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La IA llega a la petroquímica: la industria que puede multiplicar hasta seis veces el valor del gas

Unipar avanza con más de cinco proyectos de IA en Bahía Blanca, donde busca anticipar fallas y hacer más eficientes sus procesos. La iniciativa ocurre en uno de los principales polos petroquímicos del país, una industria que genera más de U$S 25.000 millones al año.

Lucía Scorzelli

Unipar está incorporando IA a sus operaciones en Bahía Blanca para anticipar fallas, optimizar procesos y mejorar la eficiencia de su producción. La compañía lleva adelante más de cinco proyectos de IA en sus unidades productivas, orientados a mejorar la confiabilidad de las operaciones, reducir costos y fortalecer su competitividad.

Uno de los casos más avanzados se encuentra en la sala de electrólisis, donde la empresa produce soda cáustica y cloro a partir de sal y electricidad. Allí, un sistema de inteligencia artificial monitorea más de 500 variables asociadas al funcionamiento de los electrolizadores y permite identificar señales tempranas de posibles fallas mecánicas.

El sistema logró detectar preventivamente más del 85% de los paros imprevistos registrados históricamente, equivalentes a seis de cada siete eventos. Además, la mayor disponibilidad de los electrolizadores representa un incremento estimado de 1.300 toneladas anuales de producción de soda cáustica.

Pero para entender la relevancia de esta incorporación tecnológica hay que mirar qué lugar ocupa la petroquímica dentro de la economía argentina.

La industria petroquímica transforma gas natural y petróleo en materias primas utilizadas por sectores como el plástico, el textil, los fertilizantes, la industria farmacéutica, la construcción y la fabricación de productos químicos. Es una industria de base que abastece a numerosas cadenas productivas y que también genera empleo de alta calificación.

Su peso económico se refleja en sus niveles de producción y comercio exterior. La industria química y petroquímica genera anualmente más de U$S 25.000 millones de valor de producción y representa el 17% de las exportaciones manufactureras de la Argentina.

Además, la petroquímica tiene la capacidad de multiplicar entre 3 y 6 veces el valor del gas natural.

La actividad también tiene un papel en la generación de divisas y la sustitución de importaciones. En 2024, las exportaciones petroquímicas alcanzaron los U$S 910 millones. Entre 2021 y 2024, las exportaciones del sector crecieron un 38%, mientras que las importaciones cayeron un 30%.

Su importancia también aparece en productos que forman parte de distintas actividades económicas y de la vida cotidiana. 96 de cada 100 objetos de uso cotidiano, entre ellos envases de alimentos, vestimenta, automóviles e insumos médicos, contienen insumos petroquímicos o químicos.

La actividad también tiene un vínculo directo con la producción agropecuaria a través de insumos como urea y amoníaco, utilizados para nutrir el suelo y elevar y optimizar la producción de alimentos.

Bahía Blanca, el corazón petroquímico

Dentro de esta estructura, Bahía Blanca ocupa un lugar central. Argentina cuenta con once complejos petroquímicos, cuatro de ellos ubicados en la provincia de Buenos Aires. En 2024, la capacidad instalada nacional alcanzó aproximadamente 7,7 millones de toneladas.

El 75,9% de esa capacidad se encuentra en territorio bonaerense y Bahía Blanca concentra el 74,2% de la capacidad provincial, equivalente al 56,3% de toda la capacidad petroquímica instalada en Argentina.

El polo bahiense también concentra cerca del 67% de la producción total del país, aproximadamente dos de cada tres toneladas, y generó U$S 404 millones en exportaciones durante 2024, alrededor del 43%-44% de las exportaciones petroquímicas nacionales.

El complejo está integrado por Compañía Mega, Dow Argentina, Profertil y Unipar Indupa, con una fuerte concentración de productos estratégicos.

Bahía Blanca aporta el 95,8% de la producción nacional de etileno y el 89,8% del amoníaco.

Dow Argentina es la única empresa productora nacional de polietilenos, Profertil concentra el 100% de la producción nacional de urea y Unipar elabora la totalidad del PVC producido en Argentina.

Qué está haciendo Unipar con IA

El caso de Unipar muestra cómo esta industria está incorporando tecnología a procesos industriales de alta complejidad.

Además del sistema aplicado en los electrolizadores, la compañía utiliza un sistema de Control Avanzado de Procesos en su planta de VCM, un compuesto que se utiliza como materia prima del PVC. La herramienta permite predecir en tiempo real el comportamiento de múltiples variables, realizar simulaciones y ajustar automáticamente parámetros de operación.

Según la información de la compañía, este sistema representa un ahorro estimado de U$S 1 millón al año, además de contribuir a reducir la generación de residuos y la huella de carbono asociada al proceso.

La IA también se utiliza en el control de calidad del PVC mediante modelos predictivos que permiten detectar posibles desvíos antes de que afecten al producto terminado. La aplicación tiene impacto sobre una cadena que llega a industrias críticas, ya que el PVC se utiliza, entre otros productos, para fabricar bolsas para sangre y catéteres.

La incorporación de estas herramientas no elimina el rol de los profesionales especializados. Por el contrario, la propia compañía señala que el conocimiento técnico y la experiencia de los equipos continúan siendo centrales para respaldar las decisiones y supervisar los sistemas de IA.

El proceso tecnológico que atraviesa Unipar se desarrolla, además, en una ciudad donde la discusión sobre el futuro de la industria petroquímica comenzó a incorporar de manera concreta a la inteligencia artificial.

Bahía Blanca fue sede de la primera edición de Bahía Summit 2026, un encuentro dedicado a la IA aplicada a la producción petroquímica, que reunió a 453 inscriptos y referentes de la industria, la academia, el sector tecnológico, el puerto y el ámbito público. El 67% de los expositores fue local.

Unipar participó de esa agenda junto con otros actores y el encuentro culminó con la firma de la Declaración de Bahía Blanca como Nodo IA del Sur 2026–2030.

Así, el caso de Unipar permite ver una transformación concreta dentro de una industria que tiene un peso mucho mayor que el de las plantas donde se produce: la petroquímica convierte recursos energéticos en insumos para una gran parte de la economía argentina, y ahora también incorpora inteligencia artificial para hacer más eficientes y previsibles esos procesos.

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Malvinas: el Gobierno evalúa sumar la pesca al régimen de sanciones

Presidencia
  • Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
  • Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
  • Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
  • El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
  • Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.

Marc Jacobs, Michael Kors y otras marcas desembarcan en el nuevo shopping OH! Buenos Aires

  • Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.

  • Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.

  • Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.

  • Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.