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Economía

BigSur Energy llega a Argentina con U$S 20 millones para llevar minería Bitcoin a yacimientos petroleros

BigSur Energy aprovecha el gas residual de los yacimientos petroleros para hacer minería de Bitcoin a un menor costo y busca expandir su modelo en el país.

Inés Gaviña

BigSur Energy, la compañía fundada por los empresarios argentinos Ariel Perelman y Bernardo Cabral Nonna que desarrolla centros de datos off-grid en yacimientos petroleros, anunció el cierre de su ronda de inversión Serie B por U$S 11.5 millones. Tras consolidar su modelo con 14 centros operativos en Texas, proyecta iniciar operaciones en Argentina en 2026 con inversiones que superan los U$S 20 millones.

Alcanzando una valuación de U$S 90 millones, y con el respaldo estratégico de la familia Braun Saint y el liderazgo del ex VP de CleanSpark como Lead Investor, BigSur Energy busca conectar el sector energético tradicional con la creciente demanda de procesamiento de datos sobre todo para Bitcoin y blockchain.

“Hoy estamos 100 % enfocados en blockchain, en minería Bitcoin. Ahora, la forma en la que nosotros lo hacemos es algo completamente distinto: 100 % off -grid, yendo directamente a la fuente”, aseguró Ariel Perelman en conversación con El Observador, y agregó: “Estamos convencidos que el futuro es off-grid”.

Los co-fundadores de BigSur Energy Ariel Perelman y Bernardo Cabral Nonna en un data center de Bitcoin mining

“A nivel compañía es un placer absoluto desembarcar en Argentina y ayudar a que nuestro país se posicione y se consolide como una potencia tecnológica, blockchain, cripto, energética”, comunicó el fundador.

La minería de Bitcoin como industria clave

El modelo de BigSur Energy busca aprovechar los bajos costos de la energía off-grid para participar en el proceso de minería de Bitcoin: la validación de transacciones y la creación de nuevos bloques en la blockchain, mediante la cual los mineros reciben nuevos bitcoins como recompensa.

La minería es clave para las redes blockchain; es lo que les otorga la seguridad y la robustez necesaria para mantener su descentralización.

Perelman remarcó que Argentina tiene todo para convertirse en una verdadera potencia en minería blockchain a nivel mundial.

“Tenemos fibra óptica que básicamente recorre todo el país. Tenemos de las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. Estamos empezando a tener quizás políticas macroeconómicas pensando en el mediano y largo plazo. Y además de eso, que no es menor, tenemos mucha gente con una expertise espectacular”, desarrolló.

Argentina es pionera en el mundo en cripto. Siempre lo fue”, señaló.

En relación a Bitcoin, Perelman se mostró como un maximalista de primera línea e hizo énfasis en tres de sus características clave: la famosa “scarcity” o escasez, la emisión programada y el resguardo energético de las redes blockchain.

“Para mí es algo perfecto. ¿Cuál es el backup de Bitcoin? En su momento, el backup del dólar fue el oro, después fue el petróleo, y hoy el backup es la Casa de la moneda. No es que 100 dólares valen 100 unidades en oro y tiene ese resguardo. En el caso de Bitcoin, ¿cuál es el backup? El backup es la infraestructura, la energía y el consumo. Porque para poder generar un Bitcoin se necesita un montón de energía, se necesita un montón de inversión en infraestructura tecnológica”, cuestionó.

Según el ejecutivo, en su precio no tiene techo. “Es una cuestión de tiempo. Para mí un Bitcoin va a valer más de un millón de dólares. La pregunta no es cuánto va a valer, sino es cuándo”.

Energía: del cuello de botella eléctrico al negocio del gas ocioso

El modelo de BigSur Energy parte de un diagnóstico concreto: el límite ya no es sólo el cómputo, es la energía.

Con la demanda impulsada por la inteligencia artificial y la minería cripto, la infraestructura eléctrica en los grandes centros urbanos empieza a mostrar señales de saturación. Proyecciones del sector indican que hacia 2026 la ocupación de los data centers podría rozar el 95%, un nivel que introduce una “prima de escasez” tanto en capacidad física como energética.

En ese contexto, no sólo suben los costos: también se alargan los plazos. En Estados Unidos, conectar un nuevo proyecto a la red puede demorar más de siete años.

Frente a ese cuello de botella, la compañía propone un enfoque radical: sacar el centro de datos de la red. “Estamos convencidos de que el futuro es off-grid, yendo directamente a la fuente”, planteó Perelman.

El modelo elimina la dependencia de la infraestructura eléctrica tradicional y permite desplegar capacidad de cómputo en plazos mucho más cortos, evitando las colas de conexión y la competencia con la demanda residencial.

Pero la lógica no es solo tecnológica. Es, sobre todo, energética.

Monetizar lo que hoy se quema

El corazón del negocio está en el upstream petrolero. BigSur instala sus data centers directamente en yacimientos para consumir gas que hoy no tiene salida comercial: gas venteado, quemado (flaring) o directamente “stranded”. Es decir, un subproducto de la extracción de crudo que, en muchos casos, no justifica la construcción de infraestructura de transporte.

“Hay operaciones donde el gas no alcanza para repagar un gasoducto. Entonces se ventea o se quema. Ahí es donde entramos nosotros y le compramos ese gas al productor”, desarrolló el CEO.

El incentivo para las petroleras es directo. Por un lado, convierten un pasivo -un gas que hoy no monetizan o incluso les genera costos- en una fuente de ingresos. Por otro, eliminan restricciones operativas: en muchos casos, la producción de petróleo se ve limitada por regulaciones ambientales que restringen cuánto gas se puede ventear o quemar. Consumir ese gas in situ permite sostener, e incluso aumentar, la extracción de crudo.

“Somos el complemento necesario para que la producción siga funcionando y muchas veces se pueda maximizar”, resumió Perelman.

Ahí aparece el concepto clave del modelo: arbitraje energético. Al operar con un costo de energía marginal muy bajo -porque se abastecen directamente en boca de pozo- la compañía puede sostener la rentabilidad incluso en escenarios de caída del precio de Bitcoin, a diferencia de los data centers tradicionales que dependen de tarifas eléctricas de red.

¿Una solución “verde”?

El argumento ambiental es el más controvertido, pero también el más interesante. El modelo de BigSur Energy no reemplaza combustibles fósiles: los utiliza. La diferencia está en qué tipo de gas consume.

En lugar de permitir que el metano -un gas con un potencial de calentamiento muy superior al CO- sea liberado a la atmósfera o quemado sin aprovechamiento, el sistema lo captura y lo utiliza para generar energía. Ese proceso convierte el metano en CO, reduciendo significativamente el impacto ambiental neto.

“Nuestra idea termina siendo verde porque consumimos metano que de otra forma sería venteado. Transformamos ese gas en energía y reducimos activamente la contaminación”, sostuvo el ejecutivo, quien aseguró que el proceso puede disminuir las emisiones en hasta un 95% en comparación con el venteo directo.

En un contexto donde los data centers enfrentan crecientes presiones regulatorias y de mercado por su huella de carbono -especialmente aquellos vinculados a IA y blockchain-, este enfoque introduce un matiz: no se trata de energía limpia, sino de eficiencia sobre un problemática ya existente.

Para inversores y reguladores, eso puede traducirse en un argumento de “adicionalidad ambiental”: reducir emisiones que igual ocurrirían.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.