Gobernabilidad: Javier Milei acelera los contactos con los dialoguistas para no depender de Mauricio Macri
El Presidente bajó la orden de dar una señal a los gobernadores no kirchneristas el mismo lunes. Se baraja una invitación a lo Estados Unidos con la comitiva
La idea no es improvisada. En la Casa Rosada ya trazaron el mapa del nuevo “zócalo” de poder: Provincias Unidas más los peronistas no kirchneristas. Con ellos quieren construir la mayoría que le permita a Milei aprobar leyes sin la intermediación de Macri ni del PRO, a quienes dan por “adentro” en términos de acompañamiento básico. “La gobernabilidad es con los gobernadores”, repiten en el primer piso en donde barajan la chance de invitar a los mandatarios provinciales a la gira por los Estados Unidos en noviembre.
Javier Milei, lejos de Mauricio Macri y cerca de los gobernadores dialoguistas
Ese esquema se apoya en una lectura de dos tiempos. Tiempo uno: el domingo. El oficialismo necesita un resultado razonable para oxigenar el clima interno y terminar de ordenar quién manda en la mesa política. Tiempo dos: desde el lunes, acelerar las rondas con Ignacio Torres, Claudio Poggi, Leandro Zdero, Gustavo Valdés, Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Carlos Sadir, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro, más los mandatarios peronistas pragmáticos. La señal que quieren emitir es institucional: acuerdos federales, agenda compartida y un puente permanente con el Congreso.
No es solo una preferencia doméstica: Estados Unidos pidió previsibilidad y reformas votadas, no únicamente blindajes defensivos. En ese tablero, en el oficialismo reconocen que el PRO alcanza para sostener vetos, pero el desafío es sumar votos positivos para transformar el programa en leyes. Ese “cambio de chip” es el que Milei pretende cristalizar en la segunda mitad del mandato.
Gobernabilidad: Javier Milei acelera los contactos con los dialoguistas para no depender de Mauricio Macri.
El Gobierno seduce a los gobernadores y mantiene lejos al PRO
El elenco para esta fase está definido. Guillermo Francos oficiará de primer interlocutor político. Lisandro Catalán coordinará la ingeniería del Interior, y Santiago Caputo bajará línea de estrategia y prioridades, con foco en las reformas que puedan construirse con mayorías variables. El objetivo es rearmar puentes que se dañaron en los meses de pulseada con las provincias y, sobre todo, ordenar la conversación: menos Twitter, más telefonazos y borradores de proyectos que nazcan con piso de acuerdos, no con promesas a posteriori.
¿Cuál es la agenda posible? Fiscales y administrativas que los gobernadores están dispuestos a discutir: alivio normativo para inversiones, modernización estatal, marcos para infraestructura con cofinanciamiento y capítulos de seguridad (cooperación judicial, crimen organizado, fronteras). En el radar aparece también un paquete de gobernanza presupuestaria que le dé al Ejecutivo herramientas de gestión sin desfinanciar a las provincias. El mensaje es “ganar-ganar”: Milei no cede la brújula anti-casta, pero reconoce que la gobernabilidad se construye con poder territorial sentado a la mesa.
Gobernabilidad: Javier Milei acelera los contactos con los dialoguistas para no depender de Mauricio Macri.
El plan reconoce errores y corrige. En el oficialismo admiten que competirles a los gobernadores en elecciones locales fue un tiro en el pie que dinamitó acuerdos y generó desconfianza. La rectificación es explícita: recomponer con todos los dialoguistas, con un calendario de reuniones que no dependa del humor de la coyuntura. Aun con un domingo áspero, la hoja de ruta del lunes no cambia: reconstruir y concretar.
El timing importa. Milei quiere mostrar velocidad política: anunciar la ronda con gobernadores, exhibir compromisos temáticos y, en paralelo, enviar al Congreso un primer paquete “acordado” para medir musculatura legislativa sin dramatismo. Si ese debut sale bien, el Gobierno gana aire, disciplina interna y narrativa de eficacia. Si sale mal, reajustará el orden de prioridades, pero no volverá a la dependencia de un aval personal de Macri.
La apuesta es clara: federalizar la gobernabilidad y convertirla en una mayoría de trabajo. Si el oficialismo logra que los mandatarios se sientan socios de un proceso la segunda mitad del mandato puede tener una arquitectura más estable: menos épica improvisada y más política profesional. La mesa Milei–Francos–Catalán–Caputo ya tomó nota. Desde el lunes, todas las sillas apuntan a las provincias.
Desde la invasión rusa a Ucrania, la geopolítica recupera protagonismo en el mundo. Es lo que no entendió Pedro Sánchez con la invasión de inmigrantes a Ceuta. Y lo que intenta aprovechar Javier Milei con el factor Malvinas. Ambos, enfrentarán elecciones decisivas el año próximo para quedarse en el poder.
El ministro, cuestionado por la totalidad del gabinete tras el traspié por la ley de tierras, recuperó la iniciativa. Proyectos en carpeta y sus próximos pasos.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.