La orden que partió desde los presidentes de bloque de los principales bloques opositores fue clara. “Todos en Buenos Aires hasta la otra semana”. El peronismo sabe lo que ya es un secreto a voces y que el propio oficialismo hace difundir por sus voceros en los medios, en breve llegará el pedido de autorización al Congreso para avanzar en un nuevo acuerdo con el FMI.
La disputa es por los votos, pero también por la agenda. En el bolillero sigue el escándalo cripto y la posibilidad de crear una comisión investigadora, la baja de la edad de imputabilidad que comenzará a tratarse el próximo 12 de marzo y la posibilidad de que el Senado realice una sesión especial para tratar los pliegos de la Corte Suprema. Todo eso, con 42 grados de sensación térmica y sin luz.
El horizonte de conflicto permanente en el Congreso, parece arriesgado para el oficialismo. Incluso para este Gobierno que hace de los conflictos su combustible.
La estrategia de la Casa Rosada y la calma del peronismo en el Congreso
Más allá de las estrategias que se puedan diseñar en la Casa Rosada, el oficialismo está en guardia pero aún a oscuras. En los bloques del peronismo aún no saben por donde vendrá la jugada. “Nosotros estamos para dar todos los debates. Pero primero que vamos a revisar la letra chica del acuerdo con el FMI”, señaló ante la consulta de El Observador uno de los asesores de Unión por la Patria en el Senado.
En ese marco, por ahora desde Casa Rosada, dejaron trascender dos versiones complementarias. Primero que el acuerdo con el FMI será enviado en breve al Congreso y el segundo que los legisladores no tendrán acceso a la letra chica.
La posibilidad de darle un cheque en blanco al Gobierno nacional para que negocie con el FMI espanta incluso a unos cuantos posibles aliados. En el oficialismo, sin embargo, se muestran confiados y minimizan las posturas públicas de algunos legisladores. “Decían que no íbamos a poder sacar nada en extraordinarias y acá estamos, con casi todo el temario que mandó el presidente aprobado”, sostienen fuera de micrófono algunos de los referentes libertarios.
Las dudas sobre el acuerdo con el FMI
Los detalles del supuesto acuerdo por ahora son pocos. El presidente Javier Milei anticipó ante la Asamblea Legislativa el sábado por la noche que “en los próximos días” el Poder Ejecutivo tendría cerrado un acuerdo con los funcionarios del FMI que dé paso a un programa financiero nuevo que incluya desembolsos adicionales, es decir, un aumento en el nivel de endeudamiento con ese organismo.
En ese marco, al cierre de esta nota, en Casa Rosada seguían sosteniendo la versión sobre que tan sólo se enviará un pedido de autorización al Congreso y no el acuerdo.
En ese marco, desde las distintas bancadas que se manejan con cierta autonomía por fuera de las fronteras del oficialismo esperan con calma. Sin embargo, algunas comienzan a trabajar en discursos que vayan en contra de darle un nuevo cheque en blanco al presidente y otras que volverán a insistir con la necesidad de avanzar en el debate del Presupuesto antes de poner a consideración un nuevo acuerdo con el organismo multilateral de crédito.
En ese marco, el Congreso vuelve a estar en la mira. SI bien desde los bloques estiman que la actividad parlamentaria se verá reducida en año electoral, no poseen dudas respecto a la beligerancia con la que se tratarán los temas que lleguen al recinto.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.