Furia estalló contra Delfina y Virginia defendió a su hija en Gran Hermano: la intensa pelea
Una acción de Juliana hacia Delfina fue suficiente para romper la alianza entre la jugadora y Virginia. El tenso momento se prolongó durante todo el día
A pesar de su breve duración, la alianza entre Furia y Virginia en Gran Hermano ya es cosa del pasado. Las dos concursantes, quienes habían unido fuerzas en las últimas semanas del reality, rompieron su estrategia conjunta. El motivo de la ruptura fue el desagrado de la comediante por la forma en que Juliana se dirigió a su hija Delfina, quien ingresó hace dos semanas y llegó a la final por el premio de una vivienda. La discusión fue intensa y resultó en una gran pelea.
Todo comenzó cuando madre e hija estaban bailando y cantando en el cuarto, y la entrenadora entró después de ducharse. Un gesto de Delfina desencadenó la confrontación. "Te digo algo de buena onda. Viste cuando no tenés ganas de sonreír, no lo hagas. En serio. Te lo digo de onda porque es una cag...", lanzó Juliana, sorprendiendo a la visitante, mientras Virginia observaba la situación.
Delfina reaccionó defendiéndose: "¿Pero por qué? Yo sonrío a todo el mundo. Yo sonrío siempre. Si vos no querés sonreírle a la gente, no lo hagas". Virginia agregó, "No seas perseguida. Mi hija le sonríe a todo el mundo y no te tiene miedo ni en pedo, así que quedate tranquila" pero la respuesta de Furia fue contundente: “me doy cuenta cuando a la gente no le caigo bien”. La discusión escaló rápidamente, con Virginia interviniendo para proteger a su hija: "Ya vas a empezar a hacer quilombo porque tenés ganas y te dio por las pelotas que nos quedemos. Jodete, bolud... ¡Chau! ¡No te la agarres con mi hija, ojito!".
La standupera continuó, "¡No le sonrías más, miedo no te tiene y no te metas con mi hija que es lo único que me falta! ¡No me rompas los huevos!". “Lo último que puede hacer es meterse con Delfina porque la mato”, continuó diciendo Demo a solas con Darío, mientras se dirigía a las cámaras: "Regálenle la casa a esta así la madre se calla", añadió. Pero eso solo marcó el inicio de la disputa.
La confrontación continuó en la cocina. "A mi hija no las vas a bardear al pedo, ni vas a decir pelotudeces", le gritó una de las participantes. Furia respondió: "Nadie la bardeó, ni le dijo ‘hija de pu...’. No hace falta que me hagan sonrisas cuando no tienen ganas. Siento que es un esfuerzo enorme".
Delfina intentó calmar los ánimos, pero Furia mantuvo su tono confrontativo y no dejó espacio para que sus interlocutoras expresaran su opinión. Incluso, la comediante destacó que lo que la doble de riesgo estaba sugiriendo como estrategia solo eran sus pensamientos, lo que enfureció aún más a las demás: "Estoy hablando con tu hija, loca, dejala que hable también porque tiene 25 años", dijo Furia, mientras la madre intentaba intervenir con un simple "vos no me tenés que decir a mí lo que es mi hija". Los gritos llenaron la cocina y los demás participantes que pasaban por allí rápidamente se alejaron.
Juliana decidió salir al parque para tomar aire, repitiendo que a ella no la "mandonea" nadie y que la casa es de todos. Mientras tanto, las dos participantes seguían gritando, y la joven optó por quedarse en el jardín. "Forra, mentirosa", se desahogó Furia, quien luego reflexionó en soledad: "En la primera que les das una cuota de cariño te re cagan".
Fue en ese momento cuando Virginia se aproximó para intentar apaciguar la situación y aclarar algunos puntos que, debido a la intensidad del momento, se habían vuelto difíciles de explicar. "Lo que te quiero decir es lo siguiente, yo con vos no tengo ningún problema ni lo tuve nunca", explicaba la humorista, mientras su interlocutora señalaba: "si le digo algo a tu hija no te podés calentar tanto".
Mientras tanto, en los sillones, Delfina seguía llorando mientras algunos participantes se acercaban para consolarla. Más tarde, ella explicó: "Le duele la felicidad del resto, le duele que alguien se pueda ganar algo que ella no se está ganando y que encima sea una mujer, porque tiene un problema con las mujeres".
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.