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Economía

"Son impagables": fuerte pedido del Banco Central para que entidades y fintech bajen las tasas a los morosos

El vicepresidente del Banco Central pidió que se refinancien deudas con plazos más largos y descartó asistencia estatal al sistema. Su diagnóstico

Leandro Gabin

El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, volvió a poner el foco sobre uno de los problemas más sensibles de la economía argentina: la creciente dificultad de las familias para pagar sus deudas. Durante su exposición en la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el funcionario fue categórico al señalar que la solución al problema de la mora no pasa por la intervención estatal, sino por una decisión que deben tomar los propios bancos de bajar las tasas de interés y refinanciar las deudas de los hogares en mejores condiciones.

"Los bancos tienen capacidad de absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado, no necesitan asistencia externa", afirmó Werning ante un auditorio de empresarios, políticos y economistas, en la apertura de la primera jornada del evento.

El planteo del vicepresidente del BCRA llega en un momento en que el problema de la mora se instaló con fuerza en la agenda pública. En el Congreso se acumulan distintos proyectos para atender el aumento de los incumplimientos, mientras que algunos bancos públicos ya lanzaron programas propios para asistir a los deudores en dificultades. Sin embargo, desde la autoridad monetaria insisten en la misma idea: se trata de "un problema entre privados" que debe resolverse entre bancos y deudores, sin que el Estado deba salir a asistir al sistema financiero.

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La morosidad de las familias

Según explicó Werning, la clave está en que las entidades acepten que una parte de esos créditos ya no será recuperada en los términos originales. "Los bancos que reconocen que una pérdida es una pérdida, tienen que buscar recuperar lo posible y mirar hacia adelante", sostuvo, y planteó que el tratamiento hacia las familias endeudadas podría acercarse al que ya se aplicó con las empresas: "Hay mucho espacio para mejorar".

Los datos oficiales muestran una imagen mixta. En junio, la irregularidad de la cartera de préstamos al sector privado cortó una racha ascendente que se había mantenido durante 19 meses consecutivos, al retroceder levemente del 7,7% al 7,6% del total. Werning amplió ese diagnóstico y señaló que ese indicador "está en torno al 7,7% y, en los últimos tres meses, ha estado estable en ese nivel". Pese a esa estabilización, el funcionario remarcó que el segmento de las familias sigue siendo el más golpeado, con niveles de irregularidad que trepan al 12,8%, muy por encima del promedio general del sistema.

Para el vicepresidente del BCRA, ese "pico" ya habría quedado atrás, aunque aclaró que la recuperación llevará tiempo: el stock de crédito es mucho mayor que el flujo de nueva mora, por lo que, a medida que el crédito a las familias vuelva a crecer, el ratio de irregularidad debería empezar a diluirse.

Tasas de interés por las nubes

Uno de los ejes centrales de la exposición fue el contraste entre el costo del crédito para las empresas y para los individuos. Werning explicó que, tras las elecciones del año pasado, los bancos bajaron rápidamente las tasas reales a las compañías, en un movimiento que atribuyó a la reducción del riesgo político, las expectativas por las reformas y la compra de reservas. El resultado fue que hoy las firmas acceden a tasas que representan apenas una quinta parte de los niveles del pico de incertidumbre.

Con las familias, en cambio, el ajuste fue mucho más limitado. El costo financiero de los préstamos personales todavía equivale a tres cuartas partes de aquel pico, según precisó el funcionario. Esa diferencia explica buena parte del fenómeno de la mora: "Las tasas de interés son altas. Y esas tasas de interés inducen a la mora, porque son impagables en términos reales", advirtió, en referencia a quienes tomaron crédito esperando una inflación más alta o una devaluación poselectoral que finalmente no se dio con esa magnitud.

Frente a ese diagnóstico, el reclamo hacia los bancos fue directo: acelerar el proceso de refinanciación, pero con condiciones sensiblemente mejores para el deudor. "Estas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas, para darles oportunidad de pago; tienen que venir con plazos más largos", sostuvo.

Werning también aprovechó su exposición para descartar de plano otras alternativas que circulan en el debate público. Calificó de "populistas" a las propuestas que buscan asistir directamente a los bancos o intervenir en el sistema, por considerar que "atentan" contra el acceso futuro al crédito. En esa línea, fue tajante: "Las intervenciones, como asistir a los bancos, nosotros desde el Banco Central lo vemos con poco interés. Los bancos tienen capacidad de sobra".

Impuestos y préstamos

El funcionario también rechazó la posibilidad de flexibilizar las normas de clasificación de deudores, un pedido que la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) había elevado formalmente al BCRA en una carta abierta la semana pasada. A su juicio, ese cambio "rompe el termómetro" del sistema, genera más incertidumbre y tiene un impacto acotado, ya que la cantidad de deudores que dejan de pagar en una entidad pero mantienen al día sus obligaciones en otra es marginal frente al total de la mora. Tampoco encontró margen para bajar los encajes bancarios de manera generalizada ni para reducir las tasas de todo el sistema por decisión regulatoria.

Consultado indirectamente sobre los tiempos de esta recomposición, Werning fue cauto: "La solución es entre privados, entre los bancos y los deudores. El crecimiento muy fuerte de las refinanciaciones está yendo en ese camino. Es un proceso. En algún momento empezaremos a ver caer la mora; el proceso de resolución es a qué costo los bancos refinancian".

Por último, el vicepresidente del BCRA introdujo otro elemento en la ecuación del costo del crédito: la carga tributaria. Según sus cálculos, los impuestos representan un 25% del costo financiero total promedio de un préstamo, con un peso determinante de los tributos provinciales y las tasas municipales. Werning fue crítico con ese esquema y llamó a revisarlo si el objetivo es efectivamente destrabar el nuevo ciclo de crédito: "Si queremos resolver la mora, hay que abaratar el crédito y facilitar el inicio de este nuevo ciclo crediticio".

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ANDIS: Lijo citó a indagatoria a directivos de la Droguería Suizo Argentina y decretó la inhibición de sus bienes

  • Indagatorias y bienes inhibidos. A pedido de los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, el juez Ariel Lijo citó para el 29 de octubre a los hermanos Jonathan y Emanuel Kovalivker. En total convocó a 36 imputados, que declararán hasta el 26 de noviembre, y decretó la inhibición general de bienes de todos los involucrados para evitar que los activos se vuelvan inalcanzables para el Estado.
  • Una droguería que actuaba como “dueña” de la agencia. Según los fiscales, la Suizo Argentina recibía información anticipada, controlaba las compulsas, fijaba precios con sobreprecios y usaba a Génesis S.A. como firma interpuesta. También habría dado órdenes sobre a qué firmas pagar y a quién designar o despedir dentro de la ANDIS.
  • Más de $137.000 millones en compras. Entre mayo de 2024 y agosto de 2025, la droguería obtuvo órdenes de compra por esa cifra, que los fiscales atribuyen a competencias simuladas y valores arbitrarios. Lijo también amplió la indagatoria de tres ya procesados por asociación ilícita: Atchabahian, Calvete y Arnaudo.
  • La versión de la empresa. Suizo Argentina rechazó las imputaciones y los sobreprecios y cuestionó las pruebas incorporadas a la causa, que calificó como un relato armado con mensajes y audios de personas que, según la compañía, en algunos casos nunca tuvieron vínculo con ella. Sostuvo que la ANDIS era uno de más de 10.000 clientes y que el 95% de su facturación proviene del sector privado, y afirmó que “la inocencia es total”.

Diputados aprobó una batería de proyectos clave: las victorias y los deslices libertarios

HCDN
  • Ley de Fortalecimiento al Sistema de Discapacidad. Tuvo media sanción con un consenso prácticamente unánime, un punto central del debate en medio de las discusiones por la situación de los prestadores y el financiamiento de las prestaciones. Se trata del proyecto de LLA, PRO, UCR, posteriormente empujado por el MID y Argentina Federal.
  • Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El proyecto volvió al Senado tras ser modificado en Diputados por un margen ajustado (124 a 119), ya que incluyó la restitución de los límites a la titularidad extranjera de tierras rurales.
  • Vandalismo rural. Obtuvo media sanción el proyecto del PRO que pena con hasta 10 años de prisión los daños a la producción agropecuaria, silobolsas e instalaciones rurales.
  • Trazabilidad de medicamentos. Tras la crisis del fentanilo contaminado, se dio media sanción con respaldo transversal al sistema SNATECS para monitorear medicamentos de alto riesgo e insumos críticos. La iniciativa es empujada por la libertaria Giudici.
  • Endeudamiento familiar. Tras más de 15 horas de sesión y por falta de apoyo a su dictamen, La Libertad Avanza logró postergar el debate por morosidad crediticia y que así no se trate la iniciativa opositora.
  • Transferencia de un inmueble nacional. Se le dio media sanción al proyecto radical para pasar a título gratuito a la provincia del Chaco un inmueble de 6,2 hectáreas de Nación, donde funciona el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB).