Furia rompió el silencio sobre la finalización de su contrato con Telefe: "Soy libre"
Juliana "Furia" Scaglione puso fin a las especulaciones sobre su situación laboral al compartir que se quedó sin contrato con el canal y con la productora de Gran Hermano
Furia, la protagonista de esta edición de Gran Hermano, se sumergió en un torbellino de polémicas después de su salida del programa. Una avalancha de escándalos la envolvió, y en medio de ese caos, un rumor que decía que la estrella había roto su contrato con Telefe comenzó a hacer ruido.
La periodista Laura Ubfal reveló que la mediática había alcanzado un acuerdo con el canal para rescindir su contrato. "De común acuerdo entre Furia y Telefe se rescinde el contrato. Ella pidió esta liberación y queda liberada", informó Ubfal en Intrusos.
Para poner fin a las especulaciones, la exjugadora decidió hacer un vivo en Tik Tok y hablar con sus fans sobre la situación: "La noticia fue spoileada hace unos días, la verdad es que Telefe y yo rescindimos contrato. No estamos más juntos. Tengo libertad absoluta ahora. Recién vengo de firmar. Gracias a toda la gente que hay en Telefe que me apoyó un montón. Quiero darles las gracias porque hay mucha gente linda. Soy libre. Es decir que ya no tienen mi derecho de imagen, ni nada por el estilo. Ha sido explotado durante varios meses por lo cual yo no pido nada, ellos tampoco me piden nada a mí”.
Con una franqueza inusual, Juliana abordó la situación con Telefe y Kuarzo: "Terminamos de buena manera, nos queremos mucho. Por el momento, y esto es público, no le doy la visibilidad a ningún canal más que a mí misma. Esto significa que tampoco con Kuarzo. Ambos nos queremos mucho, esto es muy fuerte y por eso yo les pido a ustedes (los fanáticos) que no hablen mal de mi potrero. Yo tampoco lo voy a hacer porque es donde me encontraron, yo hice un casting. A mí me encuentra Kuarzo y me abre las puertas a Gran Hermano".
Además, Scaglione admitió que el fin de su vínculo con Telefe le había causado sentimientos encontrados. Mientras reconocía la trascendencia del proyecto, también confesó sentir un pesar natural por el final de la alianza, “Yo estoy muy feliz por el proyecto. Obviamente me acongoja porque se terminó. Sé que hay mucha bronca de por medio por el tema de la palabra ‘fraude’, entonces vamos a empezar a ser políticamente correctos. De Gran Hermano no se habla más, de Telefe, tampoco. Y si se habla va a ser en buenos términos. Siempre me van a ver hablando bien”.
“Yo me enamoré del formato, del programa, de vivir en esa casa, de un montón de cosas, me enamoré de ustedes. Para mí también es duro terminar con algo. No es que me echaron, si esto fue un común acuerdo”, reveló sobre su experencia en el reality.
El cruce de Furia con Gastón Trezeguet
La semana pasada, Juliana "Furia" Scaglione había sido noticia por, también en un vivo de Tik Tok. El panelista del reality show le ofreció trabajo en su programa de streaming a la joven, lo que desencadenó una ira incontenible en ella. "Dale, hacete el boludo, dale", le espetó Juliana, antes de abandonar la transmisión y dejar a Trezeguet solo.
“A mí me decían que como la gente no entendía el juego, porque era la primera edición, entonces me odiaban. Eso me dijeron”, argumentó Trezeguet, sacandóle responsabilidad a la producción del programa. Juliana, por otro lado, aseguró que la producción tenía la culpa y denunció un supuesto fraude en la clasificación de los concursantes: “No, me parece que tendrías que haber ganado. Como yo, que salí primera, me pusieron sexta porque tienen ego y vos saliste cuarto (en realidad salió tercero) y agachaste la cabeza simplemente por laburo. Nada más. Cosa que yo no voy a hacer, porque yo no le chupo la pi... a nadie”.
Sin desear que se desencadene una pelea, Trezeguet dijo con calma, "Ah, entiendo lo que decís. Que ganaste y te bajaron a propósito". Sin embargo, Juliana no se dejó influir por la tranquilidad de Gastón y repitió su acusación: "Sí, es fraude. Todo el mundo lo sabe. No te hagas el bolu…". Posteriormente, salió del vivo y lo dejó al panelista hablando solo.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.