Se desintegra el dólar y el Gobierno ya está listo para comprar en el piso de banda en los próximos días
El dólar mayorista cerró en $1.094 y el minorista en $1.114, bajas de casi el 6%. En el mercado creen inminente que compra el Central.
El dólar mayorista cerró en $1.094 y el minorista en $1.114, bajas de casi el 6%. En el mercado creen inminente que compra el Central.
Inicio de semana muy parecido al cierre de la anterior. El dólar volvió a sucumbir: el oficial mayorista donde operan bancos y empresas cerró en $1.094, una caída de 41 pesos en un día; mientras que el minorista (el que se compra por homebanking) cedió más del 5% a $1.114 para la venta. Parece inevitable que el Banco Central, quizá esta misma semana, empiece a comprar para detener la caída cuando toque el piso de la banda cambiaria en $1.000. De hecho, el Central ya puso una posición compradora en el "bid", o sea el precio al que un comprador está dispuesto a comprar. Lo hizo a $1.000, el piso de la banda cambiaria.
"Lo más destacado vino de la mano del dólar oficial que nuevamente volvió a bajar y cerró en $1.091. De esta manera, el salto del tipo de cambio post salida del cepo, estaría siendo nulo. Atento a ello, las expectativas de un saltito inflacionario en abril, comenzaron a mermar", explicó Nicolás Cappella, de IEB.
No solo el dólar oficial cayó sino que el blue se desplomó casi 8% a $1.150. Esto es importante para el Gobierno porque evita el "puré", o sea comprar en el oficial (barato) y vender en el paralelo (más caro) para ganar una diferencia. Los precios de los dólares están todos muy parejos y la ganancia es ínfima, lo que produce poco atractivo para el inversor.
"La perspectiva de corto plazo es que los dólares tanto el oficial como los financieros sigan profundizando su baja, acercándose al piso de la banda de $1.000", dice Portfolio Personal Inversores (PPI).
La razón detrás de esto, dice ALyC, es que se impulsaron las estrategias de carry trade a través de la medida del BCRA que da acceso al MULC a la inversión de portafolio de inversores no residentes luego de un plazo de estadía mínimo de seis meses (vigente a partir de hoy).
"A esto se suma que entramos en el período de alta estacionalidad de liquidación de la cosecha gruesa. Al respecto, la ratificación de la reimposición de retenciones a partir del 1º de julio alienta la venta de los productores (para capturar un tipo de cambio efectivo más alto), lo que redundaría en una fluida liquidación de los exportadores", apunta PPI.
El Gobierno, obviamente, y a su manera, festejó otra baja del billete. “Dólar en $1.065 en este momento, por debajo del dólar oficial, previo a la salida del cepo. Habría que esperar una catarata de colegas y periodistas pidiendo disculpas por decirle a la gente que habíamos devaluado, pero seguramente no va a suceder. Una vez más, hicimos lo que dijimos que íbamos a hacer, y pasó lo que dijimos que iba a pasar”, tuiteó el ministro de Economía, Luis Caputo.
El alter ego de Caputo y actual secretario de Finanzas, Pablo Quirno, también arremetió en redes sociales. “Meses diciendo que cuándo levantáramos el cepo lo haríamos de manera que sea no disruptiva porque los fundamentos macroeconómicos estaban y mandan. Argentina será próspera”, apuntó.
Sea como fuere, el dólar ultra barato en torno a $1.000 despertará las alarmas en la economía real, cada vez más complicada de competir y con serios riesgos de supervivencia bajo el esquema actual. “No debe menospreciarse el impacto que pueda tener en la actividad un tipo de cambio real que, de seguir bajando, se situaría en los niveles de la Convertibilidad. Si bien se ha avanzado en varios aspectos que hacen a la productividad de la economía, la situación es aún muy distinta a lo de los noventa, en materia tributaria, de logística, regulación, etcétera”, advirtió Invecq.
El gurú del blue, Salvador Di Stefano, anticipa el comportamiento del dólar a partir del acuerdo con el FMI.
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