Luis Caputo volvió a marcar los límites del proceso de desinflación. El ministro de Economía tuvo que replantear dudas para el corto plazo, pero mantuvo el optimismo hacia adelante. "Uno, como policy maker, puede controlar la oferta de dinero, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, sinceró Caputo en un evento del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). El funcionario dijo que los precios volverán a desacelerar. Pero las consultoras estiman un "piso" de 3% para el IPC de marzo y hay serios riesgos de que empiece a trasladarse más fuertemente el incremento de los combustibles por el alza del petróleo a nivel internacional.
“Estamos en un proceso de recomposición de precios relativos y tuvimos que subir (precios) regulados más de lo que se venía haciendo, tuvo un impacto, la carne tuvo un impacto fuertísimo, pero es algo puntual. La carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses. Ya está, a partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación y en cuánto tiempo se llegará a los umbrales de que empezamos con cero, esperemos que sea pronto”, explicó Caputo, ratificando que el fenómeno inflacionario respondería a factores específicos que tienden a corregirse.
Inflación y la guerra
Para el funcionario, la inflación "venía bien" hasta junio del año pasado y hubo un retroceso en los últimos ocho meses. "Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos", explicó.
En el mercado no ven tan clara la película como Caputo. Emmanuel Alvarez Agis, de la consultora PxQ, señaló que “la gente obviamente percibe y siente que hace 9 meses que la inflación dejó de bajar". "Y una cosa era soportar el costo del programa de Milei en términos de actividad, de pérdida de empleo y de ingreso, cuando uno veía que la inflación viajaba del 200% al 20%, que era la expectativa para este año, a ver que volvemos a un lugar donde la Argentina lamentablemente ya estuvo muchas veces en el pasado”, señaló.
Shock petrolero
Agis vaticinó que en el primer semestre "vamos a tener una inflación más alta". "El Presidente razonablemente le va a poder echar la culpa a la guerra, entre nosotros vamos a saber que es un poco verdad y un poco mentira, porque de vuelta la inflación se desancló a partir de mayo, junio, junio del año pasado“, anticipó.
En declaraciones a Urbana Play, el ex viceministro de Economía de Axel Kicillof aseguró que esta inflación que va a vivir el mundo y Argentina "ahora no tiene nada que ver con un fenómeno monetario". "Es lo que los economistas denominamos un shock de oferta. O sea, de repente se retrajo, algunos dicen que como nunca en la historia, la oferta mundial de petróleo. Entonces por más que vos quieras emitir cero o incluso absorber pesos de la economía, la inflación va a subir", advirtió.
JP Morgan tampoco la ve
Desde Wall Street tampoco creen que el proceso de "desinflación" vaya a ser rápido. El banco JP Morgan prevé que la anticipación de las subas de precios regulados y los precios persistentemente altos de la carne "mantengan la inflación general mensual por encima del umbral del 2% hasta principios del segundo trimestre de 2026".
En consecuencia, JP Morgan proyecta que la inflación general promediará un 2,5% mensual en el primer semestre de 2026, desacelerándose hasta el 1,5% en el segundo semestre de 2026, "en consonancia con la inflación general a diciembre de 2026, que se situará en el 26,5% anual".
El e-commerce local resistió la presión de los precios, la irrupción de plataformas asiáticas y un consumo interno golpeado, y cerró 2025 con números que confirman su consolidación como canal de venta dominante.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.