Vacaciones de invierno: dictan la conciliación obligatoria para los controladores aéreos, pero gremio de pilotos anuncia otro paro
La Secretaría de Trabajo dictó conciliación obligatoria en el conflicto con los controladortes aéreos, mientras que los pilotos anunciaron otro paro para el 19 de julio.
En medio de crecientes tensiones en el sector aeronáutico, la Secretaría de Trabajo de la Nación dictó la conciliación obligatoria en el conflicto que enfrenta a los gremios ATEPSA (Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación), APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas), la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). La medida, que comenzó a regir a partir de la medianoche del 11 de julio, suspendió los paros de los controladores aéreos que habían sido anunciadas hasta el 30 de julio.
La conciliación obligatoria establece un plazo de 15 días en el que las partes involucradas deben retrotraer la situación a su estado anterior al inicio del conflicto, lo que implica que EANA debe reincorporar a los trabajadores despedidos y suspender cualquier medida de fuerza. En este contexto, los controladores aéreos de ATEPSA debían iniciar un paro que afectaría los vuelos nacionales e internacionales desde el 11 de julio, con horarios de retención de tareas que coincidían con los días de mayor demanda. La disposición obliga a la suspensión de esas acciones hasta la resolución del conflicto.
El paro de APLA y los reclamos sindicales
El gremio de los pilotos de líneas aéreas, APLA, anunció este jueves su decisión de llevar adelante un paro nacional el 19 de julio, que afectará el inicio de las vacaciones de invierno en varias provincias, como la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. Los pilotos están en desacuerdo con el Decreto 378/2025, una norma que, según argumentan, incrementa los tiempos de servicio de vuelo, reduce los descansos de los tripulantes y suprime artículos clave para la seguridad aérea. Además, los pilotos denuncian que la implementación del decreto compromete la seguridad en los vuelos y responsabilizan al Gobierno por los posibles riesgos que acarrea.
Pablo Biró, secretario general de APLA, manifestó en conferencia que "el 19 de julio vamos a parar. No vamos a resignar el poder adquisitivo del salario ni a bajar ninguna bandera". Biró también criticó la postura del gobierno, afirmando que el Ejecutivo intenta desviar la atención de los verdaderos problemas del sector aeronáutico, etiquetando las protestas como motivadas por intereses políticos. A pesar de la conciliación dictada por Trabajo, los pilotos aseguran que el paro se llevará a cabo como estaba previsto.
Confusión y medidas de fuerza paralelas
Aunque la conciliación obligatoria suspendió las medidas de fuerza previstas por ATEPSA, la situación sigue siendo tensa en el sector. Los controladores aéreos tenían planificada una serie de retenciones de tareas desde el 11 hasta el 30 de julio, que incluían restricciones de horarios para el despegue y la circulación en pista de aeronaves, con el objetivo de visibilizar el reclamo por la reincorporación de los trabajadores despedidos y otras cuestiones laborales. Sin embargo, con la conciliación, estas medidas se suspenden, al menos en lo que respecta a los controladores.
En cambio, los pilotos de APLA siguen adelante con su paro del 19 de julio, lo que agrava aún más la incertidumbre sobre el servicio aéreo durante la temporada alta. Según el cronograma de las protestas de ATEPSA, las restricciones que se iban a aplicar iban a afectar a todos los aeropuertos del país, complicando la operativa de vuelos internacionales y nacionales en un contexto de alta demanda. Las medidas incluían la no autorización de vuelos y la paralización de las operaciones en las franjas horarias señaladas.
Este conflicto dejó al sector aeronáutico en un punto crítico. Aunque la conciliación busca calmar las aguas al suspender las acciones de ATEPSA, los pilotos continúan con su movilización, y todo apunta a que el 19 de julio habrá una jornada de paros que afectará a miles de pasajeros, justo cuando comienza el receso invernal.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.