Ramiro Castiñeira: "La baja de tasas marca que está bajando la inflación"
El economista sostuvo que, con una baja progresiva en las tasas, el crédito vuelve a estar disponible tanto en pesos como en dólares, facilitado por el reciente blanqueo de capitales.
En una entrevista con el periodista Gustavo Noriega en El Observador 107.9, el economista Ramiro Castiñeira, director de Econométrica, se refirió a las recientes medidas económicas implementadas en Argentina, al destacar la baja de las tasas de interés por parte del Banco Central, el impacto del blanqueo de capitales y la posibilidad de una futura liberación del mercado cambiario. Castiñeira compartió su análisis sobre cómo estos factores están impulsando la economía y generando un contexto favorable para la inversión.
Según Castiñeira, la reducción de tasas de interés es una “buena noticia” porque sugiere que la inflación ha comenzado a moderarse, permitiendo así la implementación de medidas que estimulen la inversión y el consumo. Explicó que, con tasas elevadas, el acceso al crédito era muy limitado. Ahora, con una baja progresiva en las tasas, el crédito vuelve a estar disponible tanto en pesos como en dólares, facilitado por el reciente blanqueo de capitales. Esta situación ha permitido que los bancos ofrezcan préstamos en dólares, y las empresas están encontrando opciones de financiamiento que anteriormente no existían.
Castiñeira afirmó que esta reactivación del crédito tiene un impacto directo en el mercado de bienes durables, observándose una mayor actividad en sectores como el inmobiliario y el automotriz. “La economía tocó piso en abril y empezó a repuntar en julio y agosto”, destacó el economista, citando datos del INDEC que muestran un crecimiento sostenido de la actividad económica en los últimos meses.
Recuperación fiscal y proyecciones de crecimiento
Otro aspecto destacado por Castiñeira fue la recuperación del superávit fiscal y energético en Argentina. Según explicó, el equilibrio de las cuentas públicas ha permitido que el Banco Central detenga la emisión de pesos, una medida que contribuye a estabilizar la macroeconomía y a reducir la presión inflacionaria. Este cambio ha generado un contexto en el que se proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) entre el 4% y el 5% para los próximos meses, lo cual, según Castiñeira, refleja una economía que está comenzando a salir de la recesión.
Al referirse a la inflación de octubre, Castiñeira indicó que cerró en 2,9%, una cifra más baja que la de septiembre, que fue del 3,5%. En su análisis, subrayó que el sector de alimentos mostró un incremento menor, cercano al 2%, lo cual representa una señal positiva para la economía. Según el economista, estos indicadores apuntan hacia un objetivo macroeconómico que él denomina “los tres patitos”: un 2% en inflación, 2% de tasa de interés y 2% de devaluación.
La posibilidad de una futura liberación del mercado cambiario
Castiñeira también comentó sobre la posibilidad de liberar el mercado cambiario en el corto plazo, siempre que se mantengan las actuales condiciones de la economía. Explicó que la situación inflacionaria generada por el gobierno anterior, que en su momento emitió pesos por el equivalente a 10 puntos del PBI (6.000 millones de dólares), había desbordado la macroeconomía. A su juicio, mientras persista el exceso de pesos, liberar el cepo cambiario sería riesgoso, pues podría generar una fuerte suba del dólar.
No obstante, indicó que el excedente de pesos está siendo absorbido por la reactivación económica, lo cual disminuye la presión sobre el tipo de cambio. Si se logra un equilibrio entre la oferta y demanda de pesos, Castiñeira considera que se podrá liberar el mercado cambiario sin riesgos de devaluación ni aceleración inflacionaria.
El éxito del blanqueo de capitales y su impacto en la economía
Finalmente, Castiñeira se refirió al blanqueo de capitales, el cual fue recientemente extendido por una semana más. Según el economista, este mecanismo fue fundamental para consolidar el proceso de recuperación económica. Destacó que, durante años, la inflación en Argentina alcanzó niveles tan altos como el 300% interanual, lo cual llevó a muchos ciudadanos a buscar refugio en divisas extranjeras para protegerse de la pérdida de valor del peso.
Castiñeira sostuvo que este contexto de inflación extrema hizo que el blanqueo se convirtiera prácticamente en un “derecho humano” para aquellos argentinos que necesitaron proteger su patrimonio. “Es un éxito porque, en cierto modo, fue un fracaso de la gestión anterior, que aniquiló a los ciudadanos con un proceso inflacionario sin precedentes”, señaló el economista. En su opinión, aquellos que compraron dólares para protegerse de la inflación son ahora “patriotas” que contribuyen a la economía al reinvertir esos fondos en la Argentina.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.