Secretario de Asuntos Estratégicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
A partir de hoy se abre un tiempo de descuento que culminará el 10 de diciembre cuando asuma un nuevo gobierno. Los días, semanas, y meses siguientes serán de una trascendencia histórica para nuestro país. Argentina no puede soportar más años en este naufragio económico y político que ha causado un retroceso dramático en todos los ámbitos.
El momento es ahora, y es necesario avanzar con un plan abarcativo y profundo que nos permita encarar por fin un proceso sostenido de reordenamiento de nuestra economía, que fomente un crecimiento estable y robusto para realizar un salto de calidad en la vida de nuestros ciudadanos.
Ese programa de gobierno necesita ante todo un acuerdo de mayorías para impulsar un shock de leyes en el Congreso de la Nación. El desafío es lograr un conjunto de leyes con mayorías especiales para luchar contra la inflación crónica de Argentina y los múltiples tipos de cambio existentes: la única forma de volver a generar confianza (tanto en nuestros ciudadanos como con el resto del mundo), atraer inversiones y aumentar las exportaciones en cantidad y calidad.
Al mismo tiempo, es necesario contar con un equipo de profesionales que conozca cabalmente el manejo de la cosa pública. Un equipo en el que existan vasos comunicantes entre la economía y la política económica; un déficit imperdonable de los últimos años de gobierno en Argentina. El Banco Central, por su parte, deberá volver a trabajar de forma independiente, con un objetivo prioritario, defender el poder adquisitivo de los argentinos. Ya hemos visto de sobra el perjuicio que causa a nuestra economía tener un Banco Central dedicado a financiar los desmanejos del gobierno.
Con un reordenamiento de la macroeconomía y de simplificación y ampliación de la base de tributación, el crecimiento está a la vuelta de la esquina. Los sectores de la minería y energía cuentan con la capacidad de producir un salto económico de magnitud, tanto en la generación de divisas como en la creación de puestos de trabajo para nuestra población. El único requisito es crear un marco estable, que garantice el acceso a las divisas y la estabilidad fiscal.
Sería imperdonable para las generaciones venideras no aprovechar las posibilidades que nos da ser el segundo reservorio de gas no convencional del mundo, con 350 años de reservas debajo de nuestro suelo. Si construimos los gasoductos que nos permitan exportar primero a Brasil y luego a la Unión Europea, Argentina podría facturar 10.000 millones de dólares solo en dos años.
La realidad de estos dos sectores se suma -por supuesto- al de los sectores del agro, servicios, turismo, industrial, tecnológico y de la economía del conocimiento, en los que nuestro país ya ha dado muestras de su valor y potencial.
Para construir este nuevo camino que debe transitar Argentina, será fundamental una nueva política exterior. Nos encontramos en un escenario inmejorable. El mundo demanda los productos y recursos con que cuenta nuestro país. Los cambios de matriz productiva y energética que ya se están produciendo en distintos puntos de la geografía internacional, necesitan justamente de minerales como el litio -en el que Argentina puede ser líder- y de fuentes de energía estables que permitan la transición hacia una generación verde y más amigable con el medioambiente.
Para poder aprovechar ese escenario debemos ser capaces de brindarle a nuestros futuros consumidores una provisión estable y acuerdos específicos que faciliten el intercambio, como los que necesita el Mercosur, o, por ejemplo, el nivel de integración que alcanzaríamos si cerráramos las negociaciones con la Unión Europea. Es evidente que Argentina no está integrada de manera productiva y ágil a los mercados mundiales. El reordenamiento macroeconómico dependerá en buena parte de que logremos exportar y generar las divisas que nuestro país requiere para crecer, y de las que hoy carece en forma angustiante.
En conclusión, el país que necesitamos está a nuestro alcance. Ahora es tiempo de que los argentinos acompañen una propuesta de gobierno que pueda llevarlo a cabo de forma segura y de una buena vez por todas. El momento es ahora.
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Victoria UrruspuruMalvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones
- Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
- Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
- Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
- El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
- Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires
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Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.