La mesa política de La Libertad Avanza no quiere más "librepensadores" en el Congreso e impone un filtro.
La mesa política de La Libertad Avanza no quiere más "librepensadores" en el Congreso e impone un filtro
En el Gobierno persiste la bronca con lo que sucedió en el Senado con la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Se frena la agenda de reformas.
"En la última reunión se decidió que el filtro de lo que se manda al Congreso sea la mesa política, porque es la única que sabe cómo diagramar la estrategia. Se terminaron los caprichos. Y eso incluye a algunas iniciativas del Presidente", le dijo a El Observador un integrante de ese cuerpo.
Quiénes integran la mesa que ahora decide qué llega al Congreso
El espacio que asume esa facultad reúne a las principales figuras del oficialismo. Lo componen la secretaria General, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo; el titular de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Con la reactivación que impulsó Santilli tras el recambio en la Jefatura de Gabinete, el cuerpo pasó a reunirse con periodicidad semanal. Ahora suma una atribución que hasta acá nadie tenía de manera formal: decidir qué proyecto se envía al Parlamento, cuándo y en qué condiciones. Hasta el momento, cada cartera podía impulsar sus propias iniciativas y llevarlas directamente al despacho presidencial, un esquema que derivó en más de un conflicto con los bloques aliados.
La mesa política de La Libertad Avanza no quiere más "libre pensadores" en el Congreso e impone un filtro.
El costo que dejó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada
"Había que aprobar lo que sea de ese proyecto porque, de lo contrario, se nos venían encima con todo", precisó otro integrante de la mesa política. La frase describe una negociación de salvataje: ya no se discutía el contenido de la norma sino evitar una derrota completa en el recinto.
La mesa política de La Libertad Avanza no quiere más "libre pensadores" en el Congreso e impone un filtro.
Por qué el Gobierno no podía volver con las manos vacías
El motivo es simple. Si LLA no conseguía la media sanción en el Senado, en el oficialismo temían que "cualquiera" se le pudiera "animar" al Gobierno, tanto en el Congreso como en la discusión de la "batalla cultural". Una derrota lisa y llana habría funcionado como señal de debilidad para bloques aliados, gobernadores y actores extraparlamentarios.
Independientemente de que el malestar con el ministro Federico Sturzenegger persiste —fue uno de los apuntados internamente por haber empujado el capítulo de tierras pese a las advertencias—, la idea que tiene el oficialismo es que la mesa política funcione de ahora en más como un tapón para cualquier tipo de iniciativa. El objetivo es que ningún funcionario vuelva a instalar en la agenda parlamentaria un proyecto que el Gobierno no esté en condiciones de sostener.
La mesa política de La Libertad Avanza no quiere más "libre pensadores" en el Congreso e impone un filtro.
Todo subordinado a las PASO: "con suerte una reforma"
La nueva arquitectura tiene un único norte. "Hay que concentrar todos los esfuerzos en suspender las PASO. Te diría que hasta el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA puede quedar en un segundo plano. No hay casi margen para aprobar reformas de acá a fin de año. Con suerte, una", analizó un funcionario con acceso al despacho presidencial.
La definición es elocuente por lo que deja afuera: la reforma del Banco Central fue el anuncio que Milei presentó en cadena nacional y el eje sobre el que el oficialismo intentó reordenar su discurso. Que hoy figure entre lo prescindible confirma hasta dónde llega la subordinación de la agenda al objetivo electoral. La mesa política manda, y lo primero que decidió es que casi nada pase.
La convocatoria fue realizada por Manuel Adorni. Hay cierta preocupación por cómo se demoraron algunos proyectos. Financiamiento universitario a la cabeza.
El Gobierno también quiere acelerar las reformas en el Congreso. Javier Milei se mostrará nuevamente con su jefe de Gabinete para seguir con el blindaje.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.