El indicador del JP Morgan que mide la tasa de financiamiento del país habría bajado tras la noticia (se sabrá el martes oficialmente), algo necesario para que Luis Caputo pueda volver al mercado internacional de capitales a tasas competitivas. Al ministro le costó conseguir US$ 1.000 millones de inversores locales la semana pasada, pagando tasas del 9,30%.
La medida, que se venía cocinando hace tiempo a pesar de que los funcionarios de Economía lo negaran (Caputo hace un mes dijo que la actualización de la banda no se tocaba), fue tomada positivamente por los inversores. Los bonos en dólares subieron tras la noticias hasta 1,5%.
El anuncio según Hernán Lacunza
"El cambio es positivo. El régimen cambiario será más creíble. Por supuesto, tiene riesgos (nominales), pero más riesgoso era no hacer nada. El techo de la banda vigente, decreciente en términos reales (inflación mayor a depreciación), no iba a tardar en generar incertidumbre. El reconocimiento implícito de que el nivel de reservas no es indiferente al tipo de cambio real, saludable. También el vínculo entre nivel de reservas y menor riesgo país, explicitado en el programa de acumulación de reservas acorde a la demanda de dinero", sostuvo Hernán Lacunza, de Empiria.
Caputo ya había mostrado su sorpresa por el estancamiento del riesgo país. “Si me hubieran dicho que íbamos a llegar a un acuerdo con el Fondo por US$ 20.000 millones, que íbamos a salir de las restricciones cambiarias, que íbamos a ganar las elecciones por paliza, que íbamos a hacer acuerdos comercial y estratégico con Estados Unidos, y que EEUU iba a estar comprando pesos en Argentina, yo hubiera pensado que el riesgo país iba a estar en 300 puntos básicos”, dijo hace una semana.
El riesgo país cayó más de 100 puntos en un día, tras romper la barrera de los 600 puntos básicos.
En el grupo de Rusia, Bolivia y Pakistán
El riesgo país de la Argentina, si bien bajó tras el triunfo electoral del oficialismo, se había estacionado en torno a los 650 puntos. Sigue compitiendo con soberanos con grandes desafíos como Rusia y Bolivia, y todavía está por sobre los mismos de Ecuador, Angola, El Salvador, Nigeria, Pakistán y Egipto.
"Gran acierto del Banco Central; las bandas de intervención crecen al ritmo de la inflación y se anuncia un mecanismo de compra de entre 10.000 y 17.000 millones anuales de reservas, que son fundamentales para que baje el riesgo país y se recupere el sendero de desinflación", afirmó el ahora ex diputado y economista, Martín Tetaz.
Lo cierto es que se verá hasta dónde puede bajar el riesgo país por este anuncio. La idea de Economía es que el combo de los anuncios cambiarios y monetarios, sumado a las leyes en el Congreso (reformas), sea suficiente para que el riesgo país vaya a la zona de los 500 puntos y ahí trata de ir bajando más. No será fácil.
Reservas y riesgo país, en la región
Con menos reservas en las arcas oficiales que otros países, que el riesgo país baje mucho, lejano en el corto plazo. Por ejemplo, Brasil tiene reservas internacionales por unos US$ 340.000 millones (15% del PBI), México por US$ 250.000 millones (12% del PBI), Chile por US$ 45.000 millones (13% del PBI), y Uruguay, Paraguay y Perú tienen reservas por más del 20% de su PBI.
Argentina, que tiene tan solo US$ 42.000 millones en sus arcas, tiene un riesgo país de 600 puntos contra los 310 del promedio de Latinoamérica o los 66 puntos de Uruguay, 87 de Chile, 121 de Perú, los 220 de México o los 276 puntos de Colombia.
Pero el Gobierno todavía tiene que conseguir dólares para pagar los vencimientos de enero de 2026: suman US$ 4.300 millones y el bono de Caputo de la semana pasada solo captó US$ 910 millones. Hay algunas compras del Tesoro en el mercado sumando dólares. Este lunes se llevaron US$ 320 millones y acumularían casi US$ 800 millones desde las elecciones. El objetivo es claro: volver a conseguir acceso al mercado internacional para refinanciar la deuda como hace cualquier país de la región. Comprar reservas es condición necesaria. Se verá si con eso alcanza.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.