La clase media desapareció: el 78% de los hogares argentinos hoy es clase baja o media baja
Solo el 22% de los hogares supera el ingreso promedio de $2,8 millones. La clase media alta ya normalizó su consumo.
Solo el 22% de los hogares supera el ingreso promedio de $2,8 millones. La clase media alta ya normalizó su consumo.
Ocho de cada diez hogares argentinos -el 78%- pertenecen hoy a la clase media baja o a la clase baja, y dentro de ese grupo uno de cada cinco vive por debajo de la línea de pobreza. El dato surge de un informe de la Fundación Encuentro, elaborado con base en datos de la Consultora W de Guillermo Oliveto, que retrata un país donde la otrora la clase media aspiracional dejó casi de existir.
La pirámide de ingresos del primer trimestre de 2026 muestra una sociedad partida en dos: una minoría de clase alta y media alta que ya normalizó su consumo, y una mayoría de clase media baja y baja que sigue sin poder recomponer su bolsillo pese a la mejora macroeconómica.
Según la estimación preliminar de la Consultora W para el primer trimestre de 2026, el ingreso promedio de los hogares a nivel país se ubicó en $2.800.000 mensuales netos. Pero ese número, advierte el informe, esconde más de lo que muestra: "El 78% de los hogares se ubica entre la Clase Media Baja (C3) y la Clase Baja, de los cuales un 21% se encuentra por debajo de la línea de pobreza estimada".
El estudio es contundente: "Solo la Clase Alta y la Clase Media Alta superan el ingreso promedio de $2.800.000. El 78% de los hogares restantes gana, en promedio, menos que esa media nacional", un "patrón típico de las distribuciones de ingreso muy desiguales, donde un segmento minoritario de altos ingresos empuja el promedio hacia arriba".
El informe divide a los hogares argentinos en cinco niveles socioeconómicos, cada uno con un piso de ingreso mensual neto y un promedio de ingreso propio:
El informe conecta esta foto de ingresos con el estancamiento del consumo masivo. "Esa concentración de ingresos por debajo del promedio ayuda a explicar por qué el consumo masivo sigue deprimido, aun cuando las variables macroeconómicas vienen mejorando: la inflación se desaceleró y los salarios reales comenzaron a recomponerse, pero es precisamente ese 78% de los hogares de menores ingresos el que concentra la mayor propensión al consumo, y sus ingresos, aunque en recuperación, todavía no alcanzan para sostener un nivel de gasto similar al previo a la crisis".
En cambio, remarca el estudio, "el consumo de la Clase Alta y la Clase Media Alta depende mucho menos del ciclo salarial y ya muestra señales de normalización".
"El ingreso promedio de $2.800.000 describe mejor la situación de una minoría que la de la mayoría de los hogares argentinos", dice el trabajo. Y advierte que, mientras esa brecha no se cierre, "aunque la inflación se desacelere y los salarios reales sigan recomponiéndose, esa mejora seguirá sin traducirse en una recuperación plena del consumo masivo, que depende en última instancia del poder de compra del 78% de los hogares ubicado por debajo del promedio".
El retrato que deja la Fundación Encuentro es el de una clase media tradicional fragmentada: por un lado, una clase media alta y alta minoritaria, con ingresos que superan ampliamente la media nacional; por otro, una nueva mayoría de clase media baja y baja que concentra casi ocho de cada diez hogares del país.
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