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La parábola digital

El reto presente y futuro plantea habilidades y recursos de difícil adquisición ante la falta de información y preparación.

Gabriel Zurdo

El peor ataque es el que no se anticipa, el que no se detecta. Increíblemente o no, el foco y la atención solo están puestos en aquellos que generan impacto en la población, afectan la vida diaria y son inocultables. El énfasis y el esfuerzo de los agresores está puesto en apropiar, limitar o inhibir la operación tecnológica y paralizar los servicios que las organizaciones prestan a los usuarios.

“El desafío” es la identificación de aquellas acciones subrepticias, que navegan por debajo de la línea de flotación, para las que no existe denuncia, ni ejercicio previo, o indicadores que permitan aprendizaje para la defensa. No estamos en condiciones de practicar para generar anticuerpos de algo que no conocemos y, lamentablemente, este es el andarivel por el que se desliza el negocio de la tecnología oscura.

Todas las tendencias son alcistas: dispositivos, conectividad, transformación digital e inteligencia artificial (IA). Hacemos cada vez más cosas a través de una pantalla, nuestra vida transcurre allí, pasamos más tiempo conectados cada día. Especialmente en nuestro país, la franja etaria se amplió ostensiblemente; como un blanco de tiro gigante.

Le entregamos a la tecnología la intimidad y cotidianeidad de nuestros actos, regalamos nuestra privacidad e incluso los secretos más profundos, apetencias, gustos y proyectos; mejor aún: la industria sabe sobre nuestra conducta y existencia, más que nosotros mismos.

La aparición de “ansiedad tecnológica” es un dato, un efecto colateral de los tiempos que corren. Las generaciones más jóvenes, la generación Z y los millennials son particularmente vulnerables a ataques sofisticados fabricados y promovido por IA, tanto en el ámbito empresarial, laboral y doméstico generando que sus propias acciones puedan convertirse en un eslabón sumamente débil.

La dependencia tecnológica es total e irreversible, con solo preguntarnos qué sería de nosotros sin Whatsapp, un sentimiento de crisis y desorientación nos embarga, cuando la infraestructura de esta plataforma no acompaña la demanda del público saliendo de servicio. Sin embargo, cada vez que sufrimos una estafa o nos lo roban, no disponemos de información ni instrucciones sobre cómo proceder y menos como recuperarlo.

Los casos de secuestro de datos y sistemas y el consecuente pedido de rescate pagadero en criptomonedas, denominado “ransomware” aumentaron 300% en 2023 respecto de 2022. En lo que va de este año el avance de la industria del delito que utiliza tecnología para su ejecución es innegable, la ampliación del espectro de candidatos a víctimas involucra hoy a todo tipo de organización, gobiernos, industrias, servicios y obviamente a las personas comunes, ciudadanos de a pie, de toda geografía, etnia, nivel social, cultural y económico, ya no hay diferencias.

La cantidad de bandas de ransomware activas se duplica con creces año tras año, aumentando un 50% de 2023 a 2024. El primer trimestre de 2024 creció casi el 20 % el número de las víctimas en comparación con el primer trimestre de 2023, estas métricas son asimilables y aplicables a la mayoría del resto de los tipos de ataques, estafas y engaños relevantes.

Las modalidades de agresión y hostilidad se multiplican y diversifican, al igual que nuevos tipos de ciberdelito. Los patrones de agresión mutan y sus autores innovan continuamente para lucrar ilegalmente, disponen de tecnología, presupuesto, recursos y financiación, pero por sobre todo, poseen un activo intangible que los convierte en entes super poderosos: el anonimato.

El enmascaramiento, identificar y acceder al individuo físico es cada vez más difícil. En contraposición, el enorme océano de datos, transacciones y digitalidad al que nos convida la realidad crece a pasos agigantados: engrosando la probabilidad de exponer nuestra privacidad y que seamos los próximos en ser afectados, estafados o imposibilitados de someternos a una cirugía, ya que los sistemas del sanatorio al que le entregamos nuestra salud fueron “secuestrados”, o no puede cotejar el tipo de sangre que dispone en su banco.

Es tiempo de reconocerlo, vivimos inmersos en una parábola digital. El ADN del modelo de supervigilancia concebido en la post guerra fría y que hoy está más caliente que nunca: Estados y Gobiernos que demandan conocer, controlar y manejar la información para monitorear a las sociedades, que pugnan por dominar el ciberespacio, creando órganos de vigilancia y censores que determinan qué contenido bloquear o filtrar o rastrear comunicaciones sospechosas. Y en simultaneo, mercados que aplican el mismo método para “vendernos” quirúrgicamente productos y servicios que no necesitamos, pero que acabamos de mencionar en una conversación de café y podremos pagar en cómodas cuotas.

El Tesoro logró un rollover de 103% en la licitación de deuda y colocó títulos por $8,41 billones

El Tesoro logró un rollover de 103% en la licitación de deuda y colocó títulos por $8,41 billones
  • Cobertura total de vencimientos. La Secretaría de Finanzas adjudicó $8,41 billones frente a vencimientos por $8,1 billones, con lo que logró un rollover de 103,46% y recibió ofertas por $14,17 billones, muy por encima de lo finalmente tomado.
  • Una jugada pensada para el dólar. La operación se dio en una jornada con más de US$800 millones operados en el MULC y el Banco Central comprando apenas 5 millones. Según analistas, el objetivo fue evitar que quedaran pesos sueltos en el sistema que después presionaran sobre el tipo de cambio.
  • Instrumentos dollar-linked como imán de demanda. El Tesoro canalizó buena parte del apetito por cobertura cambiaria hacia títulos dollar-linked, sin convalidar tasas más altas de manera generalizada, mientras que en el resto de las curvas adjudicó básicamente lo necesario para cubrir vencimientos.

Vicuña renovará la exploración en Filo del Sol con 55.500 metros de perforación

Vicuña renovará la exploración en Filo del Sol con 55.500 metros de perforación
  • Nueva campaña de exploración: Se retomarán los trabajos exploratorios en la alta cordillera de los Andes con un programa que contempla unos 55.500 metros de perforación diamantina durante la temporada 2026-2027.
  • Foco en Filo del Sol: La campaña estará concentrada principalmente el depósito de cobre, oro y plata ubicado en la provincia de San Juan y que se extiende hacia la Región de Atacama, en Chile.
  • Operaciones en alta cordillera: Los trabajos se desarrollarán entre Argentina y Chile, a altitudes de entre 4.500 y 5.500 metros, y contemplan hasta ocho equipos de perforación en simultáneo.
  • Información para avanzar: Los nuevos datos obtenidos permitirán profundizar el conocimiento geológico del depósito y aportar información técnica para las distintas etapas de ingeniería del proyecto.

El proyecto de biocombustibles abre una grieta federal: la alarma en las PyMEs del biodiésel

El Gobierno no reúne los votos para darle media sanción a su proyecto de biocombustibles.
  • Aumento de cortes obligatorios. Este proyecto de LLA elevaría las mezclas mínimas un año después de su sanción, llevando el bioetanol del 12% al 15% y el biodiésel del 7,5% al 10%.

  • Beneficio para el bioetanol. Un 12% del total de bioetanol quedará blindado en partes iguales para la caña de azúcar y el maíz. Beneficia a Tucumán, Salta y Jujuy.

  • Progresiva desprotección del biodiésel. Para las PyMEs no integradas, la cuota de mercado reservada descenderá gradualmente hasta llegar a un piso del 3% entre 2031 y 2036, compitiendo con las grandes aceiteras. Gracias a este punto se pierden votos.

  • Conflicto en el Senado. La disputa rompió alianzas. Legisladores de provincias azucareras enfrentan a los de distritos con fuerte producción de biodiésel (Santa Fe, Buenos Aires, San Juan y La Pampa), quienes exigen congelar el cupo PyME en 3% de forma permanente.

  • Sin sesión. Debido a la falta de apoyos de los senadores de estas provincias, se cayó la sesión que se esperaba este jueves 10 para darle media sanción al proyecto.