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Cuadernos, la causa de los 44.000 millones de dólares: nueve horas de interrogatorio y una batalla por la libertad de prensa

Diego Cabot habló en El Observador 107.9 tras declarar como testigo en el juicio por los cuadernos de Centeno y contó los momentos más tensos de una jornada que duró hasta las 11 de la noche.

Diego Cabot, el periodista de La Nación que en 2018 reveló los cuadernos en los que el chofer Oscar Centeno registró el circuito de coimas entre empresarios y funcionarios kirchneristas, declaró como testigo en el juicio oral que se lleva adelante por esa causa. Sobre este tema dialogó telefónicamente con Luis Majul en El Observador 107.9, y describió una jornada agotadora, a veces agresiva, con momentos de alta tensión institucional que excedieron con creces lo tratado estrictamente en la causa.

Nueve horas solo frente a 85 querellas

El juicio que se desarrolla en estos días es de proporciones inusuales: 85 querellas activas en esta etapa, cada una con derecho a preguntar todas las veces que quisiera. "Todos decían: 'Por ahora no tengo más preguntas'. O sea, todos pueden preguntar las veces que sea", explicó Cabot. Eso, sumado al volumen de la causa y a los ocho años transcurridos desde el inicio de la investigación, convirtió su declaración en una jornada que se extendió hasta las 11 de la noche, hora en que también se retiraron los jueces.

Cabot describió la experiencia como "un ejercicio de concentración muy fuerte al que no estamos tan acostumbrados". Mientras él respondía sin ningún tipo de asistencia, del otro lado del Zoom los abogados defensores se turnaban con mate, en mesas de varios integrantes. "Vos estás ahí solo, sin ningún tipo de asistencia, sin poder hablar con nadie, sometido a un ida y vuelta constante", graficó.

El paso del tiempo añadió otra dificultad. Han transcurrido ocho años desde que comenzó la investigación, en uno de los períodos más intensos de su vida profesional. "Me llevaban a lo que dije un día, lo que escribí un día, y hay cosas que uno no recuerda. No tengo presente la cronología perfecta porque pasó mucho tiempo", reconoció. El presidente del tribunal intervino en varias ocasiones para evitar que se repitieran preguntas ya contestadas y ordenar el debate.

El momento de mayor tensión: la fuente que no reveló

El episodio más crítico de la jornada lo protagonizó Elizabeth Gómez Alcorta, exministra de las Mujeres del gobierno de Alberto Fernández y hoy abogada defensora de Roberto Baratta, uno de los imputados. Al inicio de la declaración, Gómez Alcorta le exigió a Cabot que revelara la fuente de una nota periodística —no directamente vinculada a los cuadernos, sino escrita con posterioridad— y el periodista se negó. El tribunal tuvo que retirarse a deliberar sobre si podía obligarlo a revelar una fuente.

"Eso ya no era con impacto solamente para mí o para la causa, sino para todo el periodismo", subrayó Cabot. "Imagínate si en esta causa tan paradigmática hay un tribunal que decide que tenés que revelar una fuente: lo que pasaría en cualquier otra causa". Mientras esperaba el fallo, lo llevaron a una sala de testigos en el subsuelo del tribunal, sin celular, sin contacto con nadie. Cuando volvió, el tribunal había resuelto a favor de la protección de la fuente. "Eso podría haber cambiado todo", dijo.

Hubo un segundo intento en esa misma línea: el abogado defensor de Julio de Vido intentó que Cabot revelara el nombre de su confidente personal, alguien a quien el periodista le cuenta sus miedos y sus problemas íntimos. Ante la negativa, el abogado escaló la presión y preguntó si esa persona era hombre o mujer. El tribunal también cortó esa línea de preguntas. "Claramente buscaban voltear toda la causa", sintetizó Majul, y Cabot no lo desmintió.

Una causa que interpela a toda la política argentina

Consultado por Majul sobre la magnitud del expediente, Cabot puso los números sobre la mesa. En esta etapa del juicio hay más de 100 imputados —entre funcionarios y, mayoritariamente, empresarios—, aunque por el momento solo están elevadas a juicio oral alrededor de 85 personas. Falta aún incorporar la rama vinculada a los testaferros del exsecretario de Obras Públicas José López, que sumará otros 20 o 30 imputados.

En cuanto al dinero en juego, Cabot recordó que el juez Claudio Bonadío calculó en su momento que solo por el auto de Centeno habían pasado alrededor de 200 millones de dólares. Pero el economista Ariel Coremberg hizo una estimación más abarcadora: cruzando los anticipos de obra pública y los porcentajes confesados sobre subsidios al transporte, llegó a una cifra de entre 42.000 y 44.000 millones de dólares. "Para que tengas una idea, son más que todas las reservas argentinas", dijo Cabot.

Más allá de los números, el periodista señaló que la causa trasciende al kirchnerismo: "Interpela a la política en general, porque ese tipo de relaciones entre el Estado y el mundo privado es lo que termina por financiar a la política".

Por qué rechazó la custodia

Al cierre, Majul recordó que Cabot había rechazado en su momento una custodia policial pese a las amenazas recibidas tras publicar los cuadernos. Durante la audiencia, una abogada defensora se lo reprochó, y al terminar el juez Castelli volvió a ofrecérsela. Cabot la rechazó de nuevo, con los mismos argumentos de siempre.

El primero es profesional: "¿Quién se va a juntar conmigo a contarme alguna infidencia periodística si al lado, en la mesa, hay dos tipos sentados mirando todo?". El segundo es más profundo: "Si alguien quiere hacerme algo y soy una persona muy custodiada, va a buscar otros medios para afectarme. Va a ir por el que está al lado de mí, que es fácil de llegar". Y concluyó con una frase que resumió toda la lógica de su decisión: "Preferí ser un blanco fácil. Si me quieren hacer algo, bueno, vengan".

Majul cerró la entrevista recordando que Cabot y su colega Francisco Olivera publicaron en 2007 el libro Hablen con Julio, el primero en denunciar la corrupción kirchnerista con nombre y apellido, incluso antes que el propio El dueño, el libro del conductor. "Cuando hacés lo que hacés, nos llenás de orgullo a tus colegas", le dijo Majul.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.