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Economía

Un empresario argentino quiere crear el primer médico de inteligencia artificial del mundo

Martín Varsavsky invirtió US$10 millones para desarrollar Certuma, una IA capaz de diagnosticar y recetar con aprobación de la FDA estadounidense.

Martín Varsavsky, el empresario argentino que construyó la mayor red de clínicas de fertilidad de América del Norte, presentó su proyecto más ambicioso hasta la fecha: Certuma, una startup con sede en Austin, Texas, que busca desarrollar el primer médico de inteligencia artificial con aprobación formal de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). La compañía salió del sigilo con un financiamiento semilla de US$10 millones, liderado por el fondo 8VC, de Joe Lonsdale, a una valuación de 60 millones de dólares.

Según detalló la revista Forbes, el plan de Varsavsky va más allá de lo que los sistemas de IA hacen hoy: en lugar de limitarse a orientar al paciente para concluir con la advertencia de que no son médicos, el sistema de Certuma debería poder diagnosticar, recetar tratamientos y ordenar estudios médicos de forma autónoma. “Quiero resolver el problema del ‘yo no soy médico’ construyendo una IA que sea reconocida por la FDA y por los estados”, dijo Varsavsky.

Un déficit de médicos que la IA podría compensar

El proyecto apunta a un problema estructural del sistema de salud estadounidense. Más de 100 millones de personas enfrentan barreras para acceder a la atención primaria. El 46% de los condados del país no tiene un cardiólogo disponible; en zonas rurales, ese porcentaje trepa al 86%. El déficit de profesionales de la salud se agrava cada año y no tiene perspectiva de reversion en el corto plazo.

En una primera etapa, Certuma apunta a 25 condiciones médicas frecuentes y de bajo riesgo: infecciones urinarias, faringitis, sinusitis, conjuntivitis y otras patologías que consumen una proporción significativa del tiempo de los médicos clínicos pero que siguen protocolos de tratamiento estandarizados. “Buscamos condiciones de bajo riesgo médico y con árboles de decisión de manejo muy bien definidos”, explicó el doctor Armando Cuesta, director médico de la empresa.

El modelo operativo inicial contempla que un médico licenciado revise cada decisión generada por la IA antes de que llegue al paciente. A medida que el sistema acumule evidencia clínica y confianza regulatoria, la supervisión humana se concentraría en los casos complejos o ambiguos, mientras la IA operaría de manera creciente de forma autónoma.

Los riesgos: alucinaciones, señales de alarma y casos atípicos

El principal riesgo de un médico de IA es que produzca recomendaciones incorrectas o peligrosas sin que los mecanismos de control lo detecten. El doctor Robert Wachter, jefe del departamento de medicina de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) y autor de un libro reciente sobre inteligencia artificial en la salud, advierte que incluso los casos aparentemente simples pueden ocultar diagnósticos graves: entre cientos de pacientes con dolor de garganta puede haber uno con cáncer de laringe; entre quienes consultan por cefalea, puede haber un caso de meningitis. El sistema debe estar entrenado para detectar esas excepciones y derivarlas a tiempo.

Varsavsky reconoce las limitaciones actuales de la tecnología: la IA todavía alucina —produce respuestas incorrectas presentadas con aparente certeza— de maneras que pueden ser peligrosas en contextos clínicos. Para mitigar ese riesgo, Certuma desarrolla una segunda capa de seguridad determinista, separada de los modelos generativos, basada en reglas clínicas explícitas y orientada a detectar señales de alarma. A diferencia de la IA generativa, este módulo no improvisa: si el caso no encaja en sus parámetros, escala la consulta a un médico humano.

El laberinto regulatorio

Obtener la aprobación de la FDA para un sistema de este tipo no tiene precedentes directos. La agencia ha aprobado algoritmos para usos clínicos específicos, como el análisis automatizado de imágenes radiológicas, pero nunca ha avalado un sistema capaz de diagnosticar múltiples patologías, ordenar exámenes y recetar medicamentos de forma autónoma. La estrategia más probable, según Jenni Main, directora financiera de Certuma y ex directora operativa de los Centros de Medicare y Medicaid, sería tramitar aprobaciones caso por caso: primero para infecciones urinarias, luego avanzando condición por condición.

A eso se suma una complejidad propia del sistema estadounidense: los médicos están habilitados por cada estado, no por el gobierno federal, lo que implica que la facultad de recetar puede quedar bajo jurisdicción local. Eso podría generar fricciones entre las autoridades estaduales y federales en un terreno sin antecedentes legales claros.

La empresa trabaja en paralelo en Estados Unidos y en Argentina, donde los ensayos clínicos resultan significativamente menos costosos y donde Varsavsky mantiene vínculos con el Gobierno de Javier Milei. Certuma también está en conversaciones con el estado de Utah —donde la startup Doctronic ya pilotea la renovación de recetas por IA— y aplica al programa federal Arpa-H, orientado a innovación en salud cardiovascular. Varsavsky estima que lograr la aprobación regulatoria podría costar cientos de millones de dólares, capital que la empresa debería recaudar de inversores. “Va a ser un proceso doloroso, largo y difícil”, admitió. “Pero muchas de las cosas que hago son dolorosas, difíciles y largas, y después dan sus frutos.”

El perfil del fundador

Varsavsky tiene 65 años y una trayectoria que abarca telecomunicaciones, biotecnología y salud reproductiva. Nació en Buenos Aires, hijo de un astrofísico. Durante la dictadura militar de los años '70, tras el asesinato de un primo a manos del régimen, emigró con su familia a los Estados Unidos. Lanzó su primer negocio mientras cursaba su posgrado en la Universidad de Columbia: la reconversión de edificios industriales del barrio neoyor quino de SoHo en viviendas residenciales.

Desde Madrid, en los años 90, fundó varias empresas de telecomunicaciones. Entre ellas, Jazztel, la operadora española de banda ancha que Orange adquirió en 2014 por 4.400 millones de dólares. En 2015 fundó Prelude Fertility, que se convirtió en la mayor red de clínicas de fertilidad de América del Norte, con 2.300 empleados en 83 ciudades. La revista Forbes estima su patrimonio en al menos US$700 millones. Certuma es la única de sus empresas de la que actualmente es CEO.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.