El caso $LIBRA volverá a ganar el centro de la escena parlamentaria después de Semana Santa. La Cámara de Diputados formalizó la citación a la sesión especial para el próximo martes para interpelar al jefe de Gabinete, Guillermo Francos, a los ministros Luis Caputo y Mariano Cuneo Libarona y al titular de la Comisión Nacional de Valores, Roberto Silva.
Más allá del deseo opositor y el llamado a sesión, lo cierto es que hasta el cierre de esta nota el único funcionario que confirmó su visita al recinto fue Guillermo Francos.
El jefe de Gabinete, que brindó el último miércoles su informe de gestión, afirmó que estará presente nuevamente el próximo martes en el Cámara de Diputados.
El cronograma de actividad parlamentaria muestra que el caso $LIBRA comenzará a ganar horas de vuelo a partir del martes. Más allá de la interpelación, la comisión investigadora que tratará de aportar datos sobre lo sucedido se conformará el próximo miércoles a las 10 de la mañana.
Al margen de la actividad que empezará a desarrollar la comisión y las dudas sobre su puesta en funcionamiento, lo cierto es que la oposición por ahora tiene los ojos puestos en la sesión del martes. La principal preocupación es que solo Francos confirmó su presencia. Los legisladores no tienen certeza sobre la comparecencia del resto de los funcionarios citados.
En ese marco, el artículo 71, el utilizado por el Congreso para citar a los funcionarios, establece que “cada una de las Cámaras puede hacer venir a su sala a los ministros del Poder Ejecutivo para recibir las explicaciones e informes que estime convenientes”. Aparte de eso, no establece penas ni sanciones ante la ausencia.
Diputados, Interpelación y después
Desde la oposición aseguran que si los funcionarios no comparecen quedará habilitado el camino para iniciar el pedido de juicio político. En voz alta y en el tránsito por los pasillos de la Cámara baja algunos dirigentes de la oposición aseguran que ese será el camino a seguir en caso de que Caputo y Cuneo Libarona no se presenten el próximo martes.
Las dudas de la oposición se acrecentaron durante la sesión en la que el jefe de Gabinete brindó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados. En ese marco, Juan Marino, diputado de Unión por la Patria, le pidió a Guillermo Francos que confirme la presencia del resto de los funcionarios el martes, pero no tuvo respuesta.
En el análisis que se hace en los pasillos de la Cámara baja comienzan a pesar los números y la correlación de fuerza. La comisión investigadora nace con una paridad que hará casi imposible su funcionamiento. Las voluntades necesarias para avanzar en un juicio político son una utopía para la oposición. Así las cosas, el oficialismo parece estar dispuesto a pagar el costo del debate público a sabiendas de que ningún proceso parlamentario puedo dañarlo demasiado.
Ampliación del proyecto de sanciones. En el marco de la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que se enviará al Congreso, la Casa Rosada analiza extender el esquema de sanciones —hoy centrado en las petroleras— a la actividad pesquera vinculada a licencias británicas en Malvinas.
Un reclamo que viene del sector. La Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera y el peronismo piden aplicar a la pesca el mismo criterio que se usa contra las empresas que operan en la exploración de hidrocarburos sin autorización argentina.
Una herramienta legal que ya existe. Desde 2008, el artículo 27 bis de la Ley Federal de Pesca exige a quienes tienen cuotas o licencias en el país declarar que no tienen vínculos con buques que pesquen sin permiso argentino en Malvinas, bajo pena de perder esos permisos.
El antecedente con las petroleras. Tras la cadena nacional del 3 de septiembre, Cancillería denunció a 60 empresas y personas vinculadas a proyectos petroleros como Sea Lion, alcanzando también a accionistas, directores y proveedores.
Presentación en Diputados. El proyecto ingresará el próximo lunes por la Cámara baja, con Presti (Defensa) y Quirno (Cancillería) como posibles expositores; el oficialismo espera que el tratamiento comience entre fines de septiembre y principios de octubre.
Nuevo centro comercial en Recoleta. Prevé abrir sus puertas en los próximos meses en el predio del ex Buenos Aires Design, contando con 30.000 metros cuadrados, 110 locales y 30 propuestas gastronómicas.
Llegada de etiquetas inéditas al país. Firmas internacionales como Stella McCartney, Off-White, Golden Goose, Palm Angels, Scotch & Soda, Dsquared2 y Mandarina Duck tendrán por primera vez locales en la Argentina.
Moda automotriz y un esperado regreso. Maserati estrenará un espacio exclusivo destinado a su línea de indumentaria y accesorios, mientras que la firma francesa de trajes de baño Vilebrequin volverá a operar en el país.
Impulso importador y capitales nacionales. La llegada de estas grandes marcas globales se da en el marco de la reciente apertura de importaciones, dentro de un proyecto financiado por el grupo argentino Hatzlaja.