La Justicia norteamericana falló a favor de la Argentina en la causa YPF.
Causa YPF: la Justicia de Estados Unidos falló a favor de la Argentina
La resolución de carácter revocatorio deja sin efecto la obligación interpuesta por la magistrada del Distrito Sur al Estado argentino de pagar más de 16 mil millones de dólares en carácter de indemnización.
La Corte de Apelaciones de Nueva York anuló este viernes el fallo en primera instancia librado por la jueza Loretta Preska contra Argentina por la expropiación de YPF. La resolución de carácter revocatorio deja sin efecto la obligación interpuesta por la magistrada del Distrito Sur al Estado argentino de pagar más de 16 mil millones de dólares en carácter de indemnización.
"GANAMOS EL JUICIO DE YPF. La Cámara acaba de revocar totalmente la condena contra la Argentina: el mejor escenario posible (y con menos del 15% de probabilidades de ocurrencia)", señaló el presidente Javier Milei en redes sociales.
Con los fondos Burford Capital como demandantes principales y quienes compraron los derechos de litigio al Grupo Petersen, Preska ya había fallado contra Argentina ordenando la indemnización, además de disponer que el pago se ejecute mediante la entrega de acciones. Como contraparte, el Gobierno presentó un escrito solicitando la suspensión de dicha medida. Las partes tendrán como último recurso a la Corte Suprema norteamericana.
El proceso judicial, iniciadon en 2015, tiene origen en la redacción del estatuto de la empresa cuando en 1993 bajo el gobierno de Carlos Menem se dispuso su privatización.
En aquel momento, se redactó un esquema que incluía una cláusula de protección a los accionistas minoritarios, que establecía que cualquier entidad o persona que adquiriera el control de la compañía (más del 51% de las acciones) debía lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) dirigida a todos los socios restantes, pagando un precio predeterminado por fórmula.
En 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner, el Congreso de la Nación sancionó la Ley 26.741, que declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación el 51% de las acciones de YPF, pertenecientes en su mayoría a la española Repsol.
En 2015, el fondo Burford Capital adquirió por 15 millones de euros los derechos para litigar de dos empresas del Grupo Petersen (Petersen Energía y Petersen Inversora), que habían quebrado en España tras la nacionalización al no poder afrontar los créditos con los que habían comprado su 25% de la compañiá.
Burford, junto con el fondo Eton Park, demandó a la Argentina alegando que el Estado actuó como un inversor privado y no cumplió con las reglas de mercado de la propia compañía.
La compulsa forma parte de Argentina LNG y contempla la compra de los tubos para los ductos que llevarán el gas de Vaca Muerta hasta Río Negro. La provisión está valuada en unos U$S 2.000 millones.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.