Préstamos en dólares: el plan Caputo busca que se movilicen U$S 5.800 millones y se reactive la economía
Caputo habilitó préstamos en dólares para toda empresa: los bancos podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos, que ya superan los U$S 40.000 millones.
Luis Caputo lanzó el plan para que los dólares salgan al rescate de la economía. En medio de las críticas por un nivel de actividad que crece en forma heterogénea con varios sectores que no levantan cabeza, el ministro de Economía apuesta a que U$S 5.800 millones se vuelquen a la economía en forma de préstamos. Es el cálculo que el funcionario presentó como "objetivo" de su nueva medida: la flexibilización en el otorgamiento de los créditos en moneda dura al sector privado.
Caputo anunció una "flexibilización parcial" de los préstamos en dólares únicamente para empresas, una medida que busca ampliar el financiamiento en moneda extranjera más allá de las exportadoras. Hasta ahora, solo podían acceder a créditos en dólares las empresas que generan esa moneda -como las exportadoras- o aquellas con garantía de una compañía con ingresos en divisas.
Un límite para los bancos
Con el cambio, la posibilidad se extiende a todo tipo de empresas, dentro de un esquema que Caputo definió como macroprudencial: los bancos solo podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares, y quienes tomen esos créditos deberán liquidar las divisas en el mercado cambiario a cambio de pesos. La medida no alcanza a las personas humanas, que quedan excluidas.
Se trata de un paso más en el desarme de las restricciones impuestas tras la crisis de 2001, cuando se buscó evitar el descalce entre ingresos en pesos y deudas en moneda extranjera. La implementación requiere una modificación del artículo 23 del Decreto 905/02.
Según el ministro, los depósitos en dólares del sistema financiero superan hoy los U$S 40.000 millones y podrían ampliar su capacidad prestable de los bancos en unos U$S 5.800 millones. También remarcó que los préstamos en dólares crecieron con fuerza, desde los U$S 3.700 millones al inicio de la gestión libertaria a los actuales U$S 24.700 millones.
Construcción y automotrices, los sectores
Caputo sostuvo que la flexibilización apunta a generar mayor crédito, una baja en el nivel de tasas de interés y más empleo, con foco en sectores como la construcción y la industria automotriz. El primero es uno de los grandes perdedores del modelo de Javier Milei, mientras que el segundo, luego del boom importador, está teniendo serios problemas para producir.
Para aumentar la masa de dinero que pueda ser prestado a las empresas, Economía apuesta a que la Ley de Inocencia Fiscal traiga más dólares a los bancos y que, con esta medida, haya más financiamiento.
El Banco Central ya había dado un primer paso semanas atrás, al habilitar préstamos en dólares para empresas con garantía de otra compañía generadora de divisas. El anuncio profundiza esa apertura a todo el universo empresarial, con exigencias de capital más estrictas que las de un crédito convencional.
Cotización dólar hoy
Una ayuda a la economía
Caputo explicó que el momento elegido responde a que las tasas en pesos todavía son altas, lo que encarece el financiamiento local. "Si hoy se tomaron medidas para reactivar por el lado de las empresas, es que había algo que reactivar", apuntó Gabriel Caamaño, de Outlier.
El anuncio llega en un momento en que el discurso oficial insiste en que la economía argentina atraviesa niveles de actividad récord, algo que contrasta con el objetivo explícito de la medida de "reactivar" la economía. Además, no todos los bancos ven con entusiasmo un esquema tan amplio: persisten dudas sobre el riesgo de que el descalce de monedas derive en problemas sistémicos, como ocurrió en la salida de la convertibilidad.
"Nunca es una buena idea que el Gobierno incentive a las PyMes a tener un descalce en dólares. En el sector muy pocos entienden el manejo de riesgos financieros. Habrá dólares que serán vendidos inicialmente y ayudarán a mantener el tipo de cambio planchado. Es una medida desesperada del Gobierno", apuntó Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital Partners, una consultoría en Estados Unidos.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.