Los pasillos del Congreso retoman lentamente su trajín habitual. Si bien los legisladores aún no abundan, los asesores ya pululan por los diferentes despachos. En ese marco, comienzan a aparecer algunas certezas: los vetos sobre el aumento a los jubilados y la ley de emergencia en discapacidad llegarán a la mesa de entrada del Congreso el martes.
El anuncio extraoficial de que la decisión presidencial se publicará el lunes a última hora y recién podrá ser tratada el martes en el Congreso viene acompañada del optimismo que reina en el oficialismo sobre la posibilidad de sostener los vetos del Presidente.
En los despachos oficialistas dan por sentada que ya cuentan con 84 de los 86 votos necesarios para blindar la decisión de la Casa Rosada.
Los nuevos "héroes"
En mundo parlamentario advierten sobre dos movimientos del Gobierno para garantizarse a los nuevos “héroes” que acompañarán la decisión del Ejecutivo de frenar la recomposición salarial de los jubilados. “Primero aumentaron el flujo de guita a las provincias y después cerraron a los radicales con peluca. Con eso solo les tendría que alcanzar”, explicó ante la pregunta de El Observador uno de los asesores del peronismo en la Cámara baja.
Más allá de la lectura sobre los números y las posibilidades de éxito parlamentario del oficialismo, desde los distintos bloques opositores no se darán por vencidos. De esta manera, la primera búsqueda de consenso entre los bloques que buscan defender los proyectos tiene que ver con la fecha del pedido de convocatoria a sesión.
Desde el peronismo buscan sesionar la primera semana de agosto, el resto de los bloques prefiere llevar los temas al recinto una semana más tarde. La discusión fina tiene que ver con lo reglamentario, el paso por Comisión, y la discusión gruesa tiene que ver con la oportunidad política.
En cualquier caso, el Gobierno tiene por los menos una semana para conseguir los dos votos que le faltarían para blindar los vetos.
Los números del oficialismo
La inclusión de los radicales con peluca dentro del interbloque de La Libertad Avanza hace más sencilla la cuenta de cara a lo que pueda suceder en el recinto.
Los 84 diputados con los que cuenta el Gobierno son el resultado de la suma de los radicales con peluca, que construyeron el bloque Liga del Interior, los diputados de LLA, los del MID, y los del PRO.
En términos concretos, el oficialismo tiene dos opciones: conseguir dos diputados más que acompañen su postura o lograr algunas ausencias a la hora de votar para que los 84 votos se transformen en los dos tercios de los presentes a la hora de la verdad en el recinto.
Por estas horas, sin que se haya publicado el veto y sin el acuerdo opositor para convocar a la sesión, el oficialismo ya se prepara para una nueva victoria parlamentaria. Por lo menos así lo viven en el Congreso.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.