Familia Michoacana (México). Es una organización criminal mexicana que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, con una alarmante expansión regional.
  • Los Tiguerones (Ecuador). Es un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región.
  • FARC-EP y EL (Colombia). Son organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda, basadas en la ideología y los principios del marxismo-leninismo y la revolución armada.