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Economía

Las familias ya comprometen casi el 50% de su ingreso propio entre deudas y gastos fijos

El dato surge de un informe privado que también detecta un repunte de la mora en de las familias, hasta el 12,3%, mientras la deuda sigue en alza

Leandro Gabin

La carga de la deuda de los hogares argentinos con el sistema financiero alcanzó en abril un nuevo máximo del 24% de la masa salarial, un punto porcentual por encima del 23% registrado en octubre de 2025, según el último informe de Empiria Consultores, la consultora fundada por el exministro de Economía Hernán Lacunza. El dato, sin embargo, esconde una noticia positiva: cuando se incorporan al cálculo las transferencias estatales —AUH y otros programas sociales—, esa carga se reduce significativamente al 17%.

La diferencia entre ambos números no es menor. Muestra que, pese al mayor endeudamiento relativo, el ingreso disponible de las familias mejoró de la mano de los subsidios estatales, que funcionan como un colchón frente al peso creciente de las cuotas y los préstamos.

Gastos fijos y deudas

Sin ese refuerzo, el compromiso del ingreso sería sensiblemente mayor: según Empiria, si se suma la deuda financiera a los gastos fijos del hogar, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de su ingreso propio, es decir, sin contar la ayuda estatal. Con transferencias incluidas, ese porcentaje cae de forma considerable, ampliando el margen de maniobra de los hogares para consumo, ahorro o el pago de otras obligaciones.

En otras palabras: la mejora en el ingreso disponible —impulsada por AUH y otros programas— está actuando como amortiguador en un contexto de mayor apalancamiento de las familias con bancos y financieras. Es una dinámica que le da algo de aire al bolsillo justo cuando la exposición crediticia crece.

Morosidad en aumento

Pero el informe de Empiria también enciende una alerta. Según sus estimaciones, la morosidad de las familias habría vuelto a crecer en mayo, con un aumento de 0,2 puntos porcentuales que llevaría la ratio de irregularidad al 12,3%. Es un salto que no puede leerse de manera aislada: se da justamente en el mismo mes en que la carga de deuda tocó su máximo reciente, y sugiere que, para una porción de los hogares, el mayor endeudamiento ya está empezando a traducirse en dificultades concretas para cumplir con los pagos.

El contraste es claro. Por un lado, las transferencias estatales mejoran el ingreso disponible y alivian la carga relativa de la deuda. Por otro, la mora sigue en ascenso, lo que indica que ese alivio no alcanza para todos los segmentos de la población, o que el ritmo de endeudamiento de los últimos meses fue más rápido de lo que la capacidad de pago de ciertas familias podía sostener.

Un dato adicional refuerza la idea de que el fenómeno está concentrado en el consumo de los hogares y no en el tejido productivo: la morosidad de las empresas se mantuvo estable en mayo, en 3,3%, sin sobresaltos. Esto sugiere que el problema de pagos no es generalizado en toda la economía, sino que golpea de manera más específica al segmento de crédito familiar, particularmente sensible a la evolución de salarios, tarifas y gastos fijos.

El bolsillo, más comprometido

El informe de Empiria deja planteado un escenario de tensión: mientras el ingreso disponible de las familias mejora gracias a la asistencia estatal, la carga de deuda financiera sigue en niveles máximos y la mora no cede. Si esa combinación persiste, es esperable que las entidades financieras respondan con condiciones de crédito más restrictivas —tasas más altas o menor otorgamiento de préstamos—, lo que podría enfriar una de las variables que había sostenido cierta reactivación del consumo financiado en los últimos meses.

La consultora de Lacunza pone así el foco en una paradoja. Los hogares argentinos llegan a mayo de 2026 con más ingreso disponible gracias a la ayuda estatal, pero también con más deuda y más mora que hace apenas siete meses. El desenlace de esa tensión será clave para entender la salud financiera de las familias en la segunda mitad del año.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.