Dólar en mínimos de tres meses e inflación al 3% mensual vuelven a encarecer a la Argentina
El dólar está a punto de quebrar los $1.400 y con el IPC de enero, el tipo de cambio multilateral de la Argentina empeora. Qué dicen economistas
El dólar está a punto de quebrar los $1.400 y con el IPC de enero, el tipo de cambio multilateral de la Argentina empeora. Qué dicen economistas
El dólar mayorista cerró en $1.406 y está en su menor nivel en tres meses. La curiosidad de que la apreciación se produzca mientras que el Banco Central compra reservas (o sea, apuntala la demanda de divisas) llama la atención en el mercado. En lo que va de febrero, el Central sumó US$ 535 millones y el tipo de cambio cedió 2,5%. En el año ya se vislumbra una apreciación real más evidente, teniendo en cuenta que incluso la baja del dólar se da con una inflación local al alza. Yendo a los números, con una IPC del 2,9% en enero y una baja del tipo de cambio nominal del 3,5%, en el 2026 el país ya se encarece en dólares.
Los economistas toman el índice de tipo de cambio real multilateral (ITCRM) que elabora el mismo BCRA. Mide el precio relativo de los bienes y servicios de nuestra economía con respecto a los de un grupo de países con los cuales se realizan transacciones comerciales. Se obtiene a partir de un promedio geométrico ponderado de los tipos de cambio reales bilaterales de los principales socios comerciales del país.
Según el exdiputado y economista, Martín Tetaz, Cristina Kirchner dejó el tipo de cambio real multilateral en niveles de "74", Alberto Fernández lo dejó en "79" y hasta el dato del INDEC de hoy estaba en "92". Entre más bajo da ese número, más apreciada está la moneda local. Fernando Marull, director de FMyA, dice que actualizado por el IPC de enero (el 2,9%), el TCRM ya da menos de 90. Mauricio Macri, que tuvo un tipo de cambio apreciado en 2017 principalmente, lo llegó a tener en 83. Ya el gobierno libertario lo tuvo en los mismos niveles que Macri en junio del 2025 cuando buscaban forzar el dólar a "$1.000".
El Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano realizó un informe para explicar por qué baja el dólar. Y dicen:
-Tras las elecciones de octubre pasado, el tipo de cambio se estabilizó e incluso descendió, lo que le permitió al Banco Central empezar a cumplir su compromiso con el FMI de incrementar las reservas realizando adquisiciones por más de US$ 1.000 millones en enero pasado.
-Desaparecido el riesgo político, cayó la demanda dirigida a cubrirlo, mientras se mantenía la política de fortalecer el peso, puesta en vigencia en julio de 2024. Al mantener tasas de interés positivas, la conducción económica favoreció la venta de dólares para su colocación en pesos, restableciéndose así el famoso carry trade.
-Ello, sumado a emisiones externas de deuda por parte de empresas y provincias, aseguró una fluida oferta de dólares.
"Finalmente, y no es de menor importancia, el dólar se ha devaluado frente a la mayoría de las monedas. En consecuencia, con menor demanda de dólares y menor oferta, su cotización tendió a la baja, pese a la mayor tasa de inflación registrada en diciembre", explican.
Para los meses próximos, el trabajo de la Universidad de Belgrano dice que el ingreso de divisas provenientes de la cosecha fina primero y de la cosecha gruesa después asegura un mercado de cambios sin zozobras al menos hasta mediados de año. "En este marco, el Banco Central y el Tesoro podrán seguir acumulando reservas para hacer frente a las obligaciones externas y dar cumplimiento a lo acordado con el FMI", apuntan.
El BCRA lleva adquiridos casi US$ 1.300 millones en el año mientras se estanca la baja del riesgo país y las acciones locales acrecientan pérdidas.
Las estimaciones sobre la inflación y el dólar surgen del último Relevamiento de Expectativas de Mercado elaborado por el Banco Central.
El umbral para la evasión simple se elevará de $1.500.000 a $100 millones por tributo y ejercicio, mientras que la evasión agravada por monto pasará de $15 millones a $1.000 millones.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.