Espectáculos

La compañía musical BMG echó a Roger Waters por sus expresiones antisemitas

A pesar de que el acuerdo se canceló hace varios meses, en las últimas horas se confirmó la ruptura de las relaciones.
Redacción

La compañía musical alemana BMG ha decidido romper lazos definitivamente con el músico de 80 años, Roger Waters, co fundador de la legendaria banda Pink Floyd.  La decisión se basa en una serie de declaraciones que hizo sobre Israel, Ucrania y Estados Unidos.

La cancelación del acuerdo se produjo tras la llegada del nuevo CEO, Thomas Coesfeld, quien asumió su cargo el 1 de julio de 2023 y decidió cancelar el acuerdo firmado en 2016, que incluía el lanzamiento de una nueva versión del álbum de Pink Floyd lanzado en 1973, Dark Side of the Moon. Finalmente, fue publicado por la empresa británica Cooking Vinyl.

La obra de Waters junto a Pink Floyd ofrece uno de los catálogos musicales más importantes y lucrativos del rock, pero sus recientes comentarios políticos han generado controversia y afectado la relación con BMG.

Su salida también ha afectado las posibilidades de vender el catálogo de grabaciones de Pink Floyd, valorado en 500 millones de dólares.

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas

El Gobierno aceptó cambios clave en el proyecto de soberanía sobre Malvinas
  • Acuerdos. El oficialismo modificó el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional enviado por Milei para asegurar el respaldo de bloques dialoguistas y dictaminar este martes pasadas las 17. "Es nuestra prioridad", mencionaron del bloque de Diputados.
  • Límites a las sanciones. Se acotaron las prohibiciones dirigidas a proveedores y accionistas de empresas que exploten recursos naturales en las islas sin autorización del Estado argentino.
  • Control parlamentario. El Congreso sumará facultades de supervisión y se creará una Comisión Bicameral de Seguimiento (cuatro diputados y cuatro senadores) a la que el Consejo de Seguridad Nacional deberá reportar sus medidas en un plazo de 48 horas.
  • Cambios en el artículo 111. El mismo reprime con cárcel ciertos actos contra el Estado; se cambió la figura de "desinformación masiva" por la de "campaña de injerencia extranjera", explicitando que no afectará el trabajo periodístico, académico ni diplomático, aunque mantendrá penas de 5 a 12 años de prisión.