Flávio Bolsonaro se refugió en Estados Unidos tras la derrota en el balotaje frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El senador, a quien la Justicia le había prohibido salir del país, denunció en una carta "fraude electoral", sin presentar pruebas, y dijo que dirigirá la oposición desde el exterior. Horas después, varios de sus aliados en Brasil se desmarcaron del excandidato del Partido Liberal (PL).
"Las elecciones ya terminaron y ahora hay que mirar hacia adelante. Entiendo cómo se siente Flávio, entiendo su indignación y su enojo, y ese sentimiento lo comparten también muchos brasileños. Pero lo que hay que hacer es respetar el resultado de las urnas y seguir adelante", declaró el reelecto gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, aliado del bolsonarismo.
Tarcísio de Freitas en un acto de campaña con Flávio Bolsonaro
AFP
El gobernador, señalado por muchos como futuro líder de la oposición de derecha en el país tras la salida de Bolsonaro, aseguró que "este momento exige responsabilidad, serenidad y la construcción de una oposición fuerte, capaz de desempeñar su papel". "Es así, respetando el proceso democrático y trabajando desde dentro de las instituciones, como fortaleceremos el sistema de controles y contrapesos que sustenta nuestra democracia", añadió.
Después de llegar a Miami en un avión privado que salió de Argentina, en una huida marcada por la incertidumbre y pistas falsas para desconcertar, Flávio Bolsonaro había difundido primero una misiva en la que se autoproclamaba el "verdadero presidente electo de Brasil". Sin embargo, 20 minutos después la eliminó y compartió otra versión en la que se autodenominó "líder de Brasil".
La salida del todavía senador se produjo después de que el juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por lavado de dinero y le prohibiera salir del país.
"Los criminales que robaron la elección en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía", agregó Bolsonaro y aseguró: "Lideraré la oposición desde aquí. Diré lo que ustedes allá no pueden decir, y asumiré los riesgos que ustedes no pueden correr".
Las críticas del presidente del PL
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro había sido derrotado el domingo pasado en las urnas por el líder del Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula da Silva, por más de 4,4 millones de votos. Aunque su partido, el Partido Liberal (PL), sí había aceptado la reelección del Lula, Flávio no reconoció su derrota tras el balotaje.
En su carta, cuestionó la decisión del Supremo Tribunal Federal de extender el horario de votación durante el balotaje y afirmó que la medida facilitó la alteración del resultado en las urnas. Omitió que su propia fuerza política también había solicitado una prórroga bajo el argumento de demoras logísticas y complicaciones climáticas. Y que durante esas horas en las que se amplió la votación solo se registraron unos 35.000 votos.
Además habló de la existencia de un "régimen de excepción" en Brasil y de "persecusión política" contra su familia. A su vez, negó que su salida de Brasil constituya una huida. "No soy el primero en verse obligado a luchar por su propio país desde el exterior", afirmó al compararse con Charles De Gaulle o los opositores venezolanos Juan Guaidó y la premio Nobel de la Paz María Corina Machado.
El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, aseguró este jueves que no le gustó la carta en la que el senador no reconoce el resultado electoral. "No me gustó. No me gustó", fueron las declaraciones del líder del partido al llegar al complejo residencial del expresidente Jair Bolsonaro, donde cumple la pena de prisión de 27 años por intento de golpe, en una una visita autorizada por Alexandre de Moraes.
Sin dar detalles, afirmó que, en la conversación con Jair Bolsonaro, abordará "muchas novedades" y "toda la situación". "Extraño a Bolsonaro, hace mucho tiempo que no lo veo. (...) Será una buena conversación porque le llevaré muchas novedades, le contaré cómo está toda la situación y todo saldrá bien", declaró , según recogió CNN Brasil.
Aliados se distancian de acusaciones de fraude de Bolsonaro
Otro de los aliados de Bolsonaro que se distanció de las acusaciones de fraude fue el senador Rogério Marinho, que coordinó la campaña presidencial del candidato del PL. "Ni el PL puede hacer esa afirmación, ni yo puedo hacerla, porque no hay pruebas que lo respalden", admitió el miércoles el líder de la oposición en el Senado, al que se refirió directamente Flávio en su carta.
Marinho aseguró, de todos modos, que "por la cantidad de votos que obtuvo" y "por el papel que desempeñó en las últimas elecciones", Flávio Bolsonaro "es hoy la máxima representación de la derecha en Brasil". A la vez, consideró que el senador está en Estados Unidos "como exiliado".
Un día antes, el coordinador de la campaña había asegurado que no había sido informado sobre la salida del excandidato hacia Estados Unidos y que resultó una "sorpresa".
Tarcísio de Freitas también dijo que no sabía que el senador tenía la intención de viajar a Estados Unidos. En una entrevista con el diario Estadão, reveló que le había recomendado a Bolsonaro que se quedara en Brasil tras la derrota electoral.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) defendió el proceso electoral en un comunicado publicado tras la carta de Bolsonaro y aseguró que "cualquier persona" puede descargar los archivos de las urnas y auditar el resultado de la elección. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, había dicho poco antes que la elección se desarrolló "con total normalidad y respetando las disposiciones legales y constitucionales".