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La decadencia del hincha de fútbol: del respeto por el jugador al consumidor indignado

El empoderamiento mal entendido de los hinchas y el rol del periodismo deportivo en la degradación de la cultura futbolera.

Gustavo Noriega

Tengo para mí que no hay personalidades con más aura que los deportistas de elite. Es algo que pienso desde siempre y que confirmé el otro día viendo la excitación infantil de una megaestrella de Hollywood como Timothée Chalamet emocionado ante la posibilidad de saludar a uno de los pilares de los Knicks, el equipo de la NBA de Nueva York que acababa de barrer a Cleveland en cuatro juegos consecutivos. El consagrado actor no cabía en sí mismo y no podía disimular que era un momento cúlmine en su vida.

Me pasó en mi condición de cuasi famoso, trabajando en la tele: me saludaba cordialmente con tipos muy populares, pero en un momento vi que en la sala de maquillaje estaba el Rolfi Montenegro y casi me desmayo de la emoción. Apuesto a que más de la mitad de ustedes, lectores, están googleando "Rolfi Montenegro" porque no tienen la menor idea de quién se trata. Por otra parte, debo confesar que considero "deportista de elite" a cualquier futbolista que haya jugado profesionalmente, no importa la categoría. Igual, Rolfi, gran jugador, de la liga de los exquisitos.

Así es como en mi consideración —y evidentemente en la de mi amigo Chalamet— las estrellas deportivas guardan una magia muy especial, la de hacer algunas actividades con una increíble habilidad y eficacia, actividades que conozco bien porque he jugado fútbol no profesionalmente durante los mejores años de mi cuerpo. Esa admiración ha marcado mi trayectoria como espectador de fútbol, teniendo por los jugadores una consideración muy especial.

Por supuesto que hay quienes me gustaron más o menos y desde ya que muchos de ellos me provocaron irritación y fastidio. Sin embargo, jamás se me habría ocurrido gritarles en la cancha, insultarlos o humillarlos. Doy por sentado que el deportista, en condiciones normales, da todo de sí en cada competencia. Nadie —salvo casos de corrupción muy aislados— juega mal a propósito. Así es como el espectáculo de 85.000 personas cantando en el Monumental "Que se vayan todos" cuando River estaba a punto de ser eliminado por San Lorenzo en el último campeonato local me provocó indignación.

El tema se mezcló con otro derivado del famoso recital que dio Fito Páez en el Movistar Arena, en donde se le ocurrió tocar entero un disco reciente que no había sido muy exitoso y dejar para la segunda parte del espectáculo los hits que sus seguidores habían ido a escuchar. El público evidenció su malestar de varias maneras, desde la indiferencia total hasta los insidiosos silbidos. El debate ya languideció y creo que terminó en tablas, un empate en donde evidentemente ambas partes tenían algo de razón. El artista es dueño de su material y de las decisiones artísticas que considere cada vez que se expone en público. Sus seguidores, por su parte, sienten que hay un pacto entre el artista pop y su audiencia, una relación establecida durante años y que compromete al músico a devolverle a su gente algo de lo que la gente le dio y viceversa. Es una relación de a dos, no hay resultados deportivos que determinan éxitos y fracasos.

Hay arte e industria, inspiración y negocios. El arte es intangible, pero la fidelidad de los espectadores construye carreras y fortunas, y quienes asisten a un espectáculo quieren ir a lo seguro. Fito no les ofreció algo equivalente a la presentación de La consagración de la primavera, de Igor Stravinsky, cuya presentación en 1913 en París fue uno de los escándalos más grandes de la historia de la música. Fue algo más parecido a un capricho. ¿Le podemos permitir un capricho a alguien que nos ha acompañado como banda de sonido de nuestras vidas? (aclaro que no es mi caso con Fito).

Es fácil decir que sí desde afuera, pero si uno invirtió una noche de su vida y varias decenas de miles de pesos, el anticlímax de un recital poco estimulante puede ser una frustración enorme. Y, por último en este tema, uno de los males de la época es que la curiosidad musical del consumidor tiende a cero. La experiencia musical tiene más que ver con reconectar emociones de épocas más felices de la vida —cuando uno era más joven y tenía pelo o vigor sexual— que con algo relacionado con el arte. Ese es el secreto de la permanencia de algunas carreras y del éxito de emisoras como Aspen.

El festejo de Quintero y la degradación del hincha

Volviendo al fútbol y al deporte en general, allí las carreras no dependen de la convocatoria a un público sino de los resultados deportivos. El deportista puede sentir una relación especial con los espectadores, pero no depende de ellos. Se construyó la carrera solo. En el momento en que los hinchas de River presentes en el Monumental les pedían a los jugadores que "se vayan", en el último segundo del partido, uno de ellos, el más hermoso y talentoso, el nalgón Juanfer Quintero, metió el milésimo bochazo chanfleado sobre el área, que fue, un poco por casualidad, gol, empate y la puerta a los penales que terminaron clasificando a su equipo. Nada me hizo más feliz que el festejo de Quintero insultando a los ingratos espectadores. La trascendencia del colombiano se la construyó siendo un jugador excepcional y demostrándolo en escenarios trascendentales, como la final en Madrid. La hinchada poco participó en eso (salvo generando incidentes que, justamente, hicieron que no se pudiera jugar ese partido en el Monumental).

Lo que sucedió con el público de fútbol en los últimos años tiene que ver con una degradación del consumo y del paladar. Esto se debe un poco a la ya remanida "rebelión del público", la ola igualitaria que sale de la relación entre las personas en las redes sociales, y también al derrumbe del ejercicio del periodismo. En algún lugar de esa combinación de factores se perdió el respeto por el jugador. El hincha de fútbol se convirtió en un consumidor indignado que reclama por el producto por el que paga, el cual, en su imaginario, no responde a las vicisitudes del deporte —con su inmanejable sucesión de victorias y derrotas— sino con algún inexplicable derecho adquirido. "Soy de River, cómo es que hace tres años que no salimos campeones". Literalmente leí ese tipo de comentarios y no puedo entender esa mentalidad. Soy de la generación que estuvo 18 años sin verlo campeón de nada, algo realmente frustrante, pero era una era en la que no se insultaba a los jugadores masivamente cuando se perdían dos partidos seguidos de local.

El desgraciado empoderamiento del hincha de fútbol —que comenzó en los '90 con ese programa nefasto que fue El aguante— se expresa con un protagonismo de cantitos, que ya tienen todo un degradé de sobreactuación. Los periodistas deportivos que comentan se solazan con esa situación y están tan atentos para ver si "Movete chiquita movete" da lugar al más lapidario "Jugadores, la concha de su madre" que a los movimientos de los laterales.

Y si así son los periodistas deportivos del mainstream hay que ver a los que se cayeron del sistema y construyeron en canales alternativos personajes desaforados, a menudo identificados con un club diciendo barbaridades. Estoy pensando, por supuesto, en Flavio Azzaro, quien arrancó como periodista convencional en La Red y ahora se constituyó en profeta del Apocalipsis en su canal de YouTube, o en Hernán Castillo, que tuvo un respetable origen similar, pero que ahora actúa como representando la voz de los hinchas indignados. En su diatriba luego de la final perdida contra Belgrano pidió que la gente no fuera a la cancha en el siguiente partido. Tuvo que pedirles perdón a los jugadores del equipo de Córdoba y, habiendo fracasado en su intento insurreccional, bajó considerablemente el tono.

Festejo la ola democratizadora impulsada por las redes y creo que es especialmente justa y necesaria cuando se aplica al periodismo. Sin embargo, pienso que todos debemos resguardar algún lugar de respeto y devoción, sobre todo de aquellos profesionales que saben hacer algo considerablemente mejor que nosotros y que, resultados mediante, nos han hecho felices una y otra vez. ¿Qué otra actividad en la vida hay que nos haga gritar puntualmente de felicidad cada vez que festejamos un gol? Hay algo trascendente ahí. Mantengamos la horizontalidad, pero sin dejar de reverenciar la excelencia.

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner

Hotesur - Los Sauces: empieza el juicio por lavado de dinero contra Cristina y Máximo Kirchner
  • Debate. El juicio oral por las causas Hotesur y Los Sauces comienza abrirá el tercer proceso judicial por corrupción contra la expresidenta Cristina Kirchner, además de tener por primera vez en el banquillo de los acusados al diputado Máximo Kirchner.
  • Inicio. La primera audiencia está prevista para este viernes en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, a la que ambos asistirán de manera virtual.
  • Lavado de dinero y asociación ilícita. La investigación se centra en un mecanismo que habría usado la firma hotelera e inmobiliaria para blanquear retornos provenientes de la obra pública.
  • Acusados y testigos. Las causas tienen 19 acusados, entre ellos Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Lázaro Báez, Cristóbal López y Fabián de Sousa. En total, ambas causas reunían más de 300 testigos, pero las partes acordaron reducir la lista para darle celeridad al debate.

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes

ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes
  • Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
  • Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
  • Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
  • La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios
HCDN
  • Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
  • Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
  • Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
  • Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
  • Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
  • Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).

Argentina declaró "terroristas" a cinco organizaciones internacionales vinculadas al crimen y al narcotráfico

Argentina declaró terroristas a cinco organizaciones internacionales vinculadas al crimen y al narcotráfico
  • Cártel de Sinaloa (México). Es una organización criminal transnacional dedicada al narcotráfico, contrabando, secuestros extorsivos y otras actividades delictivas, que ya ha sido designada como organización terrorista por múltiples países, incluido Estados Unidos.
  • La Nueva Familia Michoacana (México). Es una organización criminal mexicana que se especializa en el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal, con una alarmante expansión regional.
  • Los Tiguerones (Ecuador). Es un cártel de origen ecuatoriano que se especializa en actividades de narcotráfico y sicariato, siendo una de las organizaciones criminales más violentas de la región.
  • FARC-EP y EL (Colombia). Son organizaciones guerrilleras insurgentes de extrema izquierda, basadas en la ideología y los principios del marxismo-leninismo y la revolución armada.